e-ISSN: 2960-8147
ISBN: 978-9942-44-827-9
Introducción
La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) en el documento Horizontes 2030: la
igualdad en el centro del desarrollo sostenible; pone en manifiesto los retos de la transformación estructural
económica, siendo necesario promover la participación de las empresas nacionales, el valor agregado y la
innovación local (Calderón, 2021).
La economía popular y solidaria (EPS) desempeña un papel crucial en el desarrollo socioeconómico
dentro de los territorios, proporcionando un mecanismo esencial para la inclusión económica y la reducción
de la desigualdad, contrario de las prácticas económicas tradicionales, su enfoque se basa en la cooperación,
la solidaridad y la sostenibilidad.
Las organizaciones de EPS son un componente clave de este sistema económico, funcionan como
motores de desarrollo local a través de la creación de empleo, la promoción de la equidad y el fortalecimiento
del tejido social. Se ha establecido que éstas no solo contribuyen al bienestar económico de sus miembros,
sino que también fomentan la cohesión social y la participación comunitaria. A pesar del avance en los
estudios relacionados con la caracterización, marco jurídico y aplicación de políticas; los desafíos apuntan a
la necesidad incipiente de reestructurar los formatos de las políticas de gestión de los agentes de gobierno,
articulando su accionar en pro de la calidad y el resultado de los servicios ofrecidos (Jácome, 2021; Navarro
Cejas et al., 2021; Sarmiento-Torres et al., 2024).
En Ecuador, este modelo económico fue establecido en la Constituyente del 2008 (Constitución de
La República Del Ecuador, 2008), donde se establecen tres subsistemas económicos dentro del territorio
nacional, el público el privado y el popular solidario. Como parte real de la economía está regido por una
normativa (Ley orgánica de economia popular y solidaria Presidencia de la Republica, 2011), desde sus
inicios hasta la presente, este sector ha reactivado la economía. El Ministerio de Inclusión Económica y Social
(MIES, 2022) indica que este sector es generador del 60% del empleo, con aproximadamente un 71% de este
desarrollándose en áreas rurales, lo que demuestra el significativo impacto que tienen las organizaciones de
EPS en sectores que suelen recibir menos atención.
Las disparidades en el desarrollo social son un fenómeno global, por lo que resulta fundamental
comprenderlasituaciónsocialyculturaldelosterritorios.Losexpertosdevelanqueladecisión,desarrolloyéxito
de los emprendimientos se ve influenciada por el entorno. En el entorno sociopolítico y cultural del Ecuador
persisten las debilidades en el tiempo, que han impedido un auténtico impulso de los emprendimientos,
limitando así su potencial impacto en la economía nacional (ESPAE, 2023).
Por iniciativa propia dentro de una comunidad se desarrollan ideas que se transforman en proyectos
donde se brindan soluciones a las necesidades y problemas de su localidad (Boza y Manjarez, 2016; de
Guevara et al., 2018). Esto permite que los diversos actores locales contribuyan con su inversión al desarrollo
y la dinámica productiva dentro del territorio.
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VICERRECTORADO ACADÉMICO