Lectura histórica de la Universidad de Cuenca:
Primeras edificaciones de Guillermo Cubillo.
Esteban Herrera González
Investigador independiente
esteb8787@hotmail.com
Historical lecture at the University of Cuenca: First buildings
by Guillermo Cubillo.
Received:
Accepted:
Published:
2025-11-07
2025-12-16
2025-12-30
27
Lectura histórica de la Universidad de Cuenca: Predios y primeras
edificaciones.
Esteban Herrera González
Resumen | Aunque en Ecuador se carecen de
obras de Le Corbusier, teórico que revolucio-
nó el panorama constructivo de la primera
mitad del siglo XX, sí existen ejemplares que
poseen su impronta; así, debe mencionarse
una trilogía de edicios en la Universidad de
Cuenca diseñados por el guayaquileño Gui-
llermo Cubillo Renella, quien se educó con
Roberto Dávila Carson, arquitecto oriundo
de Chile y discípulo del suizo-francés, lo que,
indefectiblemente, le inuyó para asimilar de
manera directa los postulados del europeo.
En consecuencia, con miras a aportar al en-
tendimiento del desarrollo del movimiento
moderno en los Andes ecuatorianos, se hará
un repaso, desde la Historia de la arquitectura
y en formato anales, de dicho capítulo, anali-
zando al espacio desde que fue parte del ejido
de la ciudad, hasta cuando se levantaron estos
inmuebles declarados patrimonio de la capi-
tal azuaya, pero enfatizando cómo en ellos se
funden esos destellos lecorbusierianos y el le-
gado de los dos proyectistas sudamericanos.
Abstract | Although Ecuador lacks works by
Le Corbusier, the theorist who revolutionized
the construction landscape of the rst half
of the 20th century, there are examples that
bear his imprint. A trilogy of buildings at the
University of Cuenca, designed by Guiller-
mo Cubillo Renella from Guayaquil, should
be mentioned. Cubillo Renella trained under
Roberto Dávila Carson, a Chilean architect
and disciple of the Swiss-French architect,
which undoubtedly inuenced him to di-
rectly assimilate the Europeans principles.
Consequently, with the aim of contributing
to the understanding of the development of
the modern movement in the Ecuadorian
Andes, this chapter will be reviewed from
the perspective of architectural history, in an
anal format. e analysis will examine the
site from its time as part of the city’s common
land until the construction of these build-
ings, now declared heritage sites of Azuay´s
capital, emphasizing how these buildings
merge Le Corbusiers inuence with the leg-
acy of the two South American architects.
Introducción
Antes de concluir la primera mitad del siglo
XX, el vigésimo tercer rector de la Univer-
sidad de Cuenca, Carlos Cueva Tamariz, se
propuso diversicar la oferta profesional
(Espinoza, 2001) y esto desembocó en la bús-
queda de un espacio más amplio, ya que el
edicio situado en el casco antiguo resultaba
muy estrecho; en consecuencia, la opción de
más plausibilidad fue la construcción de un
nuevo local y, en ese contexto, él mentalizó la
creación de una ciudadela universitaria. Para
esto fue imprescindible encontrar un terreno
donde hacer dicha empresa realidad y, así, se
eligió la zona de expansión de la urbe situada
en el antiguo ejido.
En consecuencia, también se tuvo que buscar
un proyectista que conceptualice las nuevas
edicaciones que albergarían al estudianta-
do y aunque se barajó una primera opción,
el diseño ganador fue el del guayaquileño
Guillermo Cubillo Renella, quien se educó
bajo la dirección del chileno Ricardo Dávila
Carson (Peralta, 2018), este último alcanzó
gran fama en su nación de origen y destacó
porque tuvo la oportunidad de trabajar en el
estudio de Charles-Édouard Jeanneret-Gris,
mejor conocido como Le Corbusier (Gutié-
rrez, 2009), personaje que posee un papel es-
telar en lo que respecta a la arquitectura mo-
derna (Nay, 2022) debido a que, gracias a su
contribución teórica, se replanteó la perspec-
tiva en torno a esta área del conocimiento.
De esta manera, el proyectista del Puerto
Principal absorbió directamente los postula-
dos del suizo-francés, siendo imprescindible
armar que, en su proceso de aprendizaje,
también adoptó las percepciones de Dávila
Carson, quien apelaba a que la arquitectura
moderna no sea asimilada de forma literal
sino decantarse por su adaptación a la rea-
lidad local (Chauriye, 2012). Así, al observar
la obra de Cubillo y, en especíco, la que in-
teresa para el presente estudio, su trilogía de
edicios de la ciudadela universitaria cuen-
cana, se pueden patentizar ambas vertientes
ideológicas.
Palabras clave: Le Corbusier,
arquitectura moderna,
Cuenca (Ecuador), Guillermo
Cubillo Renella, Historia de la
arquitectura.
Keywords: Le Corbusier,
modern architecture, Cuenca
(Ecuador), Guillermo Cubillo
Renella, History of the
architecture.
28
Vol. 4 No. 9 • pp. 28-42. • Julio - Diciembre 2025
ISSN-e: 2953-6499
Es importante mencionar que sí existen al-
gunas interesantes y bien caviladas apro-
ximaciones en torno a la irrupción de las
vanguardias arquitectónicas en la capital
azuaya y, por ende, una nutrida cantidad de
información; sin embargo, para este caso en
particular y por el tipo de análisis que se va
a ejecutar, debe destacarse la que hace un
repaso general por las distintas edicacio-
nes en esta urbe adheridas al movimiento
moderno, conocido aquí más asiduamente
como arquitectura de las líneas rectas, y los
proyectistas involucrados en ellas (Rivera y
Moyano, 2002).
Además, en este sentido, ha de recalcarse que
no existe un estudio que ponga en eviden-
cia, en base a un ejemplo práctico, cómo se
patentiza de forma especíca el legado le-
corbuseriano en Cuenca. Así, al analizar, mi-
nuciosamente, cada uno de los bloques que
proyectó Guillermo Cubillo Renella, en la
ciudadela universitaria, se podrá deshilvanar
qué detalles, en concreto, se circunscriben a
la teorización que planteó el arquitecto eu-
ropeo y, además, en qué aspectos se tangibi-
liza la impronta de Ricardo Dávila Carson,
ya que ambos sujetos son canalizadores del
pensamiento que se fraguó el guayaquileño
y, por tanto, quienes moldearon, de cierta
manera, su proceso creativo.
Esto a su vez abonará el terreno para reexio-
nar en torno a las vanguardias en la capital
azuaya y, por consiguiente, hacer una inter-
pretación, a través de estos bloques, sobre la
condición de la arquitectura como represen-
tación tangible de algo etéreo, como lo son
las ideas, y que los cambios de paradigmas
se pueden patentizar en ella; así, se pretende
fomentar una revalorización del patrimonio
edicado moderno en esta urbe andina, la
cual, históricamente, se ha caracterizado por
su predilección rededor las formas clásicas.
Método
La investigación se efectuó, en primera ins-
tancia, a través del método cualitativo para lo
cual se hizo una recopilación tanto de infor-
mación escrita como gráca que, consecuti-
vamente se examinó pormenorizadamente.
Así, los datos con contenido descriptivo pro-
vinieron tanto de una cuantiosa bibliografía
como de fuentes primarias, empleándose,
respecto a estas últimas, diversidad de folios
de distintas relaciones custodiadas en varios
lugares de la capital azuaya como el Archivo
Histórico Nacional del Ecuador, el archivo
histórico municipal perteneciente a la Ca-
sa-Museo Remigio Crespo Toral, el Registro
de la Propiedad y la Universidad de Cuen-
ca, siendo, los de esta institución educativa,
expedientes con documentación ejecutada y
autenticada en la Notaría Séptima.
En contraparte, lo que corresponde a la di-
mensión gráca se obtuvo del Fondo Nacio-
nal de Fotografía y también de la Universidad
de Cuenca; consecutivamente, sobre dichos
insumos, que consistieron en fotografías an-
tiguas, planos arquitectónicos y los edicios
en sí, se aplicó el método analítico-sintético,
con el propósito de desglosarlos en cada una
de sus partes para, a estas, estudiarlas de ma-
nera individual y, luego, proseguir con la sín-
tesis con la nalidad de comprender a cada
bloque desde una dimensión holística.
Resultados
Revisión histórica, implantación del campus
De las 64 edicaciones registradas por Adum
Los primeros resultados exponen un recorri-
do histórico a través de los principales acon-
tecimientos en torno al campus central de la
Universidad de Cuenca donde se ubican las
edicaciones que comprenden el objeto de
estudio de este manuscrito.
Cuando Cuenca se fundó en 1557 se congu-
ró en base al plano hipodámico o de damero
(Arteaga, 2017), al igual que todas las ciuda-
des hispanoamericanas (Timmling, 1987), y
prosiguiendo con la tradición castellana se le
dotó de un ejido, que, básicamente, consistió
en un campo común de un pueblo, donde el
grupo de pobladores emplazaban sus huertas
y ganado; se puede decir que este fue un títu-
lo de propiedad público otorgado por el go-
bernador en nombre del rey (Page, 2004) y,
en la capital azuaya, hacia el siglo XVIII cada
cuadra era arrendada por el cabildo a 2 pesos
anuales (Herrera y Tómmerbakk, 2017).
29
Lectura histórica de la Universidad de Cuenca: Predios y primeras
edificaciones.
Esteban Herrera González
Durante varias décadas decimonónicas, el
ejido estuvo plagado de quintas que pertene-
cieron a las familias más acomodadas (He-
rrera y Tómmerbakk, 2017) y su categoría de
rural se mantuvo hasta mediados de la ante-
rior centuria, cuando se posicionó como la
zona por antonomasia de crecimiento de la
urbe (Rodas y Cordero, 2018); por lo tanto,
el Plan Regulador para Cuenca de 1949, rea-
lizado por Gilberto Gatto Sobral, se focalizó
en esta área y, con seguridad, su escogimien-
to respondió tanto a su singularidad paisajís-
tica y estética como a su ubicación, hacia el
meridión, justo en la primera terraza uvial
y surcada por los ríos Tomebamba y Yanun-
cay (Rodas et. al, 2020).
La elección de los antiguos ejidos virreina-
les, para el ensanche de las ciudades, fue una
nota común en otras localidades naciona-
les como Quito, donde las tierras, ya bien
entrado el siglo XX, se pusieron a precios
exorbitantes, particular que se justicaba en
base a que este sector era descrito como el
área ideal para vivir, ya que, a pesar de estar
fuera de la urbe, su proximidad a la misma
ofrecía la posibilidad de llegar al trabajo con
rapidez; además, de un clima más benigno y,
sobre todo, estatus social (Del Pino, 2019).
Así, se inició un proceso de urbanización
bajo los lineamientos del concepto “Ciudad
Jardín, acuñado por Ebenezer Howard en
los postreros años decimonónicos, que se
fundó en un compendio de losofías, pero
que tuvo por parte medular que la ejecución
de nuevos vecindarios debía constituirse en
base a casas unifamiliares que incluyan un
terreno y patio (Montiel, 2015). En conse-
cuencia, fueron las clases pudientes las que
se interesaron por poblar esta parte de la
urbe debido a su cercanía de la naturaleza
y la posibilidad de erigir extensas viviendas
acompañadas de áreas verdes. No obstante,
ha de enfatizarse que este tipo de acciones,
en sectores antiguamente considerados ru-
rales y que empezaron a urbanizarse, termi-
naron por converger en un impacto negativo
en lo que respecta a biodiversidad (Cordero,
et. al, 2015).
En este contexto, cabe acentuar que, a par-
tir de la década de los años 20 de la anterior
centuria, la capital azuaya vivió una dinami-
zación importante en el ámbito económico,
social, cultural y tecnológico (Hermida et.
al, 2021); dicho despunte inuyó en varias
aristas y, entre otras cosas, acarreó la profe-
sionalización de ciertas áreas, lo que desem-
bocó en la necesidad de diversicar la oferta
profesional, situación que se hizo realidad,
justo poco antes de concluir la primera mi-
tad del siglo XX, con Carlos Cueva Tamariz,
quien fue el vigésimo tercer rector de la Uni-
versidad de Cuenca. Sin embargo, este hecho
puso sobre la palestra la importancia de con-
tar con un nuevo espacio físico, en desmedro
del que se ubicó en el casco antiguo, debido a
su estrechez (Espinoza, 2001).
Así, en consonancia con el hecho de que el
ejido era la de zona de expansión, se decidió
proyectar una ciudadela universitaria en esta
parte de la urbe; aunque debe subrayarse que
la visualización de dicho espacio para tras-
ladar la mencionada institución educativa
es mucho más antigua, ya que, durante la
regencia de Honorato Vázquez Ochoa, con-
cretamente el 26 de enero de 1916, en la ave-
nida 12 de Abril un poco más al oriente de
la actual Universidad de Cuenca, se inauguró
el edicio de la Facultad de Medicina (Lan-
dívar, 2018) de la que se denominó, en sus
inicios, Corporación Universitaria del Azuay
(Cárdenas, 1999).
Para el presente estudio interesa poner aten-
ción en el área más septentrional, del campus
central, debido a que aquí se erigen los tres
bloques que serán el objeto central de este
análisis; así, el espacio en cuestión, durante
gran parte de la primera mitad del siglo XX,
le perteneció a Eliseo Tinoco Torres, miem-
bro de una poderosa familia exportadora de
sombreros de paja toquilla (Herrera y Tóm-
merbakk, 2017), quien atravesó un impase
con dicho predio, digno de recapitularse, ya
que a la postrer permitirá claricar un dato
de gran preponderancia en los anales de la
historia urbana cuencana.
Hacia 1913, una faja de este terreno fue ex-
propiado, por el concejo municipal, con el
objetivo de desviar las aguas del molino de
Federico Malo (ANH/C, Exp. 104.979, a.
1913, f. 7) que corrían por la avenida 12 de
Abril, antaño llamada 10 de Agosto, debido
30
Vol. 4 No. 9 • pp. 30-42. • Julio - Diciembre 2025
ISSN-e: 2953-6499
a que se coligió que al surcar la vía pública
constituían “…un verdadero peligro para los
transeúntes, el cual se evitaría haciéndolo re-
correr por el interior” de esta quinta…. En
consecuencia, el concejo determinó que la
dimensión, de dicho embargo, debía ser de 3
metros de ancho y del largo necesario de for-
ma que el predicho molino recorra en senti-
do occidente-oriente (ANH/C, Exp. 104.979,
a. 1913, f. 1).
De hecho, para mayor entendimiento, el pro-
curador síndico municipal, Gustavo Monte-
sinos, hizo una suerte de plano donde se lo
mostraba y como debería reencausarse (Fi-
gura 1). El avalúo se estipuló en 4.000 sucres
por hectárea (ANH/C, Exp. 104.979, a. 1913,
f. 8); tomando como base todo lo expuesto y
tratando de dilucidar por donde quería pro-
yectarse esta acequia, se ha llegado a concluir
que la misma, más o menos, debía ingresar
desde la 12 de Abril, a la altura de donde se
ubica la pileta universitaria, e ir de forma
paralela al edicio del rectorado y el Teatro
Carlos Cueva Tamariz.
Por tanto, la avenida en cuestión, entre Loja
y Solano, para el año 1913, según esta fuen-
te primaria, ya se encontraba habilitada; no
obstante, conforme una imagen del Fondo
Nacional de Fotografía denominada Aper-
tura de la avenida 10 de Agosto, la misma
recién se acondicionó al tránsito circa 1920-
1930 (Figura 2), dato que consiente subrayar
que la fotografía yace mal datada. Así, en
base a la información, obtenida en el Ar-
chivo Nacional de Historia del Ecuador, su
abertura se situaría, por lo menos, ocho años
antes de lo establecido en el antedicho repo-
sitorio fotográco.
Figura 1: Plano para
reencausar las aguas del
molino por la quinta de Eliseo
Tinoco.
Gustavo Montesinos, 1913,
Archivo Nacional de Historia
del Ecuador, sede Cuenca, exp.
104.979, f. 4.
Figura 2: Cuenca, Apertura
de la Avenida 10 de Agosto.
Manuel Jesús Serrano, circa
1920-1930, Fondo Nacional de
Fotografía,digo 14101.
31
Lectura histórica de la Universidad de Cuenca: Predios y primeras
edificaciones.
Esteban Herrera González
Adicionalmente, se pudo localizar un acta
del cabildo, en el archivo histórico munici-
pal, que terminó por zanjar dicha incógnita
y determinar el año exacto en que se llevó a
cabo los trabajos de habilitación de esta arte-
ria vial. Así, el 21 de agosto de 1912, el conce-
jo municipal había solicitado se recabe “…la
cantidad necesaria para la pavimentación de
la Alameda 10 de Agosto…” debido “…a la
imperiosa necesidad de que Cuenca tenga un
lugar de paseo y honestas distracciones….
De hecho, se aclaró que ya se había proce-
dido a su apertura y, por tanto, era “…justo
e indispensable que el Municipio correspon-
da a esa plausible iniciativa, llevando al más
pronto término los trabajos comenzados…
(AHM/C, Libro 2453-171, a.1912, f.388).
En consecuencia, gracias a estos dos datos
provenientes de fuentes primarias, el inicio
de los trabajos de habilitación de dicha arte-
ria vial, que funge como una de las más im-
portantes de la ciudad, tuvo lugar en 1912,
lo que descarta por completo la fecha en que
se dató la imagen perteneciente al Fondo de
Fotografía Patrimonial del Ecuador que, de
alguna manera, funcionaba como una suerte
de referente historiográco y, a su vez, con-
siente vislumbrar la necesidad de que este
tipo de insumos sean sometidos a un revisio-
nismo, con una base más crítica y sobre todo
metodológica, de forma que ciertos hitos
cronológicos, que en ellos se han establecido,
tengan un sustento fehaciente.
Por consiguiente, hacia 1947, cuando se ad-
quirió la quinta donde se erigiría la ciudade-
la universitaria, la actual avenida 12 de Abril
entre Loja y Solano, que surcaba a este pre-
dio por su lado norte, ya había estado habi-
litada al tránsito durante varias décadas; en
este sentido, ha de destacarse que la compra,
hecha por la Universidad de Cuenca, a los
herederos de Eliseo Tinoco Torres, consistió
en casi 5,3 hectáreas, 52.700 mt² con exacti-
tud, y el coste de dicha transacción se jó en
221.675 sucres (ARP/C, Registro de Propie-
dad Mayor, núm. 270, a.1947) que, al cambio
presente en dólares, equivale a aproximada-
mente $1’000.000 (Figura 3).
Figura 3: Predios donados por
Eliseo Tinoco para la sede de la
Universidad de Cuenca.
José Salvador Sánchez, circa
1953-1963. Fondo Nacional de
Fotografía, código 14159.
Se hizo la conversión de los
221.671 sucres a dólares de
aquella época, equivaliendo
a $16.421 debido a que en
1947 cada dólar se cotizaba
en 13,50 sucres. Además,
hacia 1950 en Estados Unidos
de Norteamérica el importe
por una vivienda rondaba
los $7.000, mientras que en
la actualidad es de $350.000.
Si el terreno valió $16.421,
aplicado una regla de tres,
esto se equipará a $821.050;
sin embargo, el dato del coste
promedio de una casa es de
1950, 3 años después de que
se hizo la transacción entre
los herederos de Eliseo Tinoco
Torres y la Universidad de
Cuenca, es por esto que se
ha llegado a estipular en casi
1´000.000 de dólares el precio
de dicho predio.
32
Vol. 4 No. 9 • pp. 32-42. • Julio - Diciembre 2025
ISSN-e: 2953-6499
Sin embargo, no fue hasta 6 años después,
concretamente el 2 de noviembre de 1953,
que se inició la construcción de la ciudade-
la universitaria (Lloret, 2006); situación que
puede explanarse en función de que primero
se tuvo que canalizar los recursos económi-
cos obtenidos, en parte, de la venta del solar
adyacente al Palacio Universitario en el casco
antiguo (Espinoza, 2001) y, además, contra-
tar a un grupo de profesionales formados en
arquitectura e ingeniería, quienes estén ca-
pacitados para diseñar y erigir los bloques.
En este contexto, se pudo identicar que
existen varios planos custodiados en la Uni-
versidad de Cuenca, donde se proyectaron
los distintos pabellones, de autoría de René
Alzuro y dirigidos por Emilio Alzuro Espi-
nosa; este último destacó por ser uno de los
mentalizadores de la nueva construcción del
Instituto Nacional Mejía en Quito (Alemán,
1947). Sin embargo, los mismos fueron des-
estimados y se seleccionó la propuesta del
guayaquileño Guillermo Cubillo Renella,
como consta en el expediente del proceso de
construcción del edicio que alberga, en la
actualidad, la Facultad de Filosofía, Letras
y Ciencias de la Educación (Universidad de
Cuenca, 1953).
Así, el contrato para erigirlo se rmó con el
ingeniero Alfonso Calderón Moreno, el 24 de
septiembre de 1953, quien había presentado
la mejor oferta denida en 1’084.000 sucres;
sin duda, esta situación y la consideración,
del antedicho sujeto, de muy versado en su
área laboral debido a que había edicado la
Casa de la Cultura en Quito y el Banco Pro-
vincial del Azuay (Universidad de Cuenca,
1953) fueron determinantes en su elección.
No obstante, dicha empresa no estuvo exenta
de contratiempos y se fueron suscitando pro-
blemas respecto al plazo de entrega, estipula-
do para el 24 de marzo de 1955 (Universidad
de Cuenca, 1953), pero siendo 15 octubre
de 1956, la obra todavía estaba inconclusa,
a pesar de que la apertura del primer tramo
se ocializó el 1 de mayo de 1956 (Espino-
za, 2001), y fue el día que se interpuso una
demanda contra el ingeniero (Universidad
de Cuenca, 1956b). Al nal el litigio solo se
resolvió hasta 1957, cuando Manuel Zurita
Miranda canceló, a nombre de Alfonso Cal-
derón Moreno, 17.000 sucres para concluir
el edicio y arreglar cualquier desperfecto
(Universidad de Cuenca, 1957).
La licitación para la segunda fase se convo-
có el 1 de abril de 1956 y tenía por objetivo
el levantamiento de los edicios que alber-
gan, al día de hoy, las Facultades de Ciencias
Químicas e Ingeniería, así como la segunda
etapa del pabellón de Jurisprudencia (Espi-
noza, 2001). En ese contexto, con fecha 27
de septiembre de 1956, se rmó el contrato
con la empresa ARMEC S.A., quien resultó
ganadora donde se enfatizó que las construc-
ciones debían ejecutarse en conformidad a
…los planos en copias fotostáticas que for-
muló Guillermo Cubillo Renella…” y que el
dinero para erigirlas se obtendría de la venta
del Palacio Universitario, donde al presente
funciona la Corte Provincial de Justicia del
Azuay (Universidad de Cuenca, 1956a).
Según los distintos instrumentos legales,
rmados con ARMEC S.A, debían estar
concluidas 15 meses después de recibido el
primer anticipo, de un total de 3’188.000 su-
cres, donde también se resaltó que, a más de
los bloques, el grupo de ingenieros estaban
obligados a construir los jardines, terrazas y
graderíos (Universidad de Cuenca, 1956a);
sin embargo, la entrega ocial al parecer tuvo
ciertos contratiempos, ya que no se ocializó
sino hasta el 2 de noviembre de 1959 (Espi-
noza, 2001).
Guillermo Cubillo Renella
Después de realizadas estas acotaciones que-
da claro que dicha trilogía de edicios, con-
siderados de los más antiguos en la ciuda-
dela universitaria cuencana, son de autoría
del guayaquileño Guillermo Cubillo Renella,
quien es catalogado por la historiografía de
la arquitectura ecuatoriana como pionero
del movimiento moderno en dicha nación
(Peralta, 2018). Hechas estas precisiones es
imprescindible desarrollar, de forma por-
menorizada, su transcurrir académico para
entender su bagaje teórico y, por ende, las
teorizaciones que le inuenciaron y se hacen
patente en su legado arquitectónico de la ca-
pital azuaya.
33
Lectura histórica de la Universidad de Cuenca: Predios y primeras
edificaciones.
Esteban Herrera González
Este proyectista, nacido en 1919 (Peralta,
2018), hacia 1939 inició sus estudios uni-
versitarios, pero al siguiente año, con miras
a continuarlos, viajó a la capital chilena. Su
perspectiva, respecto a la enseñanza de la ar-
quitectura en esta nación, es que coexistían
dos tendencias claramente diferenciables: la
primera muy apegada a los modelos clási-
cos e impartida en la Universidad Católica;
la segunda, instruida en la Universidad de
Chile, focalizada en dar protagonismo a las
corrientes americanas y que exigía priorizar
lo funcional y pragmático (Mera et al., 1999).
En el caso de Cubillo, él se educó en esta últi-
ma institución (Editores Cruz del Sur, 1966),
lo que permite presumir cuáles fueron los
paradigmas que absorbió; sin embargo, con
miras a una especicidad, hay que subrayar
que el mentor que más le inuenció, en esta
nación del Cono Sur, fue Roberto Dávila
Carson (Peralta, 2018), quien, a su vez, tuvo
la oportunidad de trabajar en el estudio de
Charles-Édouard Jeanneret-Gris, mejor co-
nocido como Le Corbusier, y empaparse de
sus conocimientos (Gutiérrez, 2009).
En consecuencia, el citado proyectista, ori-
ginario de Santiago de Chile, se constituyó
en heredero directo de los saberes del sui-
zo-francés y, por ende, en exportador de sus
postulados hasta la zona más meridional de
América del Sur, los cuales empezó a impar-
tirlos desde el momento en que fue seleccio-
nado como profesor en la Universidad de
Chile. Debe acotarse que una de sus peculia-
ridades es que no adoptó los principios de la
arquitectura moderna de manera literal, ya
que siempre abogó a que sea adaptada a la
realidad local (Chauriye, 2012).
Este antecedente consiente evidenciar las
vertientes que alimentaron el pensamiento
de Guillermo Cubillo Renella. Así, ser dis-
cípulo de Roberto Dávila Carson le implicó
poseer una directa e ingente inuencia del
legado lecorbusieriano, el cual vendría a
ser como la raíz de sus propuestas de dise-
ño, pero también fomentar una conciliación
entre el entorno y dicha tendencia arquitec-
tónica; por tanto, al analizar su modus es-
sendi queda al descubierto su gran talante
reexivo, aseveración fundada en el hecho
de que valoró signicativamente las técni-
cas constructivas vernáculas del litoral y, por
ende, sus proyectos tendieron a mimetizar
ciertos detalles de esta tipología con las del
movimiento moderno y, en dicho sentido,
debe destacarse, en el caso guayaquileño, el
edicio que alberga la Biblioteca Municipal
(Ochoa, 2020) y el de la Casa de la Cultura,
este último considerado como el que conso-
lidó el racionalismo en el Puerto Principal
(Compte, 2024).
Por lo expuesto, no extraña que, en su legado
localizado en la ciudadela universitaria cuen-
cana, se puede evidenciar una leve inspira-
ción en la tradición constructiva del Austro
ecuatoriano, debido a la presencia de ciertos
detalles prototípicos de dicha tipología; sin
embargo, hay que hacer hincapié en que el
inujo axiomático proviene de los postula-
dos teóricos elaborados por Le Corbusier,
particular que se desarrollará con más escru-
pulosidad en los subsiguientes párrafos. En
este sentido, también es importante señalar
que la trilogía de edicios en estudio, al ser
cotejados con diferentes fotografías antiguas,
evidencian haber sido sujetos a varios cam-
bios, pero dichas imágenes junto a los planos
originales serán los insumos para evocar su
morfología original y lo que permitirá ana-
lizarlos, con el objetivo de determinar como
en su diseño se funden las variopintas ver-
tientes que conguraron el proceso creativo
de Guillermo Cubillo Renella.
En consecuencia, partiendo del primigenio
bloque y empleando su fotografía datada
circa 1963 (Figura 4), los destellos lecorbu-
sierianos pueden patentizarse en el uso del
hormigón armado (Cedeño-Arteaga y Cas-
tro-Mero, 2021), la omnipresencia de la línea
recta y, en ese mismo sentido, la confronta-
ción de la horizontal con la vertical (Mejía,
2011); además, la ventana en longitud, di-
vidida en proporciones iguales evocando la
armonía (Ilustración 5), detalle que destaca
por fomentar la eliminación de la disconti-
nuidad de la luz y, por ende, proporciona al
interior una persistencia lumínica (Capitel,
1996), aspecto que, sin duda, suscita gran in-
terés, porque evidencia que las vanguardias
arquitectónicas, surgidas a partir de los años
30 de la anterior centuria, empezaron a dar
34
Vol. 4 No. 9 • pp. 34-42. • Julio - Diciembre 2025
ISSN-e: 2953-6499
estelaridad a la relación entre pedagogía y
arquitectura, y apelaron a que la dimensión
constructiva esté conceptualizada, de tal ma-
nera, que inuya positivamente en la educa-
ción (Cattaneo, 2021).
Figura 4: Campus de la
Universidad de Cuenca sin la
Facultad de Arquitectura.
Animo, circa 1963.
Samaniego, P. (2008). La
Facultad de Arquitectura de
la Universidad de Cuenca.
Álvaro Malo C., p. 49.
Figura 5: Cuenca. Ciudadela
Universitaria.
Anónimo, circa 1964-1970.
Fondo Nacional de Fotografía,
código 14169.
Continuando, con la Facultad de Ciencias
Químicas, existen varios elementos que se
inscriben dentro de ese inujo lecorbusieria-
no; por ejemplo, al igual que el caso anterior,
destaca la ventana en longitud, la preponde-
rancia de la línea recta y el enfrentamiento
de la horizontalidad con la verticalidad. No
obstante, aquí, adicionalmente, se puede
patentizar otro detalle como lo es la combi-
nación entre texturas lisas y rugosas, técnica
que se corresponde a una suerte de segun-
da fase en Le Corbusier (Sainz, 2018), estas
últimas se evidencian en el tabique ubicado
hacia el extremo oriental de la fachada, que
forma una especie de conjunto homogéneo
con ella, y en la pared emplazada de manera
contigua y al este de dicho muro, donde el
zócalo yace recubierto con piedra (Figura 5).
35
Lectura histórica de la Universidad de Cuenca: Predios y primeras
edificaciones.
Esteban Herrera González
Con relación al edicio de la Facultad de In-
geniería, el mismo se concibió con una fór-
mula, similar a los dos previos y, por ende,
se patentiza que los postulados que elaboró
Le Corbusier son la nota por antonomasia.
Sin embargo, sí existe una variación res-
pecto del segundo bloque, concretamente,
en lo que reere a la contraposición de las
texturas lisas con las rugosas; así, la porción
que funge de acceso a este bloque, según la
fotografía, posee una tonalidad diferente al
resto del conjunto y da la impresión de que
se está confrontando la materialidad, pero
al remitirse a la evidencia actual, in situ, esta
diferenciación yace otorgada por la cromáti-
ca, debido a que en esa parte se ha pintado el
mencionada tabique, que contiene la puerta
de acceso principal, de un tono más oscuro
y ocasiona que funcione como una suerte de
trampantojo (Figura 6).
La dimensión relativa a las techumbres se
analizó a la luz de los planos que elaboró
Guillermo Cubillo Renella, los cuales son
custodiados en la Universidad de Cuenca y,
por su categoría, pueden ser considerados
patrimonio documental nacional (Figuras
7, 8, 9). En consecuencia, en ellos se paten-
tiza que sí existen claros destellos lercorbu-
serianos debido a que dichas estructuras, en
ciertas áreas, carecen de pendiente y son to-
talmente planas (Capitel, 1996); sin embar-
go, en ellas existe otro recurso compositivo
vinculado, de manera directa, a las premisas
que propuso Ricardo Dávila Carson y que las
transmitió al proyectista guayaquileño.
Así, como se mencionó, el chileno siempre
abogó por que la arquitectura moderna sea
adaptada y, por tanto, ponderaba el uso de
soluciones constructivas que tomen en cuen-
ta el entorno; en este contexto, en determi-
nadas partes de las techumbres, se puede vi-
sualizar que su proceso de conceptualización
consideró la climatología de la capital azuaya
y haciendo una suerte de reinterpretación de
la tradición vernácula, consuetudinariamen-
te constituida por el techo a dos aguas, aquí
se empleó el de a un agua, lo que, sin duda,
es un guiño a las condiciones medioambien-
tales con el objetivo de facilitar la evacuación
rápida y eciente del agua de lluvia.
Empleando esta misma lógica, proveniente
de una profunda cavilación en torno a que la
construcción se concatene a las circunstan-
cias del área circundante, los tres edicios se
proyectaron con soportales, espacio catalo-
gado como parte distintiva de la arquitectura
tradicional cuencana (Barzallo, 2017) y que,
al igual que los techos a dos aguas, son el
reejo de la alta pluviosidad de esta zona an-
dina. En contraparte, en Le Corbusier no es
posible hallar dicho elemento, aunque sí ten-
dió a usar pilotis, que son una inversión del
basamento clásico que de macizo y compacto
deviene en vacío y permeable, posibilitando
que la parte más baja del edicio posea una
planta auxiliar dedicada a usos secundarios
(Capitel, 1996).
Figura 6: Cuenca. Un pabellón
de la ciudadela universitaria.
Anónimo. Circa 1960-1970.
Fondo Nacional de Fotografía,
código 14162.
36
Vol. 4 No. 9 • pp. 36-42. • Julio - Diciembre 2025
ISSN-e: 2953-6499
Figura 7: Proyeccn de la
Facultad de Jurisprudencia.
Guillermo Cubillo Renella,
1953. Repositorio de planos de
la Universidad de Cuenca.
Figura 8: Proyección de la
Facultad de Odontología,
Química y Farmacia.
Guillermo Cubillo Renella,
1953. Repositorio de planos de
la Universidad de Cuenca.
37
Lectura histórica de la Universidad de Cuenca: Predios y primeras
edificaciones.
Esteban Herrera González
Figura 9: Proyección de la
Facultad de Ingeniería.
Guillermo Cubillo Renella,
1953. Repositorio de planos de
la Universidad de Cuenca.
Conclusiones
En Cuenca, la zona del antiguo ejido virreinal
se posicionó como el sector de expansión por
antonomasia, durante la primera mitad del si-
glo XX, y esto desembocó en que fuera el polo
de desarrollo urbano con más preeminencia
como lo atestigua, entre otras cosas, la apertu-
ra hacia 1912 de la actual avenida 12 de Abril,
entre Loja y Solano, y que, gracias al presente
estudio y el interés por entender la evolución
de dicha área, se pudo denir ese año, en es-
pecíco, como el momento en que se princi-
piaron los trabajos de liberación del espacio
y no circa 1920-1930 como se ha datado la
fotografía respecto a este hecho, localizada en
el Fondo de Fotografía Patrimonial del Ecua-
dor, y que, de cierta manera, ha servido como
referente para imputarle una fase cronológica
al citado acontecimiento.
Dicha peculiaridad consiente entender el
motivo de que se haya optado por esta zona
para dar vida a la ciudadela universitaria, en
la época que Carlos Cueva Tamariz fungió
como rector. En consecuencia, esto acarreó la
necesidad de empezar a erigir construcciones
que alberguen las aulas para el estudiantado
y en una primera fase se levantaron tres blo-
ques, inscritos en el movimiento moderno,
que en su diseño muestran grandes paralelis-
mos con la obra de Le Corbusier, uno de los
exponentes más prolícos de esta tendencia.
Así, hay que hacer hincapié en que el interés
por el legado de este proyectista suizo-francés
es axiomático en el mundo de la arquitectura
y en Ecuador, si bien es cierto que se carecen
de obras de su autoría, sí hay edicios que
muestran su inujo, siendo estas tres prime-
ras construcciones, en el campus central de la
Universidad de Cuenca, un ejemplo excep-
cional de dicha máxima.
38
Vol. 4 No. 9 • pp. 38-42. • Julio - Diciembre 2025
ISSN-e: 2953-6499
La signicativa impronta lecorbusieriana, en
este conjunto de edicios, puede explicarse
en función de su autoría, imputable al guaya-
quileño Guillermo Cubillo Renella, quien fue
discípulo del chileno Roberto Dávila Carson,
sujeto que trabajó en el estudio de Le Corbu-
sier y, por ende, absorbió directamente sus
postulados, lo cuales transmitió a sus alum-
nos. De esta manera, el proyectista del Puerto
Principal se posiciona como uno de los prin-
cipales herederos, a nivel ecuatoriano, de las
premisas del suizo-francés; empero, cabe sub-
rayar que su proceso aprendizaje también fue
impelido por las perspectivas del santiaguino
y, consecuentemente, su forma de concebir la
arquitectura yace imbuida de esta otra contri-
bución teórica.
En este punto, ha de enfatizarse que existen
varios estudios que han abordado el tema
del movimiento moderno y su desarrollo en
Cuenca; no obstante, nunca antes se había
analizado cómo su inuencia y sobre todo la
del legado lecorbusieriano se patentiza en los
bloques más antiguos de la ciudadela univer-
sitaria y, en dicho sentido, destaca la ventana
en longitud, la terraza plana, el uso del hormi-
gón armado y la confrontación de las texturas
lisas con las rugosas. Adicionalmente, debe
acentuarse que en dicha trilogía también se
evidencia la huella de Dávila Carson, quien
abogaba por que la arquitectura se adapte al
entorno, debido a la inclusión del techo a un
agua y las galerías porticadas.
Es importante mencionar que, al analizar la
obra de Guillermo Cubillo Renella, se paten-
tiza un talante reexivo debido a su apertura
para asimilar distintas vertientes teóricas lo
que, de cierta forma, revela una actitud que
no apostaba por el purismo, sino por la in-
teracción entre varias corrientes, de manera
que el producto nal sea el más apto para el
entorno donde se lo estaba erigiendo y en re-
lación a lo antedicho existe una frase, para de-
nir lo que es arquitectura, pronunciada por
este guayaquileño que condensa lo expuesto:
Arquitectura es el arte y la ciencia
de concebir y realizar, donde el hom
bre desarrolla sus funciones de vida
en las mejores condiciones físicas y
psíquicas. Sera la construcción la
que dé al arquitecto la medida,
la proporción y el material justo con
que ha de realizarse su obra (Mera
et. al, p. 23).
Otro aspecto que debe encomiarse, en rela-
ción al conjunto, es que se denota un interés
por vincular la arquitectura con la pedagogía,
demostrándose como las nuevas tendencias
de pensamiento habían comenzado a con-
cienciar que la adecuada conceptualización
de un edicio era indispensable para un buen
aprendizaje. Así, estos inmuebles ponen en
evidencia que, en Cuenca durante la mitad
del siglo XX, la irrupción del movimiento
moderno fue inminente y que las tradicio-
nes clasicistas iban perdiendo estelaridad,
situación que se interpreta como un cambio
de paradigma y una creciente inclinación por
modernizar la urbe.
Debe enfatizarse que existe una tendencia ge-
neralizada a no valorar las vanguardias arqui-
tectónicas (Muñoz, 2019) y Cuenca no es la
excepción; así, sus expresiones constructivas
provenientes de época virreinal y republicana
han tenido mayor preeminencia y, por tanto,
un aprecio y estudio más profundo. Empero
esto no ha impedido que ciertos inmuebles,
adscritos al movimiento moderno, posean la
categoría de patrimonio edicado como es
el caso del objeto de este análisis, donde es
ostensible una profunda cavilación que en-
tremezcló los destellos lecorbusierianos con
las percepciones de Dávila Carson que, nal-
mente, son las vertientes que alimentaron el
proceso creativo de Guillermo Cubillo Rene-
lla, de quien, además, se podría armar que
fue un forjador indirecto de la tendencia que
se desarrolló en la escuela de arquitectos de la
capital azuaya, debido a que Jorge Roura Ce-
vallos fue su dibujante (Peralta, 2021) y este
último yace catalogado como uno de los pro-
motores para crear la Escuela de Arquitectura
en la Universidad de Cuenca, hacia 1958, y el
personaje central para que se le declare facul-
tad en 1961 (Carrasco Zamora, 2025).
Para concluir, es importante insistir en la je-
rarquía que posee la arquitectura, entre otras
cosas, debido a su capacidad de fungir como
representación tangible de una mentalidad,
la cual tiene su sustrato, en gran parte, en
39
Lectura histórica de la Universidad de Cuenca: Predios y primeras
edificaciones.
Esteban Herrera González
función del estadio histórico; por lo cual,
toda expresión constructiva encierra su va-
lor y, por ende, sería de mucha plausibilidad
alimentar, entre las nuevas generaciones, un
mayor conocimiento rededor de este punto
y apostar por un reposicionamiento del mo-
vimiento moderno, que es parte constitutiva
de un período en el transcurrir de la capital
azuaya y el cual denió muchos de los valores
estéticos y estilísticos que se dan en la con-
temporaneidad.
Agradecimientos
Se agradece a la Universidad de Cuenca con
especial énfasis a los miembros de la Dirección
de Infraestructura, el Vicerrectorado de
Investigación y la rectora, quienes, en su
afán de impulsar la investigación cientíca,
gestionaron el permiso para acceder al área
donde se tutelan los planos proyectados
por Guillermo Cubillo Renella. Asimismo,
interesados en fomentar el conocimiento, esta
institución aunó esfuerzos por contratarme,
durante varios meses de 2024, con el objetivo
de realizar la historia constructiva de la
ciudadela universitaria y, en ese contexto, se
proporcionaron diversos insumos, de donde
se han obtenido unos datos puntuales para
elaborar este artículo cientíco.
40
Vol. 4 No. 9 • pp. 40-42. • Julio - Diciembre 2025
ISSN-e: 2953-6499
Referencias bibliográcas
Alemán, H. (1947). Tnsito de generaciones: el
Instituto Nacional Mejía, medio siglo de educación
democrática. Casa de la Cultura Ecuatoriana.
Archivo del Registro de la Propiedad del Cantón
Cuenca. (1947). Registro de Propiedad Mayor,
m. 270.
Archivo Histórico Municipal de Cuenca. (AHM/C).
(1912). Libro 2453-171, f. 388.
Archivo Nacional de Historia del Ecuador, sede
Cuenca (ANH/C). (1913). Exp. 104.979, . 1-8.
Arteaga Matute, D. (2017). La vida cotidiana de Gil
Rarez Dávalos. Casa de la Cultura Ecuatoriana.
Barzallo, P. (2017). Reexiones Finales. En
Tómmerbakk, M. (Coord.) Arquitectura vernácula
y barrio San Roque. Historia, valoración y
propuestas arquitectónicas (pp. 202-203). GAD
Municipal del Cantón Cuenca.
Capitel, A. (1996). Arquitectura europea y americana
después de las vanguardias. Espasa-Calpe.
rdenas, M. (1999). La Universidad de Cuenca
(Ecuador). Una identidad regional. Procesos (13),
43-56.
Carrasco Zamora, R. (2025). Contexto histórico
y los primeros años de la escuela y Facultad de
Arquitectura y Urbanismo. En Pedro Jiménez-
Pacheco (Ed.). Un lugar con arquitectas y
arquitectos (pp. 17-27). UCuenca Press.
Cattaneo, D. (2021). La arquitectura frente a
las innovaciones pedagógicas. Pervivencia y
resignicación de la Escuela Nueva en el Cono
Sur. Revista de Arquitectura 23(1), 54-65.
https://doi.org/10.14718/RevArq.2021.2589.
Cedeño-Arteaga, G. y Castro-Mero, J. (2021). Análisis
de dos postulados teóricos Le Corbusier y Mies van
der Rohe. Polo del Conocimiento, 6(12), 1411-1427.
https://polodelconocimiento.com/ojs/index.
php/es/article/view/3448
Chauriye, R. (2012). Arquitectura moderna en
Chile. El caso de Roberto Dávila Carson.
Arquiteturarevista, 8(2), 148-154.
Compte, F. (2024). Expresiones modernas
en la arquitectura de Guayaquil a inicios
del siglo XX. Cuaderno (231), 105-119.
https://doi.org/10.18682/cdc.vi231.11399
Cordero, P., Vanegas, S., Hermida, M. (2015). La
biodiversidad urbana como síntoma de una
ciudad sostenible. Estudio de la zona del Yanuncay
en Cuenca, Ecuador. Maskana, 6(1), 107-130.
https://doi.org/10.18537/mskn.06.01
Del Pino Martínez, I. (2019). Modernidad y tiempo de
ocio en Quito: La Alameda y El Ejido. En Kennedy-
Troya, A. (Ed.). Modernidad y Vanguardia en
América Latina: 1930-1970 (255-280). Universidad
de Cuenca y GAD Municipal del cantón Cuenca.
Editores Cruz del Sur. (1966). Quién en quién en
Guayaquil. Ediciones Cruz del Sur.
Espinoza, L. (2001). Diversicación profesional y
edicación universitaria 1944-1970. En Instituto
de Investigaciones de la Universidad de Cuenca
(Ed.). Historia de la Universidad de Cuenca: 1867-
1997 (pp. 143-257). Instituto de Investigaciones de
la Universidad de Cuenca.
Gutiérrez, R. (2009). Le Corbusier en el Río
de la Plata 1929. En Gutiérrez, R. (Ed.). Le
Corbusier en Buenos Aires. Nuevas lecturas
sobre el viaje de 1929 (pp. 21-54). Cedodal.
https://www.iaa.fadu.uba.ar/publicaciones/
acau/LeCorbusier_en_Rio_dela_Plata_1929_
CEDODAL.pdf
Hermida, M., León. P., Cobo A. (2021).
Transformacn del paisaje urbano debido a
la incorporación de nuevas infraestructuras
en la primera mitad del siglo XX en Cuenca
(Ecuador). Estudios Geogcos, 82 (291), 1-18.
https://doi.org/10.3989/estgeogr.202186.086
Herrera González, E. y Tómmerbakk Sorensen, M.
(2017). San Roque: De Ejido a barrio urbano. En
Tómmerbakk Sorensen, M. (Coord.). Arquitectura
vernácula y barrio San Roque. Historia, valoración
y propuestas arquitectónicas (pp. 17-67). GAD
Municipal del Cantón Cuenca.
Hugo, G. (2023). Análisis de las características de los
espacios interiores de las viviendas del período
moderno en la ciudad Cuenca.
Landívar Heredia, J. (2018) La Facultad de
Ciencias Médicas de la Universidad de Cuenca
a través de la historia 150 años de vida (1868-
2018). Revista Médico Ateneo, 20(2), 208-217.
https://colegiomedicosazuay.ec/ojs/index.php/
ateneo/article/view/33
Lloret Bastidas, A. (2006). Crónicas de Cuenca: La
cultura. Talleres Grácos de la Universidad de
41
Lectura histórica de la Universidad de Cuenca: Predios y primeras
edificaciones.
Esteban Herrera González
Cuenca.
Mejía, V. (2011). Le Corbusier: la arquitectura como
proyecto de mundo. Aproximación a una losofía de
la arquitectura. Revista de Arquitectura, (13), 66-72.
https://www.redalyc.org/
pdf/1251/125121298008.pdf
Mera, G ., Wong , J. y Yu , P. (199 9). Los pri meros moder nos.
Formacn profesional. AUC (13/14), 19-23.
https://editorial.ucsg.edu.ec/ojs-auc/archivos/
pdfs/AUC13-14.pdf
Miglioli, V. y Szejer, S. (2015). La irrupción
del Movimiento Moderno como cambio de
paradigma en la arquitectura y la resistencia en
el ámbito académico. Universidades, (63), 55-78.
https://www.redalyc.org/pdf/373/37339255005.
pdf
Montiel Álvarez, T. (2015). Ebenezer Howard y
la Ciudad Jardín. Revista Digital de Artes y
Humanidades, (9), 119-120.
Muñoz, A. (2019). El patrimonio cultural del siglo
XX. En Vela Cossío, F. (Ed.). La conservación
del patrimonio arquitectónico del siglo XX.
Criterios y experiencias en España y América
Latina (pp. 12.13). Fundación Diego de Sagredo.
https://oa.upm.es/79623/3/79623.pdf
Nay, E. (2022). Colonialismo, Le Corbusier
y la vista desde París. ARQ, (112), 56-69.
https://dialnet.unirioja.es/servlet/
articulo?codigo=8750536
Ochoa, P. (2020). Guillermo Cubillo
Renella: arquitectura, origen y
contexto. Contrahuella, (1), 12-15.
https://issuu.com/jbravovit/docs/revista-
contrahuella-24-07-2020
Page, C. (2024). Los ejidos como espacio
comunal de la ciudad de Córdoba del
Tucun. Revista de Indias, (232), 635-650.
https://doi.org/10.3989/revindias.2004.i232.428
Peralta, E. (2018). Guillermo Cubillo Renella; pionero
de la arquitectura moderna ecuatoriana. Trama,
(146), 76-81.
Peralta, E. (2021). Jorge Roura Cevallos; pionero de la
arquitectura moderna en Ecuador. Trama, (153),
83-85.
Rivera Muñoz, M. y Moyano, M. (2002). Arquitectura
de las líneas rectas. Inuencia del movimiento
moderno en la arquitectura de Cuenca 1950-1965.
Universidad de Cuenca.
Rodas Espinoza, P., Pérez Solís, G. y Torres Balarezo,
G. (2020). El Ejido de Cuenca: valoración y gestión
en su declaratoria como patrimonio cultural del
Ecuador. Daya: diseño, arte y arquitectura, (8),
257-272.
Rodas Vázquez, C., Cordero Astudillo, S. y Rodas
Vera, J. (2018). En busca del equilibrio entre
transformación y conservación. Inserción de
proyectos contemporáneos en ciudades patrimonio
de la humanidad. El caso de Cuenca, Ecuador. Arte
y Sociedad, (14), 215-235.
Sainz, J. (2018). Arquitectura y urbanismo del siglo
XX. En Rarez, J. (Dir.). Historia del Arte: el
mundo contemporáneo (pp. 267-342). Alianza
Editorial.
Timmling, H. (1987). Ciudades coloniales en el
Nuevo Mundo. Arquitecturas del Sur, 2 (10), 2-6.
https://revistas.ubiobio.cl/index.php/AS/article/
view/1029
Universidad de Cuenca. (1953). Jurisprudencia
construcción del edicio. Notaría Séptima del
Cantón Cuenca, Cuenca, 24 de septiembre de 1953.
Universidad de Cuenca. (1956a). Contrato para
la construcción de edicios en la ciudadela
universitaria. Notaría Séptima del Cantón Cuenca,
Cuenca, 27 de septiembre de 1956.
Universidad de Cuenca. (1956b). Jurisprudencia
construcción del edicio. Notaría Séptima del
Cantón Cuenca, Cuenca, 15 de octubre de 1956.
Universidad de Cuenca. (1957). Jurisprudencia
construcción del edicio. Notaría Séptima del
Cantón Cuenca, Cuenca, 15 de mayo de 1957.
42
Vol. 4 No. 9 • pp. 42-42. • Julio - Diciembre 2025
ISSN-e: 2953-6499