e-ISSN: 2960-8147
ISBN: 978-9942-44-827-9
Introducción
Las pedagogías emergentes desde los diversos enfoques pedagógicos, surgen como producto de los
avances recientes en la tecnología educativa, en pro de superar las limitaciones de los métodos tradicionales
de la enseñanza, basados en estrategias didácticas que únicamente se podían adaptar a la presencialidad
(Céspedes-Isaac et al., 2018). Aunque esta nueva perspectiva pedagógica aún no está normalizada, dentro
de los sistemas educativos, en la última década se evidencia una abundante producción científica donde
se manifiesta la utilidad de las pedagogías emergentes, en busca de mejorar la calidad del aprendizaje y la
adaptación constante a las necesidades y evolución de la sociedad.
En consonancia con lo anterior, se evidencia que la pandemia del COVID-19 aceleró el uso de las
tecnologías, dando paso a la enseñanza virtual; todo lo cual ha impulsado aún más la investigación en el
campo de las pedagogías emergentes. De hecho, es manifiesto el interés de investigadores como (Mauris
De La Ossa & Domínguez Gil, 2022; Niño Carrasco & Parra Encinas, 2023) quienes centran su trabajo en
representar la serie de enfoques innovadores en busca de mejorar la calidad del aprendizaje, en un intento
de dar respuesta a las necesidades y demandas de la sociedad actual. Las principales características de
estas pedagogías se enfocan en el aprendizaje activo; la personalización del aprendizaje; la utilización de
herramientas tecnológicas; el fomento de la creatividad y la colaboración entre estudiantes, (Prendes et al.,
2020).
El escenario de incertidumbres, provocado por el Covid 19 movilizó a todo el sistema educativo a
atemperarse a estos cambios y desafíos, que obligaron a migrar a un entorno virtual y a buscar nuevas
formas de enseñanza y aprendizaje (Aparicio-Gómez & Ostos-Ortiz, 2021; Uribe Zapata, 2018), denotándose
la utilidad de las pedagogías emergentes, como una oportunidad de aprovechar las posibilidades educativas
de las tecnologías digitales y de las nuevas formas de comunicación, para garantizar la calidad de la educación
y hacerla más accesible a todos (Blázquez García & Marín Juarros, 2021).
Autores como Mesa et al., (2021) manifiestan que:
Es difícil comenzar a hablar de la virtualidad académica, sin antes establecer un punto de partida en
los Entornos Virtuales de Aprendizaje (EVA), espacio o modalidad en el que, por medio de los avances de las
Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, se desarrollan las novedosas modalidades de enseñanza-
aprendizaje en la actualidad. (p.p.252)
Así mismo, estos autores enfatizan que el componente pedagógico debe centrar su atención en el
estudiante; es decir, lo que se proyecta alcanzar en cuanto al desarrollo de su personalidad, sus valores, su
autoestima y su capacidad de aprendizaje independiente, además, estará encaminado a favorecer el proceso
de aprendizaje debido al crecimiento cognitivo que ha alcanzado. Lo anteriormente expuesto, ha conllevado
a replantear, el papel de las tecnologías informáticas como dupla indivisible con la educación (Mora-Vicarioli
& Salazar-Blanco, 2019), tanto en sentido de la educación presencial como en la educación a distancia o
virtual, en correspondencia con la posición que se asuma.
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DECANATO DE VINCULACIÓN CON LA SOCIEDAD Y BIENESTAR ESTUDIANTIL