Universidad :
sistema de F ormaCión
Dr. César Bravo Bermeo Docente de Pediatría de la Facultad de Ciencias Médicas
Alexis de Tocqueville, el autor de “La Democra- cia en América”, decía que cada libro y dentro de cada libro, cada parte y cada capítulo, debe remi- tir siempre una sóla idea de la que debe deducirse todo lo desarrollado.
La lectura del libro: “La Enseñanza Universita - ria. El escenario y sus protagonistas” de Miguel A. Zabalza nos permite identificar esa idea prin - cipal, la formación, la cual está presente y men- cionada o inferida en forma reiterada en cada uno de los cinco capítulos que lo conforman: La Uni - versidad, escenario específico y especializado de formación; estructuras organizativas de las ins- tituciones universitarias; El profesorado univer- sitario; Formación del docente universitario; El alumnado universitario.
El libro se desarrolla casi exclusivamente enfo- cando la docencia en el ámbito universitario, no toca o lo hace someramente aspectos de investi- gación, de gestión, social y cultural u otros com- ponentes funcionales de su competencia y señala las provisiones propuestas de los organismos in- ternacionales, desde perspectivas muy diferentes y mucho más abiertas a las nuevas dinámicas de la globalización y la formación contínua que ca- racterizan a la Universidad del siglo XXI.
Varios aspectos resultan especialmente mencio- nables en ese cambio de la formación académica: el establecimiento de una nueva cultura univer- sitaria, el conocimiento académico como cultura suficiente para la vida ha pasado al escenario más abierto y actual en el que ni los conocimientos se conciben como algo permanente, ni son patrimo- nio de la Universidad. La nueva cultura se podría sentar en los siguientes puntos: asumir una nueva visión del alumno y del proceso de aprendizaje en su conjunto, plantearse objetivos a medio y largo plazo, mantener una orientación basada en el desarrollo personal y no en la selección, actua- lizar y dinamizar los contenidos del currículo for- mativo, dinamizar el ámbito de las metodologías empleadas.
Su autor, un Psicopedagogo-profesor universita- rio, desde su posición como miembro del área de conocimiento de Didáctica y Organización Esco - lar española realiza una valiosa labor investiga- tiva respaldada en una amplia Bibliografía, en la que señala los objetivos primarios de la Univer- sidad indicando nuevos rumbos para su accionar, que nacen del análisis del impacto que las uni- versidades han tenido como instituciones forma- doras, consecuencia de: la masificación, la satu - ración de determinadas carreras, la feminización,

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la incorporación de profesionales no docentes de las diversas disciplinas a la docencia, la profesio- nalización de la docencia, etc.
Además, los cambios experimentados tanto en la concepción como en la ejecución de sus dos prin- cipales fortalezas, democracia y autonomía, que marcan el contexto de condiciones en el que se lleva a cabo las actividades formativas, reflejan la influencia de la cada vez mayor dependencia de la Universidad a las políticas económicas del Estado, que ha movilizado a las instituciones de Educación Superior a encontrar en la autogestión la permanencia de su acción formadora, con la consecuente flexibilidad o menoscabo de sus dos principios rectores, vistos como una fase más de la pérdida de la identidad de la Universidad en su deslizamiento hacia planteamientos neoliberales y gerenciales.
Desde las diferentes perspectivas que la forma- ción es analizada por el autor se hace necesario puntualizar algunas consideraciones conceptua- les que orientan este aspecto relevante del hacer universitario: La Universidad es un espacio de toma de decisiones formativas. Existe una nueva conciencia social sobre el derecho a una buena formación. Se pasó de una formación centrada en la enseñanza a una formación basada en el aprendizaje. La formación es un proceso que no se circunscribe a los años universitarios, sino que
se extiende a lo largo de la vida. La formación universitaria incluye el mundo del trabajo. La función de la formación es potenciar el desarro- llo de las capacidades, intereses y necesidades de los sujetos.
La formación debe estar menos vinculada a con- tenidos científicos específicos y especializados, y se requiere una formación polivalente, flexible y centrada en la capacidad de adaptación a situa- ciones diversas y en la solución de problemas. La formación del profesorado universitario en el doble sentido de calificación científica y pedagó - gica, es uno de los factores básicos de la calidad universitaria.
Considera a los estudiantes como aprendices puesto que esa condición constituye el eje central de la actuación formativa.
No deja de ser el libro la descripción de un con- junto de cambiantes realidades sobre formación, adoptadas ya y desarrolladas por muchas univer- sidades europeas, es también el señalamiento de aspiraciones académicas aún no incorporadas a la Universidad española e iberoamericana.
La interrogante es cómo podemos traducir estos conceptos resumidos en el último informe mun- dial de la UNESCO suscrito por J. J. Delors en el que se identifican los cuatro grandes contenidos formativos: aprender a aprender, aprender a hacer,
aprender a ser, aprender a vivir con los demás, a un proyecto formativo adecuado a las peculiari- dades de nuestra institución universitaria y a las carreras en que nuestros estudiantes se forman.
La Universidad de Guayaquil siguiendo la inevi - table corriente mundial de cambios que se han dado en los Sistemas de Educación Superior, de- clara el periodo 1996-2000 como etapa de Refor- ma Integral. Después de un análisis situacional determinará que la Universidad “No produce lo que la sociedad requiere en cantidad y calidad” Antes de considerar la posible aplicación del modelo de formación universitaria que Zabalza señala en su libro, las ventajas y desventajas, lo realizable y no realizable, de cómo deben dar- se los cambios, y cómo influyen los cambios en la carrera, revisemos las opiniones que sobre la
educación universitaria han emitido destacados líderes y educadores universitarios.
El Filósofo argentino Alejandro Korn, que res- paldó el movimiento estudiantil de Córdova, formulaba la siguiente advertencia cuatro meses después del manifiesto de la que es considerada la gran reforma universitaria por la autonomía y el cogobierno en 1918. “Detrás de las nuevas ordenanzas han aparecido, como por generación espontánea, el tipo de docente empeñado en cap- tarse la benevolencia del estudiante con las fra- ses lisonjeras que explota sus flaquezas, ese es el enemigo, no ha de mediar displicencia entre el profesor y los alumnos, bien poco vale el saber sin la bondad, pero el maestro universitario ha de ser severo, que no educa a niños sino a hom- bres”
Un fragmento de las ideas de Gandhi respecto a la educación universitaria en un país de cultura
“Detrás de las nue-
vas ordenanzas han aparecido, como por generación es-
pontánea, el tipo de docente empeñado en captarse la be-
nevolencia del estu- diante con las frases lisonjeras que explo-
tan sus flaquezas...”
milenaria, pero pobre y de lento desarrollo, ca- racterísticas últimas que forman parte de nuestra realidad: “El Estado no tendrá facultades pro - pias. Las Facultades de Medicina deben estar vinculadas a hospitales solventes. Dado que a ellos acuden personas adineradas es de esperar que contribuyan a sostenerlas y sigue…
a. No me opongo a la Educación ni siquiera en la forma más alta que se puede obtener en este mundo.
b. El Estado tiene que garantizar la Educación gratuita siempre y cuando responda a las finali - dades específicas que él considere necesarias.
c. …Pero me opongo a toda forma de Educación superior que sea pagada con dinero nacional.
d. Estoy convencido de que la mayor parte de la Educación llamada “de Letras”, es un puro des- pilfarro y ha tenido como resultado el desempleo entre los universitarios. Peor aún, ha destruido la salud tanto mental como física de los jóvenes que han tenido la desgracia de pasar por nuestras universidades”.

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Las universidades tienen que ser económicamen- te independientes. El Estado debería limitarse a educar aquellos cuyos servicios puede necesitar. En todas las demás ramas del saber debe alentar el esfuerzo privado.
Dietrich Schwanitz, profesor de la Universidad de Hamburgo, desaparecido el año pasado, crítico del sistema universitario, lo catalogaba como produc- tor de incapacidades.
George Steiner, considerado una de las mentes más lúcidas del siglo pasado, se refiere humildemente a las universidades como casas de lectura. Consideramos pertinente estas opiniones para de- mostrar cuán complicada puede ser la existencia de las universidades, dependientes de factores tanto internos como externos. Los procesos re- formatorios si bien nacen de conflictos y de falta de definiciones, cuando se considera que se han alcanzado soluciones, estos mismos procesos han dado origen a otros problemas que alteran el equi- librio -homeostasis- al interior de las mismas, se- gún Korn. Uno de los aspectos que Gandhi toca y por lo tanto no es nuevo, se refiere básicamente al financiamiento de las universidades, tema deli - cado, no resuelto, con opiniones a favor y en con- tra, pero que seguramente continuará en el debate con las necesarias consideraciones particulares de la Región, País y Universidad. Nos parece con- cordante con Gandhi la opinión de Schwanitz y creemos que Steiner en su corta expresión sobre el aparente simple acto de leer resalta el instrumento más importante del aprendizaje, y aprendizaje es formación, objetivo principal de toda institución universitaria.


Hecha esta breve consideración, pudiéramos de- cir, además, que los cambios en la estructura y la función en el sistema universitario español en la búsqueda de una educación de calidad que de por resultado profesionales competentes en el plano profesional y laboral, con una robusta conciencia social e impregnados de valores éticos, morales y humanísticos, están dentro de sus expectativas y constituyen una aspiración de todas las universi- dades del globo, incluye la Universidad ecuatoria-
La Universidad es un espacio de toma de decisiones formativas.
Estoyconvencido de que la mayor parte
de la Educación lla- mada “de Letras”, es un puro despilfa-
rro y ha tenido como resultado el desem- pleo entre los univer-
sitarios.
na, de Guayaquil en lo particular. Ocurre que, en las universidades del primer mundo las transfor- maciones ya se han alcanzado y ellas funcionan con los parámetros que Zabalza propone desde la perspectiva curricular y la educación de calidad ya mencionadas.
Por lo tanto, si asumimos los términos ventajas y desventajas en el sentido de lo favorable, lo ren- table en el caso del primero y lo contrario en el caso del segundo, que resultan de la propuesta del profesor español para nuestra reforma educa- tiva, concluiríamos que el documento que con- tiene las Bases para la reforma Académica para la Universidad de Guayaquil Siglo XXI se verá enriquecido, dando origen a señalamientos, de- finiciones, precisiones, etc., pero considerando siempre la cultura e identidad que hace diferente a cada Universidad, y por estas características, lo inaplicable o irrealizable de la propuesta.
Los enunciados en el documento son muchos y buenos, lo malo es que se han quedado como ta- les y no se ha producido el viraje a la acción o esta ha sido muy lenta, no ha habido el compro- miso ni la participación del gran conglomerado de profesores y estudiantes, o peor aún no se han enterado o no han sido informados de los cam- bios que se pretenden y en su gran mayoría no conocen de la existencia del documento que tiene como responsables al Rectorado, Vicerrectorado Académico, Comisión Académica, Comisión de Reforma Académica.
Sobre las coincidencias y divergencias de los Procesos de Reforma de las diferentes Unida- des Académicas, podemos decir que, además de carecer de un lineamiento general conferido por la Universidad, es incompleto porque no parti- cipan todas las Facultades, lo que le resta valor y consistencia. Tiene considerandos similares a los que Zabalza anota en su libro, pero siendo superficiales en su definición no son objetivos ni operativos. La asesoría cubana es buena, pero no debiera ser exclusiva, además, la realidad de la educación cubana dista mucho de la nuestra y lo que se ha hecho es imbricar un sistema sobre otro diferente, todos conocemos que en Cuba hay se- lección y existe rigor académico, lo que originó en la carrera de Medicina no sólo confusión en lo administrativo, lo curricular, sino también dismi- nución en el nivel de formación, con egresados con títulos de médicos, dificultando la inserción en el medio laboral y agravando la desocupación constituida desde hace mucho tiempo en un pro- blema social.
No existe un sistema de rendición de cuentas de los docentes, es decir no se evalúa su accionar y consecuentemente no es posible una retroa- limentación que fomente su desarrollo. La ca- pacitación se está dando, pero no se hace una clara delimitación de lo que es investigación y docencia. Ya lo anotamos, la calidad de la edu- cación está en relación con la doble calificación de científico y docente de su profesorado; con re -

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lación a la investigación un profesor puede ser excelente investigador pero mal docente y viceversa, se necesita especial formación para cada actividad, distantes en su naturaleza. Se prevé la conformación de un centro de capacitación y actualización docente y una unidad de producción tecnológica que a la fecha no sabemos si se habrá estructurado.
El libro señala que las Universidades precisan de una instancia institucional capaz de estimular las iniciativas de formación. Se evalúan los procesos y no los resulta- dos, se toma en cuenta la subdivisión de la evaluación en sus tres componentes, se ha insistido sobre esto y se pone en práctica con mayor frecuencia. La conciencia- ción de que el centro del proceso de enseñanza aprendi- zaje es el alumno y no el profesor, privilegiar el autoa- prendizaje y la actuación del profesor como facilitador o guía, considerado como clave de la transformación de la docencia universitaria, si bien se lo trata en el documen- to no se enfatiza sobre ello como sí lo hace el profesor español, hecho que debiera tomarse en cuenta.
La pobre identificación de los estudiantes con su Uni - versidad y la pérdida de todo vínculo una vez egresados, imposibilitan su seguimiento, perdiéndose un recurso de retroalimentación que le permitieran correctivos a la institución, a pesar de ser mencionado en el documento como parte de una planificación estratégica. La integra - ción de la educación y la instrucción en la concepción curricular, la correspondencia entre diseño curricular y el proceso en sí mismo, el carácter rector de los objeti- vos y la correspondencia con lo fundamental del con- tenido en el diseño curricular, la sistematización en los diferentes niveles de las carreras, la vinculación del es- tudio con el trabajo y la flexibilidad, son los principios en los cuales se apoya la reforma curricular, cambios que se están introduciendo y tiene como fin lograr que los aprendizajes dejen de ser menos académicos y más valiosos para la vida.
Lodifícil e irrealizable de las transformaciones está dado por la resistencia al cambio tanto de docentes como dis- centes. Por la falta de voluntad en el desarrollo de las políticas en el orden académico por parte de las autori- dades. Por la relación de dependencia económica de la Universidad con el Estado. Por la carencia de vínculos con el asesor laboral y empresarial, que convierten a la
Universidad prácticamente en una isla dentro de la so- ciedad. Los cambios deben darse de manera progresiva, por etapas, planificando objetivos, considerando los del mediano y largo plazo, con la participación democráti- ca de sus actores: autoridades, profesores y estudiantes, evaluando los resultados, capacitando a los docentes, identificándose con la Universidad y comprometiéndose con ella.
La Reforma Académica considerando únicamente la ra- cionalización de los contenidos y los tiempos de estudio como ocurrió en Medicina fue negativa, porque lo que se consiguió es alcanzar un grado académico en menor tiempo en detrimento de la formación. No se tomó en cuenta que los cambios estaban dirigidos a estudian- tes no seleccionados, se afectó a asignaturas que por la importancia y el volumen de sus contenidos no podía restárseles horas de clase lo que condicionó hábitos de estudio limitantes de los procesos cognitivos, el estu- diante sustituyó la lectura en los libros por la lectura de fragmentos de lo escuchado en clases que luego se re- producían en copias y fotocopias. El conocimiento se hizo más superficial.
Zabalza al final de la obra se refiere a la formación de los hábitos mentales, la adquisición de la disciplina mental, aquella capacidad que permite organizar la información y sacarle partido. Es partidario de abordar los temas con profundidad y potenciar así la comprensión y dice: “si estamos siempre comenzando, si no pasamos las con- sideraciones preliminares, de aprendizajes superficiales, apenas si nos darán nada”.
La lectura, análisis y reflexión del libro del Dr. Miguel A. Zabalza, del documento universitario y de la tesis “El modelo de gestión universitaria en la Ley de Educación Superior” autoría del Dr. Ernesto Velásquez Baquerizo, nos ha permitido interpretar lo trascendente de la visión y de la misión de las universidades, el rol fundamental que la Universidad de Guayaquil desempeña dentro de la sociedad ecuatoriana y lo difícil de su accionar y de su existencia.

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Al concluir la tarea quisimos apoderarnos de la definición de misión y visión de la Universidad del maestro ecuatoriano Alfredo Pérez Guerre - ro que consta en la página 20 de la tesis del Dr. Velásquez. La Universidad es una Orden de Ca - ballería que rebasa los simples propósitos del in- terés y egoísmo; concebía la misión de la Univer- sidad como un taller y templo, “Taller, porque los alumnos y maestros tenemos una tarea compleja: la de aprender los conocimientos científicos, y en esa tarea el maestro aporta experiencias, y los alumnos su espíritu y su afán. Templo, porque la misión que en la Universidad se cumple tiene algo de sagrada y trascendental.
Esa misión tiene su credo y su rito: el credo de la libertad, de la justicia, de la supremacía del espí- ritu sobre los valores transitorios de la materia; el credo de que la ciencia puede redimir al hombre de su miseria y dolor, y de que es el instrumento de los valores permanentes y eternos de la bon- dad, del amor, de la solidaridad. Y el rito sobre- entendido que rebasa reglamentos y normas, de que cada uno ha de cumplir con su deber si quiere ser digno del nombre universitario”, estas pala- bras determinan una misión clara y revelen una perspectiva ideal de lo que la Universidad ecua- toriana debe ser.