e-ISSN: 2960-8147
ISBN: 978-9942-44-827-9
Introducción
En el ámbito de la ingeniería eléctrica, las profesionales han asumido roles destacados en el desarrollo e
implementación de iniciativas de energías renovables (ER) dentro de comunidades energéticas. En Colombia,
destacan casos como los liderados por Sandra Fonseca del Grupo de Energía de Bogotá, Rosario Orozco de
CELSIA, Clara Solano de la Fundación Energía para la Paz, y en Chile, Verónica Zaragovia de Enel Energía
Verde [25, 26]. Estas expertas en ingeniería eléctrica consideran que una transición energética equitativa
enfrenta obstáculos en la creación de infraestructuras adecuadas para incorporar las ER a la red eléctrica
actual. Esto implica la expansión de líneas de transmisión, subestaciones y otros componentes esenciales
para cubrir la demanda creciente. Además, es vital establecer normativas claras y atractivas que fomenten
inversiones en iniciativas energéticas alineadas con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), dirigidas por
estas especialistas en ingeniería [27].
Por instancia, en el diseño de sistemas para el uso de energía solar, se deben considerar aspectos
técnicos clave: evaluación de la demanda y compromiso comunitario, análisis del recurso solar disponible,
dimensionamiento de sistemas independientes o conectados a la red, adopción de modelos cooperativos con
tarifas accesibles, selección de tecnologías óptimas, y programas de formación comunitaria sobre operación,
instalación, supervisión y mantenimiento de Sistemas Fotovoltaicos Solares (SFV). Estos enfoques permiten
a las comunidades generar beneficios energéticos y financieros, convirtiéndose en prosumidores a través
de esquemas compartidos. Adicionalmente, se integran programas inclusivos para jóvenes, niños y niñas,
promoviendo la capacitación en ER para potenciar la independencia y el empoderamiento, especialmente
entre mujeres y jóvenes en áreas rurales con actividades mineras o extractivas [28, 29].
En regiones colombianas rurales con enfoque minero, persisten desigualdades económicas y opresión
queafectandesproporcionadamenteamujeresyniñas,agravadasporlafaltadeaccesoeducativoysegregación
laboral [1]. Muchas zonas carecen de electricidad debido a limitaciones técnicas, inequidades o lejanía de las
redes de distribución [2]. Por ello, se sugiere evaluar fuentes energéticas locales como soluciones viables e
incluir estas demandas en las metas nacionales de transición energética, mediante proyectos adaptados a
necesidades rurales y urbanas, con énfasis en la participación comunitaria [3]. Los SFV permiten convertir la
radiación solar en electricidad renovable e ilimitada, y las capacitaciones se centran en:
•
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Identificar componentes e instalación de SFV, su operación y aplicaciones prácticas.
Reconocer riesgos eléctricos y cargas compatibles.
Adoptar mejores prácticas en políticas y proyectos, junto con planes de monitoreo y mantenimiento.
Un informe del Banco Mundial (2022) revela que más de 2.400 millones de mujeres globalmente carecen
de igualdad económica y oportunidades laborales equivalentes a los hombres; dos tercios de los analfabetos
mundiales son mujeres, y el 70% de los 1.300 millones en pobreza extrema son femeninas [4]. La OIT indica que
2 millones de madres enfrentan incompatibilidades laborales postparto. En Colombia, el acceso a servicios
como la electricidad es crucial para la transición energética.
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DECANATO DE VINCULACIÓN CON LA SOCIEDAD Y BIENESTAR ESTUDIANTIL