Distribución espacial de la producción y la población en las regiones ecuatorianas: Periodo 2015-2023
Spatial distribution of economic output and population in ecuadorian regions: 2015–2023
Econ. Jorge Guido Sotomayor Pereira, Ph.D.
Henry Alejandro Zavala Pacheco
Mitzi Mayli Sarez Cun
Econ. Luis Felipe Brito Gaona, Ph.D.
Fecha de recepción: 08 de enero de 2026
Fecha de aceptación: 04 de marzo de 2026
Distribución espacial de la producción y la población en las regiones ecuatorianas: Periodo 2015-2023
Spatial distribution of economic output and population in ecuadorian regions: 2015–2023
Jorge Sotomayor Pereira[1], Henry Zavala Pacheco[2], Mitzi Sarez Cun[3] y Luis Brito Gaona[4]
Como citar: Sotomayor-Pereira, J., Zavala, H., Sarez, M., Brito-Gaona, L. (2026). Distribución espacial de la producción y la población en las regiones ecuatorianas: Periodo 2015-2023. Revista Universidad de Guayaquil. 140 (2), pp.: 48-65. DOI: https://doi.org/10.53591/revug.v140i2.2968
RESUMEN
Este estudio examina la distribución espacial del Valor Agregado Bruto (VAB) y de la población ecuatoriana durante el periodo 2015–2023 desde el enfoque analítico de la Nueva Geografía Económica. El objetivo es identificar patrones de aglomeración productiva y demográfica, así como las disparidades territoriales existentes entre las distintas provincias del país. La investigación adopta un enfoque cuantitativo de carácter descriptivo basado en datos secundarios provenientes del Banco Central del Ecuador y del Instituto Nacional de Estadística y Censos. A partir de la sistematización de información provincial se analizan las diferencias relativas entre superficie, población y generación de valor agregado, lo que permite examinar la estructura territorial de la economía del país y su evolución reciente. Los resultados evidencian una elevada concentración de la actividad económica y demográfica en las provincias de Guayas y Pichincha, territorios que, pese a representar una proporción reducida del espacio nacional, concentran más del 58 % del valor agregado bruto y cerca de la mitad de los habitantes del país. Este predominio responde a la presencia de mayores niveles de urbanización, infraestructura, diversificación productiva y funciones administrativas, factores que consolidan su papel como núcleos articuladores del sistema económico nacional. En contraste, gran parte de la Amazonía y de la Sierra norte y sur presenta densidades demográficas bajas, menor dinamismo productivo y una estructura económica fuertemente vinculada a actividades primarias con limitados encadenamientos productivos. Esta configuración territorial reproduce un patrón centro periferia que tiende a reforzar las desigualdades regionales y limita los procesos de convergencia económica. Los resultados constituyen una base empírica para futuras investigaciones orientadas a medir con mayor precisión la desigualdad territorial mediante herramientas como las curvas de Lorenz y los índices de Gini aplicados a la distribución del VAB y de la población.
PALABRAS CLAVE: Geografía económica, concentración territorial, desigualdad regional, valor agregado bruto, núcleo–periferia
Distribución espacial de la producción y la población en las regiones ecuatorianas: Periodo 2015-2023
Spatial distribution of economic output and population in ecuadorian regions: 2015–2023
ABSTRACT
This study examines the spatial distribution of Gross Value Added (GVA) and population in Ecuador during the period 2015–2023 from the analytical perspective of the New Economic Geography. The objective is to identify patterns of productive and demographic agglomeration, as well as the territorial disparities among the different provinces of the country. The research adopts a descriptive quantitative approach based on secondary data obtained from the Central Bank of Ecuador and the National Institute of Statistics and Census. By systematizing provincial information, the study analyzes the relative differences between land area, population, and value-added generation, allowing an examination of the territorial structure of the Ecuadorian economy and its recent evolution. The results reveal a high concentration of economic and demographic activity in the provinces of Guayas and Pichincha. Despite representing a relatively small share of the national territory, these provinces account for more than 58% of the national Gross Value Added and nearly half of the country’s population. This predominance is associated with higher levels of urbanization, infrastructure, productive diversification, and administrative functions, which consolidate their role as key hubs within the national economic system. In contrast, large areas of the Amazon region and the northern and southern highlands exhibit lower population densities, reduced productive dynamism, and an economic structure strongly linked to primary activities with limited productive linkages. This territorial configuration reproduces a center–periphery pattern that tends to reinforce regional inequalities and constrain processes of economic convergence. The findings provide an empirical basis for future research aimed at measuring territorial inequality more precisely through analytical tools such as Lorenz curves and Gini indices applied to the distribution of GVA and population.
KEYWORDS: Economic geography, territorial concentration, regional inequality, gross value added, core–periphery
INTRODUCCIÓN
La economía geográfica actual busca comprender las razones y consecuencias de la concentración de actividad económica y demográfica en el espacio. Abordando los aportes pioneros de Krugman (1991, 1992) y Brakman et al. (2009), se ha constatado que los procesos de acumulación son respuestas tanto a fuerzas de atracción, tales como, accesibilidad al mercado, la infraestructura y las economías de escala, así como a factores de dispersión específicamente los costos del suelo, la congestión y las limitaciones ambientales. Dicha interacción exhibe la organización desigual del desarrollo territorial y las constantes brechas regionales, de manera especial en economías periféricas o en desarrollo.
En el caso ecuatoriano, el sistema territorial de la economía demuestra una marcada concentración de la población y del Valor Agregado Bruto (VAB) en unas pocas provincias, especialmente Guayas y Pichincha, que intervienen como polos de desarrollo productivo, institucional y demográfica. En contraste, vastas zonas de la Amazonía y de la Sierra sur demuestran densidades poblacionales bajas y escaso dinamismo económico. Esta dualidad manifiesta un modelo de crecimiento históricamente centralizado, que ha copiado desigualdades espaciales incluso en escenarios de expansión económica.
El período 2015-2023 nos permite examinar la evolución de estas asimetrías. A lo largo de estos años, Ecuador atravesó procesos estructurales derivados de la fatiga del ciclo de los commodities, de la inestabilidad fiscal y de los efectos persistentes del COVID-19. Estos procesos no solamente reforman la composición sectorial del productor y del empleo, sino también la distribución espacial de la actividad económica, afectando de manera distinguida a las provincias dada su capacidad de adaptación productiva y su introducción en las redes humanas.
El principal aporte del estudio radica en la actualización empírica del análisis territorial para el periodo posterior a la crisis de los commodities y a la pandemia de COVID-19, proporcionando evidencia reciente sobre la persistencia de las desigualdades espaciales en Ecuador.
En este contexto, resulta relevante examinar cómo se distribuyen territorialmente la producción y la población en el país y si estas dinámicas reproducen los patrones de concentración descritos por la literatura de economía regional.
Objetivo de la investigación
El objetivo de este estudio es analizar la distribución espacial de la producción y la población en las provincias del Ecuador durante el período 2015–2023, con el propósito de identificar patrones de concentración territorial y persistencia de desigualdades regionales dentro de la estructura económica nacional. De manera específica, el estudio busca:
Examinar la evolución de la distribución provincial del Valor Agregado Bruto (VAB) y de la población en el territorio ecuatoriano.
Identificar la existencia de patrones de concentración económica y demográfica en determinadas provincias.
Analizar la persistencia del modelo centro–periferia en la estructura territorial del país.
Proporcionar una base empírica que permita futuras mediciones formales de desigualdad territorial mediante indicadores como el índice de Gini o las curvas de Lorenz.
MARCO TEÓRICO
La Nueva Geografía Económica (NGE) ha estudiado ampliamente la concentración espacial de la actividad económica, sosteniendo como fundamento principal que la distribución territorial de población y producción no es aleatoria, sino que resulta de fuerzas económicas que originan aglomeración y disparidades regionales. Como afirma Krugman (1991, 1992), la composición entre economías de escala, costos de transporte y movilidad de los factores es propensa a beneficiar la formación de centros territoriales con mayor densidad económica. En una línea convergente, Torres & Ahumada (2022) señalan que las economías centrales concentran los procesos productivos estratégicos con mayor valor gracias al progreso técnico, mientras que las periferias permanecen subordinadas al rezago estructural presente en la especialización, generando menos valor. Dichas regiones nucléales atraen nuevas actividades, a diferencia de los territorios periféricos que experimentan rezagos persistentes.
Del mismo modo, Myrdal (1957) destaca que las desigualdades anteriormente mencionadas no son temporales, más bien son la respuesta a procesos de causación acumulativa, en el que las provincias con ventajas iniciales captan más inversión, innovación y empleo, mientras que aquellas que poseen menor capacidad se mantienen subdesarrolladas. En complemento, Hirschman (1958) revela que los encadenamientos productivos propenden a concentrarse en reducidos polos de desarrollo, lo que refuerza la divergencia territorial.
A todo esto, se comprende el Valor Agregado Bruto (VAB) como el indicador macroeconómico que mide el valor añadido generado por cada sector o industria en el proceso productivo de bienes y servicios finales en una economía durante un periodo de tiempo determinado y un área específica. Es la base en la estimación del producto interno bruto y expresa el crecimiento económico de una nación al reflejar el aumento real en la producción de bienes y servicios. En Ecuador el estudio del VAB es de gran importancia dado que refleja la evolución económica real de cada sector y provincia al desarrollo productivo.
El VAB es importante al momento de identificar las diferencias en la capacidad productiva y la especialización económica entre distintas regiones y provincias. Permite el análisis de la competitividad regional, la concentración de actividades económicas y las conexiones entre sectores productivos (Salinas Campuzano et al., 2021).
Desde los años setenta, la economía ecuatoriana ha experimentado un crecimiento marcado por la dependencia de las exportaciones de materias primas, especialmente del petróleo. Durante la década de 1970, impulsado por el boom petrolero, el país alcanzó una tasa de crecimiento promedio del 2,2 %, sostenida por el consumo interno y la formación bruta de capital (Brito, Sotomayor, &Apolo, 2019). Sin embargo, la caída de los precios del crudo en 1978 y las crisis económicas de los años ochenta y finales de los noventa, agravadas por el fenómeno de El Niño y el colapso financiero de 1999, provocaron un fuerte deterioro productivo.
A partir del año 2000, con la dolarización y una mayor apertura comercial, el Ecuador recuperó su dinamismo económico. Según (Brito, Sotomayor, & Apolo, 2019) las exportaciones, la inversión y el consumo impulsaron el crecimiento promedio del VAB en 4,6 % entre 2000 y 2009, generando una reconfiguración del aparato productivo.
Cabrera & Muñoz (2019) expresan que, la existencia de asimetrías estructurales dentro del sistema económico, donde ciertos territorios concentran la producción, el capital y la innovación, mientras otros permanecen subordinados en funciones extractivas o de bajo valor agregado.
En Ecuador, el liderazgo económico se consolidó en Pichincha y Guayas, provincias que concentraron la mayor parte del Valor Agregado Bruto y de la población nacional, evidenciando una estructura productiva centralizada y desigual frente a regiones periféricas como la Amazonía (Sotomayor, 2019). Estos hallazgos reafirman la persistencia del patrón centro-periferia identificado por Salinas Campuzano et al. (2021), donde Pichincha y Guayas concentraban el alrededor del 51% del VAB nacional.
Por otra parte, la distribución espacial conforma un elemento esencial para comprender la organización territorial de la actividad económica, partiendo de la perspectiva de la Nueva Geografía Económica, la concentración demográfica no es producto del azar, más bien, es el resultado de procesos acumulativos donde las regiones con altos niveles iniciales de urbanización, infraestructura y empleo absorben nuevas oleadas de población, reforzando así su centralidad (Krugman, 1991; Myrdal, 1957). Obteniendo como consecuencia que opere como una variable estratégica: determinando el tamaño del mercado, condicionando la localización de inversiones y reproduciendo desigualdades constantes entre territorios mayormente poblados además de áreas de baja densidad, como por ejemplo las provincias amazónicas, donde los costos de accesibilidad y dispersión son una barrera para el dinamismo económico.
Estas dinámicas se manifiestan con especial claridad en el caso ecuatoriano; tal como señala Sotomayor-Pereira (2019), la estructura demográfica del país resulta de un patrón centro–periferia en el cual Guayas y Pichincha concentran tanto población como actividad productiva, mientras numerosas regiones de la Amazonía y parte de la Sierra evidencian densidades mínimas, aún con su amplia superficie. Esta asimetría implica que el crecimiento poblacional reciente, especialmente entre 2015 y 2023, ha profundizado la polarización territorial, dado que las provincias más integradas en redes urbanas siguen expandiéndose, mientras las periféricas permanecen en crecimiento limitado. Es por esto, que el análisis provincial no solo facilita la descripción de tendencias demográficas, sino también comprender la persistencia de brechas territoriales estructurales en la economía ecuatoriana.
Sotomayor-Pereira (2019) demuestra que tanto la producción como la población han tendido a concentrarse en provincias del “centro” dejando más dispersa la población productiva en la periferia, lo que refuerza la tesis de una dinámica centro-periferia en la geografía económica del país. Como señalan Lechuga y Vera (2024), antes de la pandemia las economías más avanzadas generaban más del 40% del PIB en el mundo aproximadamente, con alrededor de dos tercios de las exportaciones mundiales, mientras que las economías periféricas con alrededor del 85% de la población aportaban con una proporción significativamente menor del comercio global.
En años recientes, la literatura sobre desigualdades territoriales ha reforzado el análisis de la concentración económica desde una perspectiva espacial. Estudios contemporáneos señalan que los procesos de aglomeración continúan intensificándose incluso en economías en desarrollo, generando brechas regionales persistentes entre territorios centrales y periféricos (Rodríguez-Pose, 2018; Iammarino, Rodríguez-Pose & Storper, 2019). Estas dinámicas reflejan la tendencia de las actividades productivas a localizarse en territorios que concentran infraestructura, capital humano y conectividad, lo cual refuerza los efectos acumulativos del desarrollo regional. En el contexto latinoamericano, investigaciones recientes evidencian que las desigualdades territoriales siguen siendo un rasgo estructural de las economías de la región, donde pocas áreas metropolitanas concentran la mayor parte de la producción y del empleo formal.
En el caso ecuatoriano, tales dinámicas se presentan con claridad; pues, desde 1970, la población ecuatoriana pasó de los cerca de 6, 1 millones a más de 18 millones en 2022 (INEC, 2022), con una fuerte redistribución hacia áreas urbanas y provincias con un amplio dinamismo económico. Sin embargo, este crecimiento ha ocurrido de manera desigual, pues las provincias de Guayas y Pichincha, que concentran los principales núcleos urbanos del país, han atraído una proporción creciente tanto de población como de actividad productiva. La causa de esto la abordan Querales y Chirinos (2022), el proceso de la industrialización es tardío, lo que permitió a las economías más avanzadas consolidaran su imposición sobre los estados periféricos, estableciendo una estructura donde la producción y el desarrollo técnico que generasen mayor valor se acumularan en ciertas regiones.
De esta manera, la evidencia propone que la estructura económica y la distribución demográfica se han desarrollado de manera conjunta en dirección a una creciente polarización espacial, demostrando tanto procesos históricos como nuevas dinámicas productivas y urbanas.
Indicadores de desigualdad territorial
Con el propósito de fortalecer el análisis de la concentración espacial de la actividad económica, el estudio propone la incorporación de indicadores utilizados ampliamente en la literatura de economía regional. Entre ellos destacan el índice de Gini territorial y la curva de Lorenz aplicada a la distribución del Valor Agregado Bruto.
El índice de Gini constituye una de las medidas más utilizadas para evaluar desigualdades en la distribución de variables económicas. En el contexto territorial, este indicador permite estimar el grado de concentración del Valor Agregado Bruto entre las distintas provincias del país. Su valor oscila entre 0 y 1, donde valores cercanos a cero indican una distribución equitativa, mientras que valores próximos a uno reflejan una elevada aglomeración económica en un número reducido de territorios (World Bank, 2020; OECD, 2022).
La curva de Lorenz permite representar gráficamente el grado de desigualdad territorial en la distribución de la producción. Este instrumento compara la distribución acumulada del VAB entre provincias con una línea de perfecta igualdad. Cuanto mayor sea la distancia entre ambas curvas, mayor será el nivel de concentración económica.
Este tipo de representación es ampliamente utilizado en estudios de geografía económica para analizar desigualdades espaciales y procesos de aglomeración productiva (Iammarino et al., 2019; Rodríguez-Pose, 2018).
MATERIALES Y MÉTODOS
Este estudio adopta un enfoque cuantitativo de tipo descriptivo y comparativo, orientado al análisis de patrones territoriales de concentración económica y demográfica en las provincias ecuatorianas durante el período 2015–2023. La investigación se fundamenta en el uso de datos secundarios provenientes de fuentes oficiales, tales como el Banco Central del Ecuador (BCE) para las estadísticas del Valor Agregado Bruto (VAB), y el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) para los datos poblacionales y de superficie.
Los datos fueron organizados y sistematizados a nivel provincial mediante series estadísticas anuales. Se construyeron indicadores relativos, como proporciones del VAB y de la población respecto al total nacional, tasas de variación temporal y razones VAB/población/superficie. Para el análisis visual, se emplearon gráficos de líneas, tablas comparativas y representaciones cartográficas básicas, lo que permitió identificar dinámicas espaciales y asimetrías persistentes en la distribución de la producción y la población.
El análisis se estructuró en dos niveles: un nivel sincrónico, para comparar las distribuciones en años específicos, y otro nivel diacrónico, para observar su evolución en el tiempo. La revisión bibliográfica especializada en geografía económica, nueva economía geográfica y desarrollo regional permitió contextualizar los hallazgos dentro de los marcos conceptuales de concentración territorial, economías de aglomeración y dualismo centro–periferia. Este marco teórico-operativo permitió contrastar los resultados empíricos con las principales contribuciones académicas sobre desigualdad espacial en economías en desarrollo.
A partir del marco teórico de la Nueva Geografía Económica y del modelo centro-periferia, se plantean las siguientes hipótesis exploratorias:
H1: La producción económica en Ecuador presenta un patrón de concentración territorial en un número reducido de provincias.
H2: La distribución espacial de la población sigue un patrón similar al de la actividad económica, reforzando dinámicas de aglomeración.
H3: Las provincias con mayor dinamismo económico coinciden con aquellas que concentran infraestructura, urbanización y funciones administrativas.
El análisis empírico se sustenta en los principios de la Nueva Geografía Económica, que plantea que la concentración de actividades productivas responde a economías de escala, costos de transporte y efectos de aglomeración. Bajo este enfoque, la distribución territorial del VAB y de la población se interpreta como un indicador indirecto de la intensidad de los procesos de aglomeración económica. En consecuencia, el análisis descriptivo realizado permite evaluar si la estructura territorial ecuatoriana reproduce las dinámicas centro-periferia descritas por la literatura teórica.
RESULTADOS
Los datos oficiales del Banco Central del Ecuador revelan una fuerte concentración económica de la distribución del valor agregado bruto a nivel provincial en Guayas y Pichincha en la Tabla 1, cuyos promedios las posicionan como los principales núcleos productivos del país. Muy diferente a provincias como Carchi, Bolívar, Napo, Morona Santiago y Galápagos, cuyos niveles de VAB no superan los mil millones de dólares. Así mismo Guayas supero los 35mil millones de dólares, mientras que Morona Santiago y Napo difícilmente superan los 500 millones. Este patrón evidencia una estructura territorial altamente desigual, en la que la mayor parte del valor agregado se genera en un espacio geográfico reducido, contrastando con amplias zonas del país caracterizadas por estructuras productivas limitadas y escasa diversificación económica.
Guayas y Pichincha, al combinar alta urbanización y diversificación productiva, concentran una parte significativa del VAB nacional, a pesar de su reducida extensión geográfica. Esta concentración espacial ha sido ampliamente documentada por Salinas et al. (2021) y se vincula con el patrón centro–periferia descrito por Sotomayor (2019), donde el occidente del país actúa como núcleo económico frente a un oriente con menor peso relativo.
Tabla 1. Estadísticos Descriptivos del Valor Agregado Bruto por Provincia del Ecuador 2015-2023 (miles de USD)
|
Provincia |
Media |
Máximo |
Mínimo |
|
Azuay |
4750371,754 |
5084289,47 |
4190463,68 |
|
Bolívar |
487013,1545 |
634677,621 |
407562,61 |
|
Cañar |
873335,916 |
1124016,35 |
705026,2 |
|
Carchi |
613618,6623 |
684753,524 |
532325,57 |
|
Cotopaxi |
1708468,955 |
1837790,66 |
1561524,52 |
|
Chimborazo |
1514216,232 |
1974580,68 |
1179658,1 |
|
El Oro |
3479820,311 |
4011471,72 |
3173792,982 |
|
Esmeraldas |
2302088,509 |
3047274,79 |
1805635,07 |
|
Guayas |
29431404,01 |
35912077,5 |
24409212,93 |
|
Imbabura |
1614513,267 |
1877161,53 |
1315621,99 |
|
Loja |
1674682,022 |
1890552,68 |
1407101,77 |
|
Los Ríos |
3449577,063 |
3905488,85 |
3140980,28 |
|
Manabí |
5397452,664 |
6212364,89 |
4515587,27 |
|
Morona Santiago |
464658,5141 |
523640,75 |
421692,46 |
|
Napo |
465215,1059 |
532270,61 |
367730,8949 |
|
Pastaza |
777506,7826 |
1115514,26 |
546684,6889 |
|
Pichincha |
27070601,14 |
30310540,2 |
24411600,98 |
|
Tungurahua |
2591372,427 |
2857482,6 |
2151575 |
|
Zamora Chinchipe |
691945,9836 |
1656754,64 |
277482,1632 |
|
Galápagos |
263707,0378 |
361892,46 |
206992,4143 |
|
Sucumbíos |
2552948,383 |
3833738,33 |
1508820,527 |
|
Orellana |
4727035,135 |
7226708,75 |
2695344,804 |
|
Santo Domingo de los Tsáchilas |
1824616,489 |
2003078,76 |
1670041,86 |
|
Santa Elena |
1243449,424 |
1577586,39 |
958249,35 |
Fuente: Elaboración propia a partir de información del Banco Central del Ecuador.
La Figura 1 pone en evidencia una marcada concentración geográfica del VAB en Ecuador, ya que los niveles más altos de producción se representan mediante una mayor intensidad de color concentrada en provincias como Guayas, Pichincha, Manabí, Azuay y El Oro. Estas provincias configuran un corredor productivo que abarca territorios tanto de la Costa como la Sierra, constituyéndose como el eje económico del país, con Guayas y Pichincha como los principales polos productivos en la economía ecuatoriana.
En contraposición, los tonos más claros del mapa reflejan provincias con niveles bajos de VAB, especialmente en la Amazonía, como Morona Santiago, Napo, Zamora Chinchipe y Pastaza, y en provincias como Carchi y Bolívar de la Sierra. Estas regiones conforman la periferia económica, caracterizada por estructuras productivas de pequeña escala y una alta dependencia de actividades primarias. Un caso intermedio es el de Orellana y Sucumbíos, donde la actividad petrolera eleva sus niveles de VAB, aunque sin que ello implique una integración plena al corredor productivo nacional.
En su conjunto, la figura refleja el patrón centro–periferia descrito por Sotomayor (2019), en el cual la mayor parte del valor agregado se genera en un número reducido de provincias, mientras amplias zonas del país presentan limitaciones estructurales para dinamizar su actividad económica.
Figura 1. Valor Agregado Bruto Promedio por Provincia del Ecuador 2015–2023

Fuente: Elaboración propia a partir de información del Banco Central del Ecuador.
Del mismo modo, el rango entre máximos y mínimos poblacionales ratifica la desigualdad geográfica, ya que Guayas rebasa los 4,6 millones en su máximo anual del periodo, no obstante, provincias como Bolívar o Napo ni siquiera alcanzan los 250 mil. Dicha brecha estructural duplica el patrón centro-periferia recogido de en el trabajo de Sotomayor (2019), quien explica que el desarrollo económico y demográfico suele “anclarse” en provincias con una enorme infraestructura, urbanización y dinamismo productivo.
Tabla 2. Estadísticos Descriptivos de la Población por Provincia del Ecuador 2015-2023
|
Provincia |
Media |
Máximo |
Mínimo |
|
Azuay |
810101 |
828172 |
774638 |
|
Bolívar |
208326 |
210502 |
204819 |
|
Carchi |
180610 |
183616 |
175302 |
|
Cañar |
237287 |
238020 |
235419 |
|
Chimborazo |
496756 |
500340 |
490774 |
|
Cotopaxi |
465713 |
484792 |
443863 |
|
El Oro |
721457 |
744811 |
683445 |
|
Esmeraldas |
585639 |
598430 |
567967 |
|
Galápagos |
28458 |
29808 |
27284 |
|
Guayas |
4459227 |
4690613 |
4158440 |
|
Imbabura |
472493 |
489961 |
451794 |
|
Loja |
496770 |
497948 |
494669 |
|
Los Ríos |
923586 |
959805 |
867790 |
|
Manabí |
1617601 |
1684317 |
1527909 |
|
Morona Santiago |
188911 |
202851 |
174078 |
|
Napo |
128650 |
136622 |
119718 |
|
Orellana |
174987 |
189568 |
159355 |
|
Pastaza |
108056 |
117062 |
98370 |
|
Pichincha |
3127135 |
3250537 |
2931254 |
|
Santa Elena |
383171 |
400829 |
355363 |
|
Santo Domingo de los Tsáchilas |
496880 |
518576 |
469484 |
|
Sucumbíos |
204383 |
207728 |
196773 |
|
Tungurahua |
564105 |
576407 |
546729 |
|
Zamora Chinchipe |
110741 |
116363 |
104161 |
Fuente: Elaboración propia a partir de información del Banco Central del Ecuador.
La imagen cartográfica incluida en la Figura 2, facilita la visualización de la geografía de concentración poblacional con mayor claridad, entonces, los tonos con mayor intensidad se localizan en Guayas, Pichincha, Manabí y los Ríos. Estas zonas integran lo que el análisis de Sotomayor (2019) designa un “corredor demográfico y productivo occidental”, determinado por una considerable urbanización, conectividad vial y la existencia de actividades económicas de media y alta escala. A diferencia de la Amazonía con provincias como Napo, Orellana, Pastaza y Morona Santiago, que se muestran con tonos considerablemente más claros, dejando en evidencia densidades demográficas muy bajas, todo esto refuerza la existencia de una geografía económica de tipo centro-periferia, en donde el VAB y la población se concentran de sobremanera en las zonas más estratégicas del país.
Sotomayor (2019) subraya que dichas provincias concentran aproximadamente el 47% del territorio nacional, sin embargo, alberga menos del 5% de la población, tal proporción es casi idéntica a la que se observa en nuestros datos de 2015-2023. Dicha relación demuestra un espacio nacional sumamente asimétrico, en el que se aglomera en áreas reducidas, sin embargo, en vastas extensiones territoriales existen “vacíos demográficos”, en consecuencia, se refuerza que la concentración poblacional ecuatoriano no es un fenómeno aislado, sino un patrón constante y estructural, en el que se vinculan la economía y el territorio de una manera estrecha.
Figura 2. Población Promedio por Provincia del Ecuador 2015–2023

Fuente: Elaboración propia a partir de información del Banco Central del Ecuador.
Los resultados evidencian que el crecimiento del VAB entre 2015 y 2023 presenta una heterogeneidad territorial significativa distinta a la del periodo 2007-2014, donde algunas provincias presentan crecimientos extraordinarios y otras donde se han contraído la actividad económica. El promedio de crecimiento del VAB para las provincias fue de 31,3%.
Se evidencia, a partir de la Tabla 3, que las provincias de Zamora Chinchipe, Sucumbíos, Orellana y Pastaza fueron las que alcanzaron un mayor crecimiento, lo cual refleja una expansión reciente de sus bases productivas en actividades extractivas y primarias, evidenciando como territorios de la periferia amazónica experimentaron crecimientos extraordinarios en su actividad económica. Pese al crecimiento acelerado, la estructura económica no se ha modificado, el núcleo productivo sigue concentrado en Guayas y Pichincha, demostrando que la relación centro–periferia se mantiene vigente. En este sentido, Rodríguez-Pose (2018) advierte que la concentración económica no garantiza un crecimiento sostenido ni la difusión de sus beneficios hacia los territorios periféricos.
Tabla 3. Crecimiento del Valor Agregado Bruto Provincial 2015–2023 (Ecuador = 100; miles de USD)
|
Provincia |
VAB provincial 2015 |
VAB provincial 2023 |
Tasa de crecimiento (2015-2023) |
|
Azuay |
4765706,102 |
5003714,75 |
4,99 |
|
Bolívar |
554762,7387 |
474611,8 |
-14,45 |
|
Cañar |
1025293,598 |
807578,93 |
-21,23 |
|
Carchi |
684753,5242 |
592439,53 |
-13,48 |
|
Cotopaxi |
1731338,836 |
1693471,45 |
-2,19 |
|
Chimborazo |
1859165,435 |
1356963,59 |
-27,01 |
|
El Oro |
3293031,754 |
4011471,72 |
21,82 |
|
Esmeraldas |
2518870,338 |
1805635,07 |
-28,32 |
|
Guayas |
24409212,93 |
35912077,47 |
47,13 |
|
Imbabura |
1877161,528 |
1655475,21 |
-11,81 |
|
Loja |
1837641,115 |
1890552,68 |
2,88 |
|
Los Ríos |
3555660,972 |
3905488,85 |
9,84 |
|
Manabí |
5599683,112 |
5903547,81 |
5,43 |
|
Morona Santiago |
452884,4716 |
523640,75 |
15,62 |
|
Napo |
367730,8949 |
494701,48 |
34,53 |
|
Pastaza |
613011,1764 |
929851,08 |
51,69 |
|
Pichincha |
25312810,09 |
30310540,21 |
19,74 |
|
Tungurahua |
2756999,914 |
2752890,03 |
-0,15 |
|
Zamora Chinchipe |
289567,3787 |
1656754,64 |
472,15 |
|
Galápagos |
206992,4143 |
282115,04 |
36,29 |
|
Sucumbíos |
1810650,676 |
3104639,23 |
71,47 |
|
Orellana |
3466040,551 |
5822718,82 |
67,99 |
|
Santo Domingo de los Tsáchilas |
1799660,432 |
2003078,76 |
11,30 |
|
Santa Elena |
1253875,019 |
1217470,3 |
-2,90 |
Fuente: Elaboración propia a partir de información del Banco Central del Ecuador.
El estudio del crecimiento poblacional de carácter provincial muestra la presencia de un marcado patrón diferenciado entre las provincias del eje Costa-Sierra centro, en contraste con las que pertenecen a la Amazonía y zonas periféricas. Tal como se demuestra en la Tabla 4, las provincias como Guayas, Pichincha y Manabí presentan los más altos aumentos absolutos de población en el período 2015-2023.
Las actuales magnitudes son contundentes, pues Guayas rebasa los 4,6 millones de habitantes en 2023, mientras que pichincha alcanza más de 3,2 millones. Además, tal crecimiento se da de manera positiva en zonas intermedias, tales como, Los Ríos, El Oro y Santo Domingo, actuando como zonas de conexión entre enormes núcleos urbanos y periferias emergentes. Coincidiendo con la lógica de “difusión desigual del crecimiento” desglosada por Myrdal (1957), en la cual las áreas próximas a polos metropolitanos atraen parte de la dinámica demográfica por efecto de arrastre.
Por otra parte, la Amazonía presenta bajo o moderados crecimientos, y es que, provincias como Pastaza, Orellana, Morona Santiago o Zamora Chinchipe registran aumentos demográficos limitados, afianzando la tesis de la “periferia demográfica y funcional” anteriormente planteada, dichas provincias revelan una capacidad limitada para retener población, relacionada a la poca diversificación productiva, además de menores densidades urbanas.
Tabla 4. Crecimiento de la Población Provincial 2015–2023 (Ecuador = 100)
|
Provincia |
Población provincial 2015 |
VAB provincial 2023 |
Tasa de crecimiento (2015-2023) |
|
Azuay |
774.638 |
828.172 |
6,91 |
|
Bolívar |
210.330 |
204.819 |
-2,62 |
|
Cañar |
235.419 |
237.527 |
0,90 |
|
Carchi |
175.302 |
179.142 |
2,19 |
|
Cotopaxi |
443.863 |
484.792 |
9,22 |
|
Chimborazo |
495.036 |
490.774 |
-0,86 |
|
El Oro |
683.445 |
744.811 |
8,98 |
|
Esmeraldas |
567.967 |
598.430 |
5,36 |
|
Guayas |
4.158.440 |
4.690.613 |
12,80 |
|
Imbabura |
451.794 |
489.961 |
8,45 |
|
Loja |
494.669 |
496.685 |
0,41 |
|
Los ríos |
867.790 |
959.805 |
10,60 |
|
Manabí |
1.527.909 |
1.684.317 |
10,24 |
|
Morona Santiago |
174.078 |
202.851 |
16,53 |
|
Napo |
119.718 |
136.622 |
14,12 |
|
Pastaza |
98.370 |
117.062 |
19,00 |
|
Pichincha |
2.931.254 |
3.250.537 |
10,89 |
|
Tungurahua |
546.729 |
576.407 |
5,43 |
|
Zamora Chinchipe |
104.161 |
116.363 |
11,71 |
|
Galápagos |
27.284 |
29.808 |
9,25 |
|
Sucumbíos |
196.773 |
206.360 |
4,87 |
|
Orellana |
159.355 |
189.568 |
18,96 |
|
Santo Domingo de los Tsáchilas |
469.484 |
518.576 |
10,46 |
|
Santa Elena |
355.363 |
400.829 |
12,79 |
Fuente: Elaboración propia a partir de información del Banco Central del Ecuador.
Se evidencia la existente dualidad estructural sumamente marcada entre la distribución de población y superficie en el Ecuador, las provincias amazónicas tales como Pastaza, Morona Santiago, Orellana y Sucumbíos concentran porcentajes importantes del territorio nacional alrededor del 7% y 12%, no obstante, poseen menos del 1,2% de la población cada una.
Tal patrón concuerda con que “las provincias orientales agrupan el 46,8% del territorio nacional y únicamente el 4,7% de toda la población” (Sotomayor, 2019, p.54). Los datos de 2015 duplican exactamente este fenómeno, tal es el caso de Pastaza que posee más del 11,75% de la superficie nacional, pero apenas el 0,74% de la población.
Por su parte, Guayas y Pichincha, con una extensión territorial relativamente pequeñas (6,12 y 3,78%), que en conjunto concentran poco más del 41,5% de la población en 2015. Se revela un patrón espacial profundo, pues la población se aglutina en un espacio relativamente pequeño, relegando a las vastas extensiones a densidades sumamente bajas.
Tabla 5. Concentración población–superficie en Ecuador por provincias 2015
|
Provincia |
Población |
Índice población |
Superficie |
Índice Superficie |
|
Ecuador |
16269171 |
100 |
252159 |
100 |
|
Azuay |
774.638 |
4,76 |
8310 |
3,30 |
|
Bolívar |
210.330 |
1,29 |
3945 |
1,56 |
|
Cañar |
235.419 |
1,45 |
3146 |
1,25 |
|
Carchi |
175.302 |
1,08 |
3780 |
1,50 |
|
Cotopaxi |
443.863 |
2,73 |
6108 |
2,42 |
|
Chimborazo |
495.036 |
3,04 |
6500 |
2,58 |
|
El Oro |
683.445 |
4,20 |
5767 |
2,29 |
|
Esmeraldas |
567.967 |
3,49 |
16132 |
6,40 |
|
Guayas |
4.158.440 |
25,56 |
15430 |
6,12 |
|
Imbabura |
451.794 |
2,78 |
4588 |
1,82 |
|
Loja |
494.669 |
3,04 |
11063 |
4,39 |
|
Los Ríos |
867.790 |
5,33 |
7205 |
2,86 |
|
Manabí |
1.527.909 |
9,39 |
18940 |
7,51 |
|
Morona Santiago |
174.078 |
1,07 |
24059 |
9,54 |
|
Napo |
119.718 |
0,74 |
12543 |
4,97 |
|
Pastaza |
98.370 |
0,60 |
29641 |
11,75 |
|
Pichincha |
2.931.254 |
18,02 |
9536 |
3,78 |
|
Tungurahua |
546.729 |
3,36 |
3386 |
1,34 |
|
Zamora Chinchipe |
104.161 |
0,64 |
10584 |
4,20 |
|
Galápagos |
27.284 |
0,17 |
4583 |
1,82 |
|
Sucumbíos |
196.773 |
1,21 |
18084 |
7,17 |
|
Orellana |
159.355 |
0,98 |
21692 |
8,60 |
|
Sto. Domingo de los Tsáchilas |
469.484 |
2,89 |
3447 |
1,37 |
|
Santa Elena |
355.363 |
2,18 |
3690 |
1,46 |
Fuente: Elaboración propia a partir de información del Banco Central del Ecuador.
Los resultados de 2023, además de confirmar, amplifican la tendencia visualizada en el año 2015, dado, que la concentración poblacional em Guayas y Pichincha sube a más de 44%, pero su peso territorial se mantiene inferior al 10% del territorio nacional. Manabí y Los Ríos son un evidente complemento de dicha aglomeración, sumando casi 15% adicionales.
Al sumar las seis provincias del eje Costa-Sierra (Guayas, Pichincha, Manabí, Los Ríos, Azuay y El Oro), se obtiene que el 68,17% de la población nacional se ubica en apenas el 21-22% del espacio ecuatoriano. Tal cifra es de hecho, mayor que la reportada en 2024 según Sotomayor (2019), implicando que la concentración demográfica se intensificara en los últimos diez años.
Tabla 6. Concentración población–superficie en Ecuador por provincias 2023
|
Provincia |
Población |
Índice población |
Superficie |
Índice Superficie |
|
Ecuador |
17834831 |
100 |
252159 |
100 |
|
Azuay |
828.172 |
4,64 |
8310 |
3,30 |
|
Bolívar |
204.819 |
1,15 |
3945 |
1,56 |
|
Cañar |
237.527 |
1,33 |
3146 |
1,25 |
|
Carchi |
179.142 |
1,00 |
3780 |
1,50 |
|
Cotopaxi |
484.792 |
2,72 |
6108 |
2,42 |
|
Chimborazo |
490.774 |
2,75 |
6500 |
2,58 |
|
El Oro |
744.811 |
4,18 |
5767 |
2,29 |
|
Esmeraldas |
598.430 |
3,36 |
16132 |
6,40 |
|
Guayas |
4.690.613 |
26,30 |
15430 |
6,12 |
|
Imbabura |
489.961 |
2,75 |
4588 |
1,82 |
|
Loja |
496.685 |
2,78 |
11063 |
4,39 |
|
Los Ríos |
959.805 |
5,38 |
7205 |
2,86 |
|
Manabí |
1.684.317 |
9,44 |
18940 |
7,51 |
|
Morona Santiago |
202.851 |
1,14 |
24059 |
9,54 |
|
Napo |
136.622 |
0,77 |
12543 |
4,97 |
|
Pastaza |
117.062 |
0,66 |
29641 |
11,75 |
|
Pichincha |
3.250.537 |
18,23 |
9536 |
3,78 |
|
Tungurahua |
576.407 |
3,23 |
3386 |
1,34 |
|
Zamora Chinchipe |
116.363 |
0,65 |
10584 |
4,20 |
|
Galápagos |
29.808 |
0,17 |
4583 |
1,82 |
|
Sucumbíos |
206.360 |
1,16 |
18084 |
7,17 |
|
Orellana |
189.568 |
1,06 |
21692 |
8,60 |
|
Sto. Domingo de los Tsáchilas |
518.576 |
2,91 |
3447 |
1,37 |
|
Santa Elena |
400.829 |
2,25 |
3690 |
1,46 |
Fuente: Elaboración propia a partir de información del Banco Central del Ecuador.
Los resultados revelan una desconexión estructural entre el VAB por provincia y la distribución espacial del territorio nacional, evidenciando una fuerte concentración económica en provincias con superficies pequeñas a comparación con su VAB generado. Este patrón coincide con lo señalado por Sotomayor (2019), quien demuestra como la producción nacional presenta una tendencia a concentrarse en nodos urbanos con alta actividad económica, mientras que las provincias de la periferia mantienen una participación marginal en el VAB nacional.
Al igual que en la investigación de Sotomayor (2019), se puede determinar que para el año 2015, Guayas y Pichincha, que en conjunto no superan el 10% del territorio nacional, generan más del 54% del VAB. En contraste, las provincias amazónicas como Zamora Chinchipe, Pastaza, Morona Santiago, Sucumbíos y Orellana, quienes producen el 7,21% del VAB y poseen el 41,26% del total de superficie del país.
Tabla 7. Concentración VAB–superficie en Ecuador por provincias 2015 (miles de USD)
|
Provincia |
VAB 2015 |
Índice VAB |
Superficie |
Índice Superficie |
|
Ecuador |
92042505 |
100 |
252159 |
100 |
|
Azuay |
4765706,102 |
5,18 |
8.310 |
3,30 |
|
Bolívar |
554762,7387 |
0,60 |
3.945 |
1,56 |
|
Cañar |
1025293,598 |
1,11 |
3.146 |
1,25 |
|
Carchi |
684753,5242 |
0,74 |
3.780 |
1,50 |
|
Cotopaxi |
1731338,836 |
1,88 |
6.108 |
2,42 |
|
Chimborazo |
1859165,435 |
2,02 |
6.500 |
2,58 |
|
El Oro |
3293031,754 |
3,58 |
5.767 |
2,29 |
|
Esmeraldas |
2518870,338 |
2,74 |
16.132 |
6,40 |
|
Guayas |
24409212,93 |
26,52 |
15.430 |
6,12 |
|
Imbabura |
1877161,528 |
2,04 |
4.588 |
1,82 |
|
Loja |
1837641,115 |
2,00 |
11.063 |
4,39 |
|
Los Ríos |
3555660,972 |
3,86 |
7.205 |
2,86 |
|
Manabí |
5599683,112 |
6,08 |
18.940 |
7,51 |
|
Morona Santiago |
452884,4716 |
0,49 |
24.059 |
9,54 |
|
Napo |
367730,8949 |
0,40 |
12.543 |
4,97 |
|
Pastaza |
613011,1764 |
0,67 |
29.641 |
11,75 |
|
Pichincha |
25312810,09 |
27,50 |
9.536 |
3,78 |
|
Tungurahua |
2756999,914 |
3,00 |
3.386 |
1,34 |
|
Zamora Chinchipe |
289567,3787 |
0,31 |
10.584 |
4,20 |
|
Galápagos |
206992,4143 |
0,22 |
4.583 |
1,82 |
|
Sucumbíos |
1810650,676 |
1,97 |
18.084 |
7,17 |
|
Orellana |
3466040,551 |
3,77 |
21.692 |
8,60 |
|
Santo Domingo de los Tsáchilas |
1799660,432 |
1,96 |
3.447 |
1,37 |
|
Santa Elena |
1253875,019 |
1,36 |
3.690 |
1,46 |
Fuente: Elaboración propia a partir de información del Banco Central del Ecuador.
Los resultados demuestran que el fenómeno descrito por Sotomayor (2019) no solo se repite en el año 2015, sino que también en el año 2023: Guayas y Pichincha concentran el 58,03% del VAB en apenas el 9,9% del territorio nacional. Continua vigente la tendencia de la región amazónica con una participación marginal en la producción nacional, pese a poseer en conjunto una distribución espacial del territorio mayor.
Tabla 8. Concentración VAB–superficie en Ecuador por provincias 2023 (miles de USD)
|
Provincia |
VAB 2023 |
Índice VAB |
Superficie |
Índice Superficie |
|
Ecuador |
114111429,2 |
100 |
252159 |
100 |
|
Azuay |
5003714,75 |
4,38 |
8.310 |
3,30 |
|
Bolívar |
474611,8 |
0,42 |
3.945 |
1,56 |
|
Cañar |
807578,93 |
0,71 |
3.146 |
1,25 |
|
Carchi |
592439,53 |
0,52 |
3.780 |
1,50 |
|
Cotopaxi |
1693471,45 |
1,48 |
6.108 |
2,42 |
|
Chimborazo |
1356963,59 |
1,19 |
6.500 |
2,58 |
|
El Oro |
4011471,72 |
3,52 |
5.767 |
2,29 |
|
Esmeraldas |
1805635,07 |
1,58 |
16.132 |
6,40 |
|
Guayas |
35912077,47 |
31,47 |
15.430 |
6,12 |
|
Imbabura |
1655475,21 |
1,45 |
4.588 |
1,82 |
|
Loja |
1890552,68 |
1,66 |
11.063 |
4,39 |
|
Los Ríos |
3905488,85 |
3,42 |
7.205 |
2,86 |
|
Manabí |
5903547,81 |
5,17 |
18.940 |
7,51 |
|
Morona Santiago |
523640,75 |
0,46 |
24.059 |
9,54 |
|
Napo |
494701,48 |
0,43 |
12.543 |
4,97 |
|
Pastaza |
929851,08 |
0,81 |
29.641 |
11,75 |
|
Pichincha |
30310540,21 |
26,56 |
9.536 |
3,78 |
|
Tungurahua |
2752890,03 |
2,41 |
3.386 |
1,34 |
|
Zamora Chinchipe |
1656754,64 |
1,45 |
10.584 |
4,20 |
|
Galápagos |
282115,04 |
0,25 |
4.583 |
1,82 |
|
Sucumbíos |
3104639,23 |
2,72 |
18.084 |
7,17 |
|
Orellana |
5822718,82 |
5,10 |
21.692 |
8,60 |
|
Santo Domingo de los Tsáchilas |
2003078,76 |
1,76 |
3.447 |
1,37 |
|
Santa Elena |
1217470,3 |
1,07 |
3.690 |
1,46 |
Fuente: Elaboración propia a partir de información del Banco Central del Ecuador.
Los resultados evidencian que la concentración económica observada en Guayas y Pichincha es consistente con los postulados de la Nueva Geografía Económica. La presencia de economías de escala, infraestructura logística y redes institucionales genera ventajas de localización que atraen capital y fuerza laboral, reforzando procesos de aglomeración. Este fenómeno explica por qué los territorios centrales continúan acumulando actividad productiva mientras que las regiones periféricas mantienen estructuras económicas más especializadas y de menor dinamismo.
DISCUSIÓN
Los resultados obtenidos en esta investigación confirman la persistencia de una estructura territorial profundamente desigual en el Ecuador, caracterizada por una marcada concentración económica y demográfica en torno a las provincias de Guayas y Pichincha. Esta configuración reproduce el patrón centro–periferia ampliamente documentado por la Nueva Geografía Económica (Krugman, 1991; Brakman et al., 2009), en el que las regiones con ventajas iniciales tienden a reforzarlas a través de procesos acumulativos, consolidando su centralidad frente a territorios periféricos.
El hecho de que más del 58% del VAB nacional y aproximadamente la mitad de la población se concentren en solo dos provincias revela no solo un proceso de aglomeración funcional, sino también una limitación estructural para el desarrollo armónico del territorio nacional. Como lo han advertido Myrdal (1957) y Fujita et al. (1999), la concentración económica no es un fenómeno neutral, tiende a reproducirse a través de círculos virtuosos en los centros y círculos viciosos en la periferia. En el caso ecuatoriano, este proceso ha sido exacerbado por la debilidad de las políticas de planificación territorial y la limitada integración productiva de las regiones más rezagadas.
A pesar de que algunas provincias periféricas, especialmente en la Amazonía, registran tasas de crecimiento por encima del promedio nacional en ciertos años, este dinamismo suele ser frágil y dependiente de sectores extractivos, sin una diversificación productiva sostenible. Ello confirma lo planteado por autores como Rodríguez-Pose (2018), quien advierte que el crecimiento basado en recursos naturales no garantiza convergencia territorial ni mejoras estructurales en el largo plazo.
En este sentido, la desigual distribución territorial del VAB y de la población tiene implicaciones directas para la formulación de políticas públicas. Una estrategia de desarrollo territorial más equilibrada debe priorizar la inversión en infraestructura conectiva, el fortalecimiento de redes regionales de valor, la descentralización de servicios públicos estratégicos y la promoción de sistemas productivos locales. Asimismo, resulta clave avanzar en esquemas de gobernanza multinivel que articulen la planificación nacional con las agendas regionales y locales.
Los resultados obtenidos confirman la persistencia de patrones de concentración territorial que han sido ampliamente documentados por la literatura de economía regional. La elevada participación de Guayas y Pichincha en la producción nacional refleja procesos de aglomeración económica similares a los observados en otras economías latinoamericanas, donde las principales áreas metropolitanas concentran infraestructura, capital humano y servicios especializados. Desde la perspectiva de la Nueva Geografía Económica, esta configuración territorial puede interpretarse como el resultado de efectos acumulativos derivados de economías de escala y ventajas de localización. En este contexto, las regiones periféricas enfrentan mayores dificultades para atraer inversión y diversificar su estructura productiva, lo que contribuye a la persistencia de brechas regionales.
Los hallazgos presentados deben interpretarse como un punto de partida para futuros estudios que integren enfoques más complejos de medición de desigualdad territorial, como los índices de Gini espaciales o modelos de entropía y que analicen la interacción entre geografía económica, políticas fiscales territoriales y movilidad interprovincial. Esta perspectiva permitiría una comprensión más integral del funcionamiento del sistema económico-territorial del Ecuador en el contexto de sus transiciones estructurales recientes.
CONSLUSIONES
Las evidencias obtenidas a partir del análisis del Valor Agregado Bruto y de la distribución poblacional en las provincias del Ecuador durante el período 2015–2023 confirman la persistencia de un patrón territorial de tipo centro–periferia. La estructura geoeconómica del país continúa caracterizándose por una elevada concentración de la actividad productiva y demográfica en Guayas y Pichincha, territorios que en conjunto generan más del 58 % del valor agregado nacional y concentran cerca de la mitad de la población. Esta centralidad responde a la acumulación histórica de infraestructura estratégica, altos niveles de urbanización y una estructura productiva más diversificada, factores que refuerzan su papel como nodos articuladores del sistema económico ecuatoriano.
En contraste, gran parte de las provincias amazónicas y algunas jurisdicciones de la Sierra norte y sur mantienen una posición periférica dentro de la estructura territorial del país. Estos territorios presentan menores niveles de densidad poblacional, limitada diversificación productiva y una participación reducida en la generación de valor agregado. Aunque algunas de estas economías provinciales han registrado tasas de crecimiento relativamente superiores durante el período analizado, dicho dinamismo se encuentra asociado principalmente a actividades extractivas o primarias, sin que se observe una transformación estructural capaz de modificar su posición relativa dentro de la jerarquía económica nacional.
Estos resultados evidencian que el crecimiento económico reciente no ha sido territorialmente equilibrado, reproduciendo una estructura espacial altamente concentrada. En este contexto, el diseño de políticas públicas orientadas al desarrollo territorial adquiere especial relevancia. Resulta necesario promover estrategias que impulsen la diversificación productiva en regiones rezagadas, fortalezcan la conectividad logística y fomenten una planificación territorial más integrada. Asimismo, futuras investigaciones podrían profundizar el análisis mediante la incorporación de indicadores formales de desigualdad espacial, tales como índices de concentración regional o curvas de distribución territorial, lo cual permitiría evaluar con mayor precisión la magnitud de las brechas regionales existentes en el país.
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CONFLICTOS DE INTERESES
Los autores no refieren conflictos de intereses
[1] Doctor en Análisis Económico y Estrategia Empresarial, Magister en Administración y Dirección de Empresas, Economista, Universidad Técnica de Machala, Machala, Ecuador. Email: jsotomayor@utmachala.edu.ec. ORCID: https://orcid.org/0000-0002-9093-4004
[2] Estudiante de la Universidad Técnica de Machala, Machala, Ecuador. Email: hzavala1@utmachala.edu.ec. ORCID: https://orcid.org/0009-0007-1486-1900
[3] Estudiante de la Universidad Técnica de Machala, Machala, Ecuador. Email: msarez1@utmachala.edu.ec. ORCID: https://orcid.org/0009-0008-7214-2186
[4] Doctor en análisis económico y estrategia empresarial, Posdoctor en Administración y Negocios, Master en Economía Internacional, Universidad Técnica de Machala, Machala, Ecuador. Email: lbrito@utmachala.edu.ec. ORCID: https://orcid.org/0000-0001-7002-2780