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destacadas, con prevalencias de 22% y 14%,
respectivamente. Estas alteraciones pueden ser
benignas en algunos casos, especialmente en
pacientes sin antecedentes de enfermedad
cardíaca, pero su presencia también puede
indicar un mayor riesgo de enfermedades
cardíacas subyacentes, como la hipertensión o la
insuficiencia cardíaca. La identificación
temprana de estos bloqueos podría permitir una
intervención preventiva para reducir el riesgo de
complicaciones futuras.
El trastorno inespecífico de repolarización
(13%) y la taquicardia sinusal, bloqueos de rama
izquierda e hipertrofia ventricular izquierda
(todos con un 8%) también fueron comunes, lo
que sugiere que hay una variedad de
alteraciones electrocardiográficas en esta
población ambulatoria que podrían asociarse
con factores de riesgo cardiovascular, como la
hipertensión en muchos casos.
De los pacientes con alteraciones, un 20%
tenía antecedentes de hipertensión, y la
alteración más frecuente en este grupo fue el
bloqueo fascicular anterior (28%), lo que sugiere
una posible asociación entre la hipertensión y
trastornos en la conducción del corazón, ya que
la hipertensión es un factor de riesgo conocido
para desarrollar alteraciones
electrocardiográficas.
Por otro lado, el 52% de los pacientes sin
antecedentes de enfermedades cardíacas
también presentó alteraciones, destacándose la
bradicardia sinusal y el bloqueo de rama
derecha. Esto subraya la importancia de realizar
electrocardiogramas de rutina en una población
general, ya que, incluso sin antecedentes de
enfermedad, los pacientes pueden presentar
alteraciones que podrían pasar desapercibidas
sin el uso de esta herramienta diagnóstica.
Además, un 13% de los pacientes con
alteraciones presentaron insuficiencia renal
como comorbilidad, lo que sugiere una posible
relación entre la función renal deteriorada y la
aparición de trastornos cardíacos. La
insuficiencia renal crónica se ha asociado con un
mayor riesgo cardiovascular, y los pacientes con
esta condición pueden experimentar
alteraciones electrocardiográficas debido a
factores como el desequilibrio de electrolitos y
la hipertensión secundaria, que son comunes en
estos casos.
CONCLUSIONES
Este estudio demuestra la prevalencia de
alteraciones electrocardiográficas en la
población ambulatoria del Hospital Guayaquil
Abel Gilbert Pontón, con un 55% de los
pacientes presentando alteraciones en su
electrocardiograma. Las alteraciones más
frecuentes fueron la bradicardia sinusal, el
bloqueo de rama derecha y el bloqueo fascicular
anterior. Estos hallazgos subrayan la
importancia de la evaluación
electrocardiográfica en pacientes ambulatorios,
ya que muchas de las alteraciones detectadas
pueden ser subclínicas y podrían pasar
desapercibidas sin la aplicación de esta
herramienta diagnóstica.
Este estudio aporta información valiosa para
mejorar los procesos de diagnóstico y
seguimiento de pacientes ambulatorios,
sugiriendo la necesidad de estrategias
preventivas y un monitoreo continuo de la salud
cardiovascular, especialmente en individuos
mayores o con factores de riesgo identificados.