El juego dramático en el desarrollo de la expresión corporal en la educación inicial

 

"Dramatic play in the development of body expression in early

education"

 

 

Nancy de la Cruz Vera

Diego Bonilla Jurado

Araceli Lucio Quintana

 

 

 

 

 

 

Fecha de recepción: 5 de Diciembre del 2017

Fecha de aceptación: 29 de Diciembre del 2017

 

 

 

 


El juego dramático en el desarrollo de la expresión corporal en la educación inicial

 

"Dramatic play in the development of body expression in early education"

 

Nancy de la Cruz Vera [1], Diego Bonilla Jurado[2], y Araceli Lucio Quintana,[3]

Como citar: Cruz, N., Bonilla, D., Lucio, A. (2018). El juego dramático en el desarrollo de la expresión corporal en la educación inicial, Revista Universidad de Guayaquil. 127(2), 31-40. DOI: https://doi.org/10.53591/rug. v127i2.619

 

             

Resumen

El juego dramático constituye un espacio y herramienta educativa que permite desarrollar el curriculum escolar en otras áreas, como lo es la Expresión Corporal. Además, se muestra como un potente instrumento para el desarrollo de habilidades sociales y educación en valores, por su fuerte carácter interpersonal y relacional. En este trabajo se pretende, en primer lugar, tratar de aclarar la terminología en torno al uso de la dramatización en la educación. En un segundo momento, se describe el conjunto de aportaciones de la dramatización al curriculum escolar, en particular en la etapa de Educación Primaria, en la cual los autores han desarrollado la mayor parte de sus investigaciones. La metodología que va de la mano con el estudio es la de Montessori la cual busca que el niño y niña pueda sacar a la luz sus potencialidades. Además, se pretende dar una visión actual, crítica y detallada de la Expresión Corporal, ya que esta información es básica y fundamental para poder llevar a cabo la Expresión Corporal en los distintos escenarios educativos de la educación Primaria.

 

Palabras clave: dramatización, expresión corporal, juego dramático, potencialidades.


 

Abstract

The dramatic play constitutes an educational space and tool that allows to develop the school curriculum in other areas, as is the body expression. In addition, it is shown as a powerful tool for the development of social skills and education in values, for its strong interpersonal and relational character. In this work, we intend, first of all, to try to clarify the terminology around the use of dramatization in education. In a second moment, the group of contributions of the dramatization to the school curriculum is described, in particular in the stage of primary education, in which the authors have developed most of their research. The methodology that goes with the study is that of Montessori which seeks that the boy and girl can bring to light their potential. It is also intended to give a current, critical and detailed vision of the corporal expression, since this information is basic and fundamental to be able to carry out the corporal expression in the different educational scenarios of the primary education.

 

Keywords: body expression, dramatization, dramatic play, potentialities.

 

                                                                                                                                            

INTRODUCCIÓN

El juego indudablemente es un medio por el que los seres humanos y en especial los niños explotan diversas experiencias en diferentes casos con distintos fines, de tal forma que por este medio, los niños y niñas se familiarizan con objetos y materiales (Moyles, 1999). Actualmente, el ser humano se encuentra en situaciones redundantes, que son quienes imponen, debido a la sociedad en las que vivimos, a través de actividades reglamentarias y predeterminadas. Este aspecto provoca la pérdida de conciencia de lo que es un nuevo cuerpo y el dinamismo que puede abarcar, relevándolo, a acciones superficiales y simples (Arteaga, Viciana, y Conde, 1999).

En general, el juego dramático sigue siendo un recurso poco explotado en la escuela, debido a que el mismo es un gran desconocido para el profesorado, que muy pocos conocen de este medio idóneo que enseña a los niños y las niñas a aprender, a compartir en grupo, a aceptar y respetar al otro, a participar en tareas creativas, a desarrollar la iniciativa propia, a resolver conflictos desde la no violencia, así como a incorporar conductas básicas tanto verbales (habilidades del habla), paralingüísticas (tono, fluidez, volumen), como las no verbales (postura corporal, gestos, mirada, proximidad y contacto físico). En ese sentido, encontramos en el juego dramático una vía para el desarrollo de estas habilidades sociales (Navarro y Mantovani, 2012).

Desde pequeños, los niños y las niñas intervienen en situaciones teatrales y escenificadas representando a personajes y formas de vida, normalmente cercanas al mundo que les rodea. Cuando ocurre esto, el niño adopta pautas de comportamiento cotidiano, adaptándose a las características del personaje que representa. La representación, provoca el enriquecimiento de los recursos expresivos y representativos del niño, ampliando así el campo del que disponen para comunicar a los demás un mensaje (Zabalza, 1987). Este tipo de actividades permitirá que el niño o la niña de primer año de educación básica de la escuela “PEDRO JULIO BEJARANO”, desarrollen sus habilidades y destrezas.

Además la expresión corporal es una disciplina que le ofrece al ser humano la posibilidad de comunicar sentimientos, estados de ánimo, emociones, conocimientos y sensaciones de manera creativa y que hacen referencia a la parte subjetiva del hombre y de la mujer. Le permite manifestarse de manera espontánea a partir del conocimiento del cuerpo en forma individual o grupal, teniendo en cuenta las impresiones que perciba a través de los sentidos y su relación con el espacio y el tiempo, además le permite fortalecer la autoestima del individuo. Es por ello que el propósito de este artículo es destacar el valor didáctico de la expresión corporal para ser integrada en el currículo escolar.

 

 

DESARROLLO

 

Contribuciones del juego al desarrollo integral de niños y niñas

Los datos provenientes de numerosos estudios, planteados desde distintos marcos epistemológicos, permiten concluir que el juego, esa actividad por excelencia de la infancia, contribuye de forma relevante al desarrollo integral del niño (Garaigordobil, 1995). En la actualidad se ha comprobado que el juego desempeña un papel importante en el desarrollo intelectual, ya que a través de las variadas actividades lúdicas que realiza el niño a lo largo de la infancia (Piaget, 1969), crea y desarrolla estructuras mentales, que posibilitan una vía de desarrollo del pensamiento abstracto (Garaigordobil, 1990). Además, el juego fomenta el descentramiento egocéntrico, promueve la creatividad y la imaginación del niño, desempeñando una función muy positiva en el desarrollo del lenguaje (Zabalza, 1987).

 

Juego dramático

En nuestra concepción, un sinónimo de dramatización la denominación que ha triunfado en las disposiciones oficiales, que se orientan hacia la comunicación artística y la formación actoral y se sigue buscando, a pesar de la frustración y del sentimiento de fracaso de tantas generaciones de niños, la preparación de los pequeños artistas frente al desarrollo personal y la satisfacción de sus verdaderas necesidades expresivas, el juego dramático designa las múltiples actividades de un taller de expresión dramática, que agrupa el conjunto de recursos y de prácticas convergentes (actividades de expresión corporal, expresión lingüística, expresión plástica, y expresión ritmo-musical, juegos de roles, improvisaciones, juegos mímicos, de títeres y de sombra, etc.), que se funden en un mismo proceso de descubrimiento y de creación. La acción puede plasmarse mediante el lenguaje corporal, el verbal, a través solo de los gestos, etc., y los jugadores pueden actuar de modo directo (juegos dramáticos personales), o bien utilizar sustitutos simbólicos como las máscaras, títeres, sombras (juegos dramáticos proyectados) (Lobo, 2006).

 

Dramatización

Por dramatización se entiende el proceso para dar forma y condiciones dramáticas. O sea, la conversión en materia dramática de aquello que de por sí no lo es en su origen, o sólo lo es virtualmente. Y es sabido que drama, por su procedencia griega, significa acción. Aunque en literatura la palabra drama adquiera el valor de acción convencionalmente repetida con finalidad artística (Cervera, 2006).

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Dramatización y juego dramático

Los juegos, especialmente en niños y jóvenes, toman a menudo la forma de teatro, donde el propio cuerpo es el instrumento de investigación creativa, medio de expresión y comunicación, al ser ambos una forma de expresión dramática estructurada y cuyo interés reside en el proceso, más que en el producto. Su materia propia es la acción, en la búsqueda de la mejora de la comunicación y la potenciación de la creatividad. Por medio de ellas buscamos que el niño desarrolle sus capacidades perceptivas y expresivas, con el fin de que encuentre y potencie la expresión de sí mismo en relación con los otros y con el mundo. El juego supone un auténtico medio de aprendizaje, un medio por el que los niños exploran activamente diversas experiencias en diferentes casos (Núñez y Navarro, 2007).

 

Finalidad el juego dramático

La finalidad de los juegos dramáticos es generar una experiencia educativa integradora de lenguajes expresivos que, basada en el juego y el protagonismo de los niños, posibilite su expresión personal, el impulso de su capacidad, y actitud creativa y la mejora de sus relaciones personales. El niño puede decidir mediante la acción lo que es y lo que quiere en un lenguaje globalizador que no parcela artificialmente sus manifestaciones expresivas. A cara descubierta o tras las máscaras, descubre una sensibilidad personal y las posibilidades comunicativas del cuerpo y la voz, el gesto y el movimiento, la palabra y la música, el color y las formas, así recrea la realidad, amplía su experiencia y aumenta su bienestar (Lobo, 2006). Se trata de proporcionarles la ocasión de enriquecer el campo de su experiencia y de mejorar su vida y sus relaciones a partir de las situaciones más diversas, superando inhibiciones, miedos y complejo.

 

 

Expresión corporal

La expresión corporal busca facilitarle al ser humano el proceso creativo y de libre expresión y comunicación, a partir del conocimiento de su cuerpo, del manejo del espacio, de los materiales y del fortalecimiento de su autoconfianza. Para el logro de una expresión placentera, es importante la motivación que el estudiante reciba de los docentes o adultos y del trabajo con sus compañeros y compañeras (Arguedas, 2004).

 

La expresión corporal como eje transversal en la educación primaria

En el proceso escolar es necesario trabajar con la población estudiantil, de manera coordinada con los conocimientos de las diferentes disciplinas, unidos a juicios críticos y de valor, basados en las realidades y problemas de la vida diaria de las niñas y de los niños; es decir, se debe hacer referencia a los ejes transversales. Es aquí donde la expresión corporal juega un papel muy importante como área capaz de integrar y de enriquecer los contenidos del currículo escolar, mediante actividades lúdicas relacionadas con matemáticas, ciencias, estudios sociales, español, religión, artes plásticas, inglés u otras áreas del quehacer educativo. El uso adecuado de materiales auxiliares, instrumentos musicales y diversas prácticas donde se utilice el movimiento corporal, van a favorecer el logro de los objetivos propuestos de manera creativa y amena. Como consecuencia, la expresión corporal se convierte en un eje transversal que ofrece múltiples posibilidades para la educación primaria. Por este motivo es fundamental establecer la relación entre los objetivos y contenidos de las áreas específicas, con los objetivos y contenidos de cada uno de los temas del eje transversal. Esta unión permitirá enriquecer los contenidos y así convertirse en aprendizajes significativos (González, 1999).

 

Aportaciones de la dramatización al curriculum educativo

El drama como herramienta educativa ha hecho y puede seguir haciendo en la educación un sin número de aportaciones. En gran medida son estas contribuciones las que nos llevan a defender el uso del drama en la escuela, así como las que justifican la defensa por darle un espacio apropiado en el curriculum escolar. Las investigaciones en este campo conducen a una confirmación de la validez de la dramatización para el desarrollo de habilidades sociales y el área Artística. Pero puede ir un poco más allá, pues el drama se manifiesta como una herramienta privilegiada para el desarrollo, además, de otras áreas curriculares (Nuñez y Navarro, 2007).

 

Potenciar al desarrollo en sus diversas dimensiones y vertientes

Los profesionales de la educación infantil se han formado para poder poner en marcha experiencias educativas que propicien un desarrollo infantil equilibrado en todas sus dimensiones es decir desde sus capacidades motrices a las lingüísticas, desde su socialización a su desarrollo afectivo, desde la lógica a la sensibilidad artística. No se trata tan solo de que les guste estar con niños pequeños, han de saber cómo se produce su desarrollo y que tipo de actuaciones deben potenciar y enriquecer, ya que como educadores deben lograr que los niños progresen más y que su desarrollo sea más equilibrado (Zabalsa, 2006).

 

Metodología

Dentro de las reglamentaciones generadas por la Unesco se han determinado modelos teóricos de formación el docente, que articulan concepciones acerca de la educación, la enseñanza el aprendizaje, la formación docente y las reciprocas interacciones que afectan o determinan, esto permite una visión totalizadora de la docencia.

La metodología del juego está basada en la planificación de unas actividades con sentido y significado, con una intencionalidad que promueva un desarrollo integral en los niños y niñas de educación inicial. Debido a que el juego es la actividad esencial del niño desde sus etapas iniciales, se hace necesario implementar actividades basadas en las necesidades e intereses de los niños, se debe también trabajar de una manera lúdica e innovadora integrando las áreas del conocimiento de una manera globalizada. El niño a través del juego experimenta, explora, aprende, descubre y se adapta a su mundo exterior.

Es por ello que el presente estudio se basa en la metodología de “Montessori”, modelo que se esfuerza por adaptar y actualizar para la educación inicial; la idea fundamental del método Montessori hacia la educación es que cada niño lleva dentro de sí las potencialidades del hombre que un día será, de forma que puede desarrollar al máximo sus capacidades físicas, emocionales, intelectuales y espirituales (Bermúdez y Páez, 2018). Él debe tener libertad, una libertad que se logra a través de la autodisciplina y el orden (Pérez, 2015). Además, es una forma distinta de ver la educación, busca que el niño o niña pueda sacar a luz todas sus potencialidades, a través de la interacción con un ambiente preparado, rico en materiales, infraestructura, afecto, respeto y que sea guiado por profesionales especializados, fortaleciendo de tal manera la expresión corporal con la ayuda del juego que es una herramienta eficaz para el aprendizaje del niño y niña.

 

 

 

Discusión

Una educación integral debería contemplar el desarrollo cognitivo, necesario para poder llegar a pensar con autonomía, así como el desarrollo corporal, tan castigado por las nuevas modas juveniles y el desarrollo afectivo emocional. Sería reduccionista una educación que ignorase la dimensión emocional, social o relacional de la persona, o que entendiese que el cultivo de ellas es labor única y exclusiva de la familia. En este sentido, la escuela tiene que posibilitar al niño desarrollar sus habilidades sociales y potenciar una educación emocional equilibrada en el plano individual y colectivo. Son facetas concretas necesarias para su posterior vida adulta el saber trabajar en grupo, la aceptación y el respeto hacia el otro, la participación en tareas, la iniciativa propia, la resolución de conflictos desde la no violencia, el compartir; e igualmente las conductas básicas para el desarrollo de las habilidades sociales, tanto las verbales (habilidades del habla), como las no verbales, emocionales y afectivas (expresión y reconocimiento de sentimientos y estados de ánimo, estrategias personales para encauzarlos) (Navarro, 2007). Además la autonomía que la ley otorga a los docentes en la aglomeración del diseño curricular y en la programación del aula, y dada la relevancia de las vinculaciones que se han demostrado entre las competencias emocionales y diversos aspectos de la adaptación socio escolar, consideran que la formación del futuro docente en relación al desarrollo de tales competencias en su alumnado debería formar parte de su programa de prácticas (Guil, Mestre, Gonzáles, y Fontocubiera, 2011). Todo niño puede expresarse a través de la expresión corporal y penetrar en el mundo de la comunicación y la creación pero es el adulto, en este caso el docente, quien debe acompañarlo en este proceso y para ello es necesario que ese adulto docente posea una formación en la materia. La misma deberá apuntar al conocimiento del qué, porqué, para qué y el cómo de la Expresión Corporal y su interrelación con las otras disciplinas (Ros, 2003).

El juego dramático mejora la expresión oral y la competencia comunicativa; estimula la creatividad; favorece la interrelación entre los participantes (fomenta la empatía y la cercanía entre profesores y estudiantes); ayuda a superar la timidez para hablar y actuar en público. Se ha mostrado que es posible la integración del juego dramático en el aula de lengua como elemento que mejora el proceso de aprendizaje y se ha revelado como solución a muchos de los problemas detectados en el proceso de investigación (Martín, 2014).

 

Conclusiones

El sistema escolar Ecuatoriano presenta un profundo vacío en lo que se refiere a la expresión corporal, al no proporcionar a sus alumnos la posibilidad del perfeccionamiento corporal, es por ello que los educadores y educadoras deben brindar experiencias de expresión corporal de calidad, que abarquen el aspecto cognitivo, sensorial y afectivo de los niños y de las niñas y que permitan la integración con los otros contenidos escolares.

En la Educación Primaria la expresión corporal es indispensable para el desarrollo integral del contenido curricular ya que de esta manera se motiva a los estudiantes y se redescubre la capacidad creativa de los alumnos y del docente; de esta forma se concibe al niño y a la niña como seres completos, con sus intereses y experiencias.

 

Bibliografía

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Zabalsa, M. (2006). Didáctica de la educación infantil (Vol. 6). Narcea Ediciones.

 

 

 

 

 

 



[1] Maestrante, Universidad Estatal de Bolívar, Ecuador. Correo electrónico: nancydelacruz2011@hotmail.com

[2] Docente investigador, Universidad Estatal de Bolívar, Ecuador. Correo electrónico: dbonilla@ueb.edu.ec

[3] Docente., Universidad Estatal de Bolívar, Ecuador. Correo electrónico: alucio@ueb.edu.ec