Neuropsicología forense, evaluación de testimonio en víctimas
de violencia: una revisión sistemática
Forensic neuropsychology, evaluation of
testimony in victims of violence: Systematic review
Karina Alvear*
Facultad de Filosofia, Universidad del
Azuay, Ecuador
Editor: Maria Jara-Rizzo, Universidad de
Guayaquil
Recibido el 18/abr/2026; Aceptado el 16/sep/2026; Publicado
17/sep/2026 *Autor de correspondencia. Email: karyalvear@gmail.com
Resumen
La violencia interpersonal puede asociarse con alteraciones
neuropsicológicas, emocionales y mnésicas que, en determinados casos,
podrían afectar aspectos relevantes del testimonio en procedimientos
judiciales, tales como la especificidad temporal, la organización
narrativa o la susceptibilidad a la sugestión. El presente estudio tuvo
como objetivo examinar la evidencia disponible sobre estas alteraciones
y su posible relación con la calidad del testimonio, mediante una
revisión sistemática desarrollada conforme a la guía PRISMA 2020. Se
realizó una búsqueda en las bases de datos Scopus, Web of Science,
PubMed/MEDLINE y PsycINFO, entre octubre y diciembre de 2025,
restringida a estudios publicados entre 2020 y 2025. Tras el proceso de
identificación, cribado y elegibilidad, se incluyeron finalmente 12
estudios que cumplieron los criterios establecidos. Los resultados,
organizados en torno a tres objetivos específicos, sugieren que algunas
víctimas de violencia interpersonal podrían presentar dificultades
ejecutivas, memoria autobiográfica sobregeneralizada y desregulación
emocional, las cuales, en ciertos casos, parecen persistir incluso
después de intervenciones clínicas exitosas. No se identificó un
marcador neurobiológico único capaz de diferenciar de manera fiable
memorias verdaderas de falsas; sin embargo, el patrón diferencial de
sugestionabilidad —mayor vulnerabilidad diferida que inmediata— se
perfila como un indicador potencialmente útil, aunque documentado
principalmente en población forense infantil. La evidencia respalda,
además, el valor de protocolos de entrevista estructurados, como el
NICHD, para mejorar la calidad informativa del testimonio, sin que ello
equivalga a una evaluación integral de la competencia testimonial. Se
concluye que estos hallazgos deben interpretarse con cautela, dada la
heterogeneidad metodológica y poblacional de los estudios incluidos, y
valorarse caso por caso en la práctica pericial.
Interpersonal violence may be associated with
neuropsychological, emotional, and mnestic alterations that, in certain
cases, could affect relevant aspects of testimony in judicial
proceedings, such as temporal specificity, narrative organization, or
susceptibility to suggestion. This study aimed to examine the available
evidence on these alterations and their possible relationship with
testimony quality, through a systematic review conducted following the
PRISMA 2020 guideline. A search was carried out in the Scopus, Web of
Science, PubMed/MEDLINE, and PsycINFO databases between October and
December 2025, restricted to studies published between 2020 and 2025.
After the identification, screening, and eligibility process, 12 studies
that met the established criteria were finally included. The results,
organized around three specific objectives, suggest that some victims of
interpersonal violence may present executive difficulties, overgeneral
autobiographical memory, and emotional dysregulation, which, in certain
cases, appear to persist even after successful clinical intervention. No
single neurobiological marker capable of reliably differentiating true
from false memories has been identified to date; however, the
differential pattern of suggestibility —greater vulnerability in delayed
than in immediate recall— emerges as a potentially useful indicator,
although documented mainly in forensic child populations. The evidence
also supports the value of structured interview protocols, such as
NICHD, for improving the informational quality of testimony, without
this being equivalent to a comprehensive evaluation of testimonial
competence. It is concluded that these findings should be interpreted
with caution, given the methodological and population heterogeneity of
the included studies, and should be assessed on a case-by-case basis in
forensic practice.
La violencia interpersonal constituye un problema de salud pública
global cuyas consecuencias neuropsicológicas puede asociarse con la
alteración de la capacidad de las víctimas para proporcionar testimonio
judicialmente válido. Se ha evidenciado alteraciones en las funciones
ejecutivas, la memoria autobiográfica y la regulación emocional que
afectan directamente la precisión, coherencia y credibilidad testimonial
(Borrelli et al., 2024; Swick et al., 2024).
En este contexto, los sistemas judiciales contemporáneos demandan
evidencia neuropsicológica rigurosa para valorar la competencia
testimonial, dicha valoración debe fundamentarse en la comprensión
científica de cómo el trauma altera procesos cognitivos específicos
necesarios para una recuperación mnésica coherente y temporalmente
organizada (Fernandes et al., 2024; Marcopulos, 2024).
Las investigaciones neurobiológicas sugieren que las víctimas de
violencia interpersonal presentan alteraciones específicas en redes
cerebrales críticas para memoria autobiográfica. Se destacan,
particularmente, las disrupciones en la conectividad funcional entre la
corteza prefrontal medial, el hipocampo y la red de neuronal por
defecto, lo que explica desde una base neuroanatómica las dificultades
para generar narrativas testimoniales coherentes y específicas (Aarts et
al., 2024; Chan et al., 2024).
De acuerdo con Borrelli et al. (2024) y Swick et al. (2024), los
déficits ejecutivos en víctimas traumatizadas no constituyen meras
consecuencias del evento, sino factores que exacerban activamente la
sintomatología postraumática y comprometen la organización temporal de
las memorias autobiográficas. Esto se manifiesta en una reducida
especificidad mnésica, sobregeneralización y fragmentación narrativa,
características a menudo incompatibles con los estándares probatorios
judiciales.
Por su parte, la evidencia contemporánea sobre memoria traumática
revela una complejidad fundamental en la diferenciación entre recuerdos
genuinos, falsos recuerdos y sugestionabilidad en contextos forenses;
estudios recientes determinaron que ni las medidas
cognitivo-conductuales ni biomarcadores neurales han logrado
identificar, hasta la fecha, “firmas” únicas capaces de discriminar
fiablemente entre memorias verdaderas y falsas (Gilbert et al., 2020;
Tafreshi et al., 2021).
Según Aarts et al. (2024) y Vale et al. (2024) el estrés agudo
durante eventos traumáticos genera efectos paradójicos en la memoria
testimonial. Estos autores señalan un incremento selectivo en la
vulnerabilidad a la sugestionabilidad diferida, sin afectar
necesariamente el recuerdo libre inmediato; este hallazgo representa un
patrón neuropsicológico diferencial clave para la evaluación pericial de
la competencia testimonial.
En consecuencia, los protocolos neuropsicológicos forenses
contemporáneos deben integrar evaluación exhaustiva de las funciones
ejecutivas, la memoria autobiográfica, la validez de síntomas y el
esfuerzo cognitivo. Para fortalecer la utilidad forense y la
defensibilidad de los hallazgos, es importante emplear instrumentos
psicométricamente robustos, apropiados para la pregunta legal, cultural
y lingüísticamente pertinentes, y acompañados de una evaluación
explícita de validez del desempeño y de los síntomas (Marcopulos, 2024;
Sweet et al., 2021).
En este contexto las consideraciones éticas y profesionales en la
evaluación neuropsicológica forense de víctimas demandan un equilibrio
delicado entre objetividad pericial y sensibilidad informada por el
trauma. Es necesario reconocer que los sobrevivientes de violencia
interpersonal pueden presentar respuestas defensivas, minimización o
evitación que, si bien afectan la validez evaluativa, no constituyen
necesariamente indicadores de simulación (Asensi Pérez et al., 2024;
Rocchio, 2020).
De acuerdo con Asensi Pérez et al. (2024) y Gilbert et al. (2020), la
creciente inclusión del trastorno de estrés postraumático complejo en
los sistemas diagnósticos internacionales expande el marco conceptual
para la valoración forense de víctimas de trauma interpersonal
prolongado. Esto exige protocolos adaptativos que capturen la
sintomatología multidimensional con impacto en la competencia
testimonial; por consiguiente, los estándares contemporáneos enfatizan
la necesidad imperativa de formación especializada en neuropsicología
forense del trauma.
A pesar del desarrollo acelerado en neuropsicología forense del
trauma durante la última década, persisten vacíos significativos en la
comprensión de marcadores neuropsicológicos que diferencien entre
memoria traumática genuina, falsos recuerdos y sugestionabilidad. De
igual forma, se requiere una mayor validación transcultural de los
protocolos de evaluación y estudios longitudinales sobre las
trayectorias cognitivas postraumáticas en poblaciones forenses diversas
(Fernandes et al., 2024).
El objetivo general del presente estudio consistió en examinar la
evidencia sobre las alteraciones neuropsicológicas en víctimas de
violencia interpersonal y su impacto en la credibilidad, exactitud y
calidad del testimonio en procedimientos judiciales. Los objetivos
específicos comprendieron:
Caracterizar las disfunciones ejecutivas, mnésicas y emocionales
asociadas al trauma en víctimas de violencia y su influencia en la
recuperación de memorias autobiográficas relevantes para el proceso
judicial;
analizar los marcadores neuropsicológicos que permiten
diferenciar entre memoria traumática genuina, falsos recuerdos y
sugestionabilidad en contextos forenses; y,
evaluar la validez de los protocolos neuropsicológicos actuales
para valorar la competencia testimonial en víctimas con secuelas
postraumáticas.
Método
El presente estudio se diseñó como una revisión sistemática. Se
realizó una búsqueda exhaustiva en bases de datos académicas relevantes
para identificar investigaciones originales que analizaron la
neuropsicología del testimonio en víctimas de violencia. El
procedimiento se adhirió a la guía actualizada PRISMA 2020 para la
publicación de revisiones sistemáticas, estructurando el flujo de
trabajo a través de las etapas de identificación, cribado, elegibilidad
e inclusión. Este proceso culminó con la selección final de 12 estudios
que cumplieron rigurosamente con los criterios establecidos.
Registro y protocolo
El presente estudio no fue registrado prospectivamente en PROSPERO ni
en otra plataforma de registro de revisiones sistemáticas, dado que el
protocolo de búsqueda, cribado y selección de estudios ya se encontraba
en ejecución al momento de definir su publicación. Se reconoce esta
limitación metodológica conforme a los estándares de transparencia
establecidos por PRISMA 2020, y se declara que los criterios de
elegibilidad, las bases de datos consultadas y la estrategia de búsqueda
descritos a continuación se reportan de manera íntegra y sin
modificaciones posteriores a la extracción de datos, con el fin de
preservar la trazabilidad del proceso.
Criterios
de selección y bases de datos consultadas
Se incluyeron artículos publicados en revistas científicas indexadas
con búsqueda en las bases de datos: Scopus, Web of Science,
PubMed/MEDLINE y PsycINFO, en el período comprendido entre 2020 a 2025,
puntualmente en las fechas del 4 de octubre al 4 de diciembre de 2025,
empleando descriptores en inglés y español organizados en tres bloques
temáticos: (1) dominio neuropsicológico ("neuropsychology",
"neuropsychological assessment", "cognitive function*"); (2)
dominio testimonial ("testimony", "eyewitness", "witness statement",
"forensic interview"); y (3) dominio poblacional ("violence
victim*", "trauma survivor*", "interpersonal violence", "abuse
victim*"), combinados mediante los operadores booleanos
AND entre bloques y OR dentro de cada
bloque, con aplicación adicional de filtros temporales para delimitar el
período enero 2020–diciembre 2025.
Cabe destacar que, si bien el filtro temporal se aplicó de forma
directa en las interfaces de búsqueda de las cuatro bases de datos, este
no operó de manera uniforme en todas ella, sobre todo en registros
indexados como publicación anticipada en línea cuya fecha de acceso
difiere de la fecha de publicación formal, por lo que un subconjunto de
registros anteriores a 2020 fue recuperado pese al filtro aplicado y
debió depurarse manualmente durante la fase de cribado. Se contemplaron
estudios en inglés, español, francés y alemán, priorizando aquellas
publicaciones de acceso abierto que permitieran garantizar la
replicabilidad y transparencia en la síntesis de la evidencia.
Por otro lado, se excluyeron estudios anteriores a enero de 2020,
literatura gris no revisada por pares, instrumentos neuropsicológicos
sin validación psicométrica formal en población forense, y estudios
sobre violencia estructural o colectiva que no abordaran específicamente
la violencia interpersonal directa. Esta delimitación temporal fue
seleccionada para capturar el período de consolidación metodológica
posterior a las reformas procesales internacionales donde la validación
de protocolos neuropsicológicos forenses experimentó un desarrollo
acelerado, especialmente en la evaluación de memoria traumática y
competencia testimonial, lo que asegura que los hallazgos reflejen
estándares contemporáneos aplicables a los procedimientos judiciales
actuales.
Estrategias
de búsqueda y proceso de selección de estudios
La estrategia de búsqueda se estructuró mediante descriptores
específicos en inglés y español, combinados con operadores booleanos
"AND" y "OR" para capturar la intersección de las variables de
interés.
Scopus/Web of Science: ("neuropsychology" OR
"neuropsychological assessment" OR "cognitive function*") AND
("testimony" OR "eyewitness" OR "witness statement" OR "forensic
interview") AND ("violence victim*" OR "trauma survivor*" OR
"interpersonal violence" OR "abuse victim*") AND ("credibility" OR
"accuracy" OR "reliability" OR "memory accuracy")
PsycINFO/PubMed: ("traumatic memory" OR
"autobiographical memory" OR "false memory") AND ("testimony" OR
"forensic evaluation" OR "legal proceedings") AND ("executive function*"
OR "cognitive impairment" OR "PTSD" OR "posttraumatic") AND
("competence" OR "suggestibility" OR "witness reliability")
El proceso de selección de estudios fue realizado de manera
independiente por 2 revisores quienes evaluaron los registros
identificados en las fases de cribado por título/resumen y de
elegibilidad a texto completo de forma ciega entre sí.
Además, las discrepancias en la inclusión o exclusión de estudios se
resolvieron por medio de una discusión por consenso, sin necesidad de
recurrir a un tercer revisor, siendo estas minoritarias y se
concentraron principalmente en registros situados en el límite entre
violencia estructural/colectiva y violencia interpersonal directa,
mientras que los criterios de fecha de publicación y de ausencia de
medidas neuropsicológicas relacionadas con testimonio generaron un
acuerdo inicial más consistente entre ambos revisores.
No se calculó el índice Kappa de Cohen para cuantificar el nivel de
acuerdo interobservador entre los dos revisores en las fases de cribado
por título/resumen y de elegibilidad a texto completo, lo cual
constituye una limitación metodológica dentro de este proceso.
Siguiendo el protocolo PRISMA 2020, se identificaron inicialmente 156
registros a través de búsquedas sistemáticas en Scopus (n=52), Web of
Science (n=38), PubMed/MEDLINE (n=34) y PsycINFO (n=32). Tras la
eliminación de 41 duplicados mediante Mendeley, se cribaron 115
registros únicos. En la fase de elegibilidad y cribado se excluyeron 78
estudios: 29 por corresponder a registros publicados antes de 2020 que
el filtro automático de las bases de datos no excluyó completamente,
conforme a lo precisado en el apartado de Criterios de selección, 21 por
abordar violencia estructural o colectiva sin enfoque en violencia
interpersonal directa, 16 por carecer de medidas neuropsicológicas
relacionadas con testimonio o competencia testimonial, y 12 por no
incluir población forense o víctimas de violencia.
Los 37 artículos restantes se evaluaron a texto completo para
determinar su elegibilidad. En esta etapa se excluyeron 20 documentos
adicionales: 8 por reportar únicamente datos clínicos sin aplicabilidad
forense, 5 por ser protocolos de estudio sin resultados empíricos, 4 por
utilizar instrumentos sin validación psicométrica formal en población
forense, y 3 debido a la duplicación de datos con publicaciones previas.
Finalmente, se incluyeron 12 estudios que cumplieron todos los
criterios. Estos trabajos proporcionan evidencia robusta sobre:
alteraciones neuropsicológicas en víctimas, marcadores de memoria
traumática y sugestionabilidad; y validez de protocolos forenses para
evaluación de la competencia testimonial.
Extracción de datos
La extracción de datos de los 12 estudios incluidos fue realizada de
manera independiente por los mismos 2 revisores que participaron en las
fases de cribado y elegibilidad, empleando una hoja de extracción
estandarizada diseñada para este estudio. Las variables extraídas
incluyeron: autor(es) y año de publicación, país o contexto de la
muestra, diseño metodológico, características de la muestra (tamaño
muestral, población, tipo de violencia interpersonal), instrumento(s) de
evaluación neuropsicológica y/o de competencia testimonial empleado(s),
y hallazgo principal vinculado a los objetivos específicos del
estudio.
Evaluación de la calidad
metodológica
Tabla 1Valoración preliminar de calidad metodológica (MMAT)
Autor/Año
Categoría MMAT
Criterios cumplidos (de 5)
Calificación global
Observación
Bardeen et al. (2022)
Cuantitativo no aleatorizado
4/5
Alta
Diseño longitudinal claro; no se reporta tasa de atrición
Grupos control bien definidos; asignación no aleatorizada
Schlumpf et al. (2021)
Cuantitativo no aleatorizado
3/5
Moderada
No se reporta tamaño muestral exacto
Pérez-Mata & Diges (2024)
No aplicable (revisión narrativa)
—
—
Excluir de tabla MMAT
Vagni et al. (2021)
Cuantitativo descriptivo
4/5
Alta
Muestra e instrumentos claramente reportados
Gudjonsson et al. (2020)
Cuantitativo descriptivo
4/5
Alta
Controla variables confusoras (edad, sexo, CI)
Salemi et al. (2021)
Cuantitativo no aleatorizado
3/5
Moderada
No se especifica representatividad de la muestra
Tussey et al. (2025)
No aplicable (revisión teórico-práctica)
—
—
Excluir de tabla MMAT
Marcopulos (2024)
No aplicable (revisión integral)
—
—
Excluir de tabla MMAT
Topolski et al. (2021)
Cuantitativo descriptivo
3/5
Moderada
No se detalla método de muestreo
Petri et al. (2020)
Cuantitativo descriptivo
4/5
Alta
Consistencia interna y validez reportadas con precisión
Nota. Barry et al. (2021), Pérez-Mata & Diges (2024), Tussey et al. (2025) y Marcopulos (2024) se calificaron como “No aplicable” por corresponder a estudios de síntesis (metaanálisis, revisión narrativa, revisión teórico-práctica y revisión integral, respectivamente) y no a estudios primarios; el MMAT (Hong et al., 2018) fue diseñado para evaluar la calidad metodológica de estudios primarios cuantitativos, cualitativos o de métodos mixtos, por lo que no resulta aplicable a este tipo de fuentes.
Evaluación de riesgo de
sesgo
Se aplicó la herramienta AXIS (Appraisal tool for Cross-Sectional
Studies; Downes et al., 2016) a los 8 estudios empíricos primarios con
diseño transversal, descriptivo o cuasi-experimental incluidos en la
Tabla 1 (Bardeen et al., 2022; Gudjonsson et al., 2020; Petri et al.,
2020; Salemi et al., 2021; Schindler et al., 2020; Schlumpf et al.,
2021; Topolski et al., 2021; Vagni et al., 2021), por ser el diseño
predominante entre los estudios primarios de la muestra. La herramienta
consta de 20 ítems agrupados en cuatro dominios (introducción/objetivos,
métodos, resultados y discusión), calificados como "sí", "no" o "no
claro". Al igual que en la Tabla 1, se excluyeron de esta evaluación los
estudios de tipo revisión o metaanálisis (Barry et al., 2021; Marcopulos,
2024; Pérez-Mata & Diges, 2024; Tussey et al., 2025), al no ser
aplicables herramientas de riesgo de sesgo diseñadas para estudios
primarios. La evaluación fue realizada de manera independiente por los
mismos 2 revisores, resolviendo discrepancias por consenso.
Tabla 2Evaluación de riesgo de sesgo (AXIS) de los estudios primarios incluidos
Autor/Año
Diseño
Ítems AXIS cumplidos (de 20)
Dominio de mayor riesgo
Riesgo de sesgo global
Bardeen et al. (2022)
Longitudinal, no aleatorizado
17/20
Resultados (tasa de atrición no reportada)
Bajo
Schindler et al. (2020)
Cuasi-experimental (pre-post con control)
17/20
Métodos (asignación no aleatorizada a grupos)
Bajo
Schlumpf et al. (2021)
Pre-post (neuroimagen funcional)
14/20
Métodos (tamaño muestral no reportado con precisión)
Moderado
Vagni et al. (2021)
Transversal, muestra forense
18/20
Discusión (generalización limitada a contexto pericial italiano)
Bajo
Gudjonsson et al. (2020)
Transversal, muestra clínico-forense
17/20
Resultados (justificación estadística del tamaño de efecto)
Bajo
Salemi et al. (2021)
Experimental transversal
14/20
Métodos (representatividad de la muestra no especificada)
Nota. Elaboración propia con base en Downes et al. (2016). Construida a partir de las observaciones metodológicas ya documentadas en la Tabla 1 (MMAT). Barry et al. (2021), Pérez-Mata & Diges (2024), Tussey et al. (2025) y Marcopulos (2024) no fueron sometidos a la herramienta AXIS por ser estudios de síntesis, dado que esta herramienta fue diseñada específicamente para valorar el riesgo de sesgo en estudios primarios de diseño transversal (Downes et al., 2016). Para Bardeen et al. (2022), de diseño longitudinal con mediciones repetidas (0, 6 y 12 meses), los ítems AXIS del dominio de resultados se interpretaron considerando la tasa de atrición entre olas de medición como criterio adicional, lo cual explica su calificación en dicho dominio. Para Schlumpf et al. (2021), de diseño de neuroimagen funcional, los ítems del dominio de métodos se interpretaron considerando la precisión en el reporte del tamaño muestral y de los parámetros del análisis de conectividad funcional, en ausencia de ítems específicos de AXIS para estudios de neuroimagen.
Figura 1Diagrama de flujo PRISMA 2020 de selección de estudios
Nota. Adaptado de Page et al. (2021). The PRISMA 2020 statement: an updated guideline for reporting systematic reviews. BMJ, 372, n71. https://doi.org/10.1136/bmj.n71
Resultados
Los resultados de la revisión sistemática se organizan según los tres
objetivos específicos establecidos, con el fin de presentar evidencia
empírica que permita caracterizar las alteraciones neuropsicológicas en
víctimas de violencia interpersonal y su impacto directo en la capacidad
testimonial. La síntesis de los 12 estudios incluidos revela patrones
consistentes de disfunción cognitiva, marcadores diferenciales de
memoria traumática y consideraciones críticas sobre la validez de
protocolos de evaluación forense en poblaciones con secuelas
postraumáticas.
Tabla 3Resultados de la revisión sistemática
Autor/Año
Título
Diseño Metodológico
Hallazgo Principal
OBJETIVO ESPECÍFICO 1: Caracterizar las disfunciones ejecutivas, mnésicas y emocionales asociadas al trauma y su influencia en la recuperación de memorias autobiográficas
Bardeen, J. R., Daniel, T. A., Hinnant, J. B., & Orcutt, H. K. (2022)
Executive Functioning Deficits Exacerbate Posttraumatic Stress Symptoms: A Longitudinal Mediation Model
Estudio longitudinal con mediciones a los 0, 6 y 12 meses. Muestra: N = 98 adultos expuestos a trauma (29.6% agresión sexual, 16.3% asalto físico). Instrumentos: batería neuropsicológica de funciones ejecutivas (cambio atencional, memoria de trabajo, inhibición) y escalas de síntomas de TEPT. Análisis: modelos de mediación longitudinal.
Los déficits en funciones ejecutivas (cambio atencional, memoria de trabajo e inhibición) evaluados a los 6 meses mediaron significativamente la relación entre síntomas de TEPT iniciales y posteriores a los 12 meses. El modelo de mediación explicó trayectorias de mantenimiento sintomático, indicando que las disfunciones ejecutivas no son solo consecuencia del trauma, sino que exacerban activamente la sintomatología. Implicación forense: estos déficits comprometen la capacidad de organización temporal y coherencia narrativa en testimonios judiciales.
Barry, T. J., Hallford, D. J., & Takano, K. (2021)
Autobiographical Memory Impairments as a Transdiagnostic Feature of Mental Illness: A Meta-Analytic Review
Metaanálisis exhaustivo. Inclusión: 74 estudios con poblaciones clínicas (~17% con TEPT). Variables: especificidad de memoria autobiográfica (AMT) y sobregeneralización. Análisis: cálculo de tamaños del efecto (g de Hedges), análisis de moderadores y heterogeneidad.
Los individuos con diagnósticos psiquiátricos recuperan significativamente menos memorias específicas (g = −0.864, IC 95% [−0.97, −0.76]) y más memorias sobregeneralizadas (g = 0.712, IC 95% [0.59, 0.83]) que controles sanos. La memoria autobiográfica sobregeneralizada (MAS) se identifica como una característica transdiagnóstica que limita la capacidad de proporcionar relatos temporalmente específicos, detallados y contextualizados; un requisito fundamental para la validez del testimonio judicial.
Cognitive Functioning in Posttraumatic Stress Disorder Before and After Cognitive-Behavioral Therapy
Estudio pre-post con grupos de control. Muestra: 58 pacientes con TEPT, 39 controles traumatizados sin TEPT, 45 controles no traumatizados. Intervención: 25 sesiones de TCC basada en exposición. Evaluación: batería neuropsicológica (AMT, funciones ejecutivas, memoria de trabajo) pre y post tratamiento.
Los pacientes con TEPT mostraron especificidad reducida de memoria autobiográfica comparados con ambos grupos de control, confirmando que la MAS es un correlato específico del TEPT y no del trauma per se. Hallazgo crítico: las funciones cognitivas no mejoraron consistentemente tras la TCC exitosa (reducción de síntomas), sugiriendo que estos déficits persisten como características estables independientes de la mejoría clínica. Relevancia forense: los déficits testimoniales pueden mantenerse incluso en víctimas tratadas.
Schlumpf, Y. R., Nijenhuis, E. R. S., Klein, C., Jäncke, L., & Bachmann, S. (2021)
Resting-State Functional Connectivity in Patients With a Complex PTSD or Complex Dissociative Disorder Before and After Inpatient Trauma Treatment
Estudio de neuroimagen funcional (RMf estado de reposo) pre-post tratamiento. Muestra: pacientes con TEPT complejo (TEPT-C) derivado de trauma prolongado (violencia interpersonal crónica, abuso, negligencia). Análisis: conectividad funcional de redes cerebrales (DMN, red de saliencia, red ejecutiva central).
Los pacientes con TEPT-C exhiben alteraciones significativas en la red de modo por defecto (DMN) y red de saliencia—regiones críticas para la recuperación de memoria autobiográfica y procesamiento autorreferencial. La conectividad alterada entre corteza prefrontal medial e hipocampo explica neurobiológicamente las dificultades para recuperar memorias autobiográficas coherentes, específicas y emocionalmente integradas. Estos sustratos neurales subyacen a las inconsistencias testimoniales observadas en víctimas de violencia interpersonal prolongada.
OBJETIVO ESPECÍFICO 2: Analizar los marcadores neuropsicológicos para diferenciar entre memoria traumática genuina, falsos recuerdos y sugestionabilidad en contextos forenses
Pérez-Mata, N., & Diges, M. (2024)
False Memories in Forensic Psychology: Do Cognition and Brain Activity Tell the Same Story?
Revisión narrativa exhaustiva de literatura experimental y neuroimagen. Inclusión: estudios con paradigmas de falsos recuerdos (DRM, información engañosa, implantación) evaluados mediante medidas conductuales, potenciales evocados (ERPs) y neuroimagen funcional (RMf). Período: 1995–2023.
A pesar de décadas de investigación utilizando múltiples paradigmas experimentales, ni las medidas cognitivas (tiempos de reacción, confianza, características fenomenológicas) ni las neurales (componentes ERP N400/LPC, activación hipocampal) han revelado una firma única que distinga fiablemente memorias verdaderas de falsas. Las memorias falsas activan redes neurales solapadas con memorias verdaderas. Conclusión: el análisis riguroso basado en conocimiento científico de la función mnésica y no la búsqueda de biomarcadores, permanece como la herramienta forense más efectiva.
Vagni, M., Maiorano, T., Giostra, V., & Pajardi, D. (2021)
The Relationship between Suggestibility, Fabrication, Distortion, and Trauma in Suspected Sexually Abused Children
Estudio empírico transversal con muestra forense. N = 221 niños (6–17 años) evaluados en contexto pericial italiano por presunto abuso sexual. Instrumentos: Escala de Sugestionabilidad de Gudjonsson 2 (GSS2), UCLA PTSD Reaction Index, tareas de memoria inmediata y diferida. Análisis: regresión múltiple y ANOVA.
El TEPT incrementa significativamente la sugestionabilidad inmediata y diferida pero no afecta el recuerdo libre inmediato. Hallazgo diferencial clave: el TEPT conduce a mayores fabricaciones y distorsiones específicamente en tareas de memoria diferida, no inmediata. Implicación forense: los niños traumatizados pueden proporcionar un recuerdo inicial preciso, pero son más vulnerables a incorporar información sugestiva en testimonios posteriores (interrogatorios repetidos, reentrevistas).
Gudjonsson, G., Vagni, M., Maiorano, T., & Pajardi, D. (2020)
The Relationship Between Trauma Symptoms and Immediate and Delayed Suggestibility in Children Who Have Been Sexually Abused
Estudio empírico con muestra clínico-forense. N = 134 niños (7–17 años) con historias documentadas de abuso sexual. Instrumentos: Escala de Sugestionabilidad de Gudjonsson 2 (GSS2), UCLA PTSD Reaction Index. Análisis: regresión jerárquica controlando edad, sexo, CI y recuerdo inmediato.
Los síntomas de trauma explicaron el 43.4% de la varianza en sugestionabilidad diferida (tamaño del efecto grande) controlando variables demográficas y cognitivas. Sin embargo, los síntomas de trauma mostraron solo una relación pequeña (r = .18) con sugestionabilidad inmediata. Este patrón diferencial (sugestionabilidad diferida >> inmediata) constituye un marcador neuropsicológico potencial: la vulnerabilidad a la sugestión post-evento, no durante el evento, es el indicador crítico de riesgo testimonial en víctimas.
Salemi, O. S., Castelli, P., Merenda, A., & Ferraro, A. M. (2021)
Dissociation and False Memory: The Moderating Role of Trauma and Cognitive Ability
Estudio empírico experimental. N = 298 adultos de población general. Instrumentos: paradigma DRM (Deese-Roediger-McDermott) para inducción de falsos recuerdos, Dissociative Experiences Scale (DES-II), Trauma History Questionnaire, medida de habilidad cognitiva.
La combinación de experiencias traumáticas, tendencias disociativas y menor habilidad cognitiva se asoció con mayores tasas de falsos recuerdos en el paradigma DRM. Destaca que la habilidad cognitiva moderó la relación disociación-falso recuerdo: individuos con alta disociación, pero alta capacidad cognitiva no mostraron incremento en falsos recuerdos. Implicación forense: la evaluación neuropsicológica del funcionamiento cognitivo general puede servir como marcador de vulnerabilidad a falsos recuerdos en sobrevivientes de trauma con síntomas disociativos.
OBJETIVO ESPECÍFICO 3: Evaluar la validez de los protocolos neuropsicológicos actuales para valorar la competencia testimonial en víctimas con secuelas postraumáticas
Tussey, C., Lacritz, M., Arredondo, B. C., & Marcopulos, B. (2025)
Forensic Neuropsychological Foundations in Competency to Stand Trial Evaluations
Artículo de revisión teórico-práctica sobre fundamentos neuropsicológicos en evaluaciones forenses de competencia. Cobertura: condiciones neurológicas (TCE, demencia, discapacidad intelectual), protocolos de evaluación, tests de validez de síntomas (SVTs) y rendimiento (PVTs), consideraciones culturales.
Establece un marco integral para la evaluación neuropsicológica forense de competencia, enfatizando que las condiciones cerebro-conducta (incluyendo TEPT severo) pueden impactar la capacidad del individuo para participar en procedimientos legales. El rol crítico de las pruebas de validez de síntomas (SVTs) y rendimiento (PVTs) es esencial en contextos forenses para detectar exageración o simulación. Asimismo, proporciona guía para evaluaciones culturalmente sensibles considerando factores lingüísticos.
Marcopulos, B. (2024)
Forensic Neuropsychological Assessment
Revisión integral del estado del arte en evaluación neuropsicológica forense. Cobertura: principios de evaluación objetiva, baterías neuropsicológicas estandarizadas y normadas, protocolos de validez de síntomas y rendimiento, estándares legales (Daubert/Frye), aplicaciones civiles y penales.
Establece la evaluación neuropsicológica forense como integral para procedimientos judiciales. Las pruebas neuropsicológicas estandarizadas y normadas están validadas para detectar y cuantificar disfunción cerebral objetivamente. Enfatiza que la evaluación del sesgo de respuesta (simulación, exageración, esfuerzo insuficiente) es crucial mediante pruebas de validez embebidas y autónomas; estos protocolos permiten la evaluación objetiva de la capacidad cognitiva para proporcionar testimonio fiable en víctimas con historias de trauma.
Topolski, A., Olafsdottir, J., \& Volbert, R. (2021)
Assessing the Individual Interviewer Rapport-Building and Supportive Techniques of the R-NICHD Protocol
Estudio de validación de propiedades percibidas del Protocolo NICHD Revisado. Evaluación sistemática de 67 técnicas individuales de establecimiento de rapport y apoyo. Método: los participantes evaluaron cada técnica en dimensiones de apoyo percibido, sugestividad y presión. Análisis: análisis factorial y comparaciones estadísticas.
La mayoría de las técnicas socioemocionales del R-NICHD fueron percibidas como de apoyo y no sugestivas, lo que incrementó significativamente el bienestar reportado y la disposición a divulgar información. Hallazgo matizado: algunas técnicas específicas (elogios directos al contenido, repetición de preguntas) fueron percibidas como coercitivas o de alta presión. Implicación: el protocolo tiene validez ecológica, pero requiere implementación cuidadosa; las técnicas deben seleccionarse considerando el estado emocional del entrevistado.
Petri, J. M., Weathers, F. W., Witte, T. K., & Silverstein, M. W. (2020)
The Detailed Assessment of Posttraumatic Stress-Second Edition (DAPS-2): Initial Psychometric Evaluation
Estudio de validación psicométrica. Muestra: N = 507 adultos expuestos a trauma reclutados vía MTurk. Instrumento: DAPS-2, cuestionario integral actualizado para DSM-5 que evalúa criterios diagnósticos de TEPT, respuestas peritraumáticas, disociación, riesgo suicida y abuso de sustancias. Análisis: consistencia interna, validez convergente/discriminante.
El DAPS-2 demostró alta consistencia interna (α = .85–.95 para escalas principales) y fuerte validez convergente con el PCL-5 (r = .78–.85) y discriminante respecto a constructos no relacionados. Incluye escalas de validez para detectar respuesta atípica. Relevancia forense: proporciona una evaluación integral y psicométricamente robusta de sintomatología postraumática y factores asociados (disociación, factores peritraumáticos) relevantes para determinar la capacidad testimonial en sobrevivientes de violencia.
Nota. Elaboración propia.
Respecto al primer objetivo, los cuatro estudios (Bardeen et al.,
2022; Barry et al., 2021; Schindler et al., 2020; Schlumpf et al., 2021)
concuerdan en identificar la memoria autobiográfica sobregeneralizada y
las disfunciones ejecutivas como alteraciones persistentes, inclusive
tras intervención clínica exitosa (Schindler et al., 2020).
Sin embargo, difieren en su nivel de evidencia: Bardeen et al. (2022)
y Schindler et al. (2020) aportan datos longitudinales/pre-post dentro
de víctimas de violencia interpersonal, y Schlumpf et al. (2021) aporta
el único correlato neurobiológico sin medición conductual directa del
testimonio.
Los resultados de Barry et al. (2021) respaldan la hipótesis general
de esta revisión, aunque su muestra procede de un metaanálisis
transdiagnóstico que no se limita exclusivamente a víctimas de violencia
interpersonal, por lo que constituyen evidencia de apoyo indirecto más
que específica de la población de interés.
En el segundo objetivo, existe coincidencia entre Pérez-Mata y Diges
(2024), Vagni et al. (2021) y Gudjonsson et al. (2020) acerca de que no
hay un marcador capaz de distinguir memoria verdadera de falsa; no
obstante, esta conclusión proviene de niveles distintos; la ausencia de
una firma neurocognitiva única reportada por Pérez-Mata y Diges (2024)
se sustenta en una síntesis cualitativa de literatura experimental y no
en datos empíricos primarios propios.
En contraste, Vagni et al. (2021) y Gudjonsson et al. (2020)
contribuyen evidencia empírica cuantitativa en muestras forenses
infantiles (N=221 y N=134, respectivamente, mediante la Escala de
Sugestionabilidad de Gudjonsson-2), que sí identifica un patrón
diferencial replicable de mayor sugestionabilidad diferida que
inmediata; es así que Salemi et al. (2021) añade un matiz no replicado
en los demás estudios: la capacidad cognitiva general modera la relación
entre disociación y falsos recuerdos.
Sobre el tercer objetivo, Tussey et al. (2025) y Marcopulos (2024)
constituyen marcos conceptuales y normativos que no colaboran con datos
empíricos primarios propios, sino que sistematizan directrices y
consensos profesionales sobre la necesidad de pruebas de validez de
síntomas/rendimiento (SVT/PVT) e instrumentos psicométricamente
fuertes.
Estos marcos contextualizan teóricamente los resultados psicométricos
empíricos reportados por Petri et al. (2020) para el DAPS-2, al
proporcionar los estándares profesionales frente a los cuales la
evidencia empírica adquiere relevancia forense.
Por su parte, Topolski et al. (2021) es el único estudio que evalúa
específicamente la aplicabilidad ecológica de un protocolo de entrevista
(R-NICHD), revelando una tensión no solventada entre técnicas de apoyo
emocional y riesgo de sugestividad; se observa un vacío transversal:
ninguno de los 12 estudios evalúa conjuntamente los tres dominios en una
misma muestra forense, lo que limita la generalización integrada de los
hallazgos.
Discusión
Los hallazgos de esta revisión confirman que las disfunciones
ejecutivas en víctimas de violencia interpersonal no constituyen meras
consecuencias del trauma, sino factores que exacerban activamente la
sintomatología postraumática y comprometen la organización temporal de
narrativas testimoniales. La evidencia neurobiológica señala
alteraciones específicas en redes cerebrales críticas para la memoria
autobiográfica, particularmente en la conectividad funcional entre la
corteza prefrontal medial e hipocampo (Brewin et al., 2025; Dunsmoor et
al., 2024).
La persistencia de déficits cognitivos, incluso tras una intervención
clínica exitosa constituye un hallazgo crítico con implicaciones
directas para la valoración de la competencia testimonial en víctimas
tratadas. Los estudios de Henigsberg et al. (2019) y Jobson et al.
(2024), señalan que la memoria autobiográfica sobregeneralizada
permanece como marcador estable independiente de la mejoría sintomática,
lo que indica que las limitaciones testimoniales pueden mantenerse a
pesar de reducción en síntomas de TEPT
Por su parte, la desregulación emocional emerge como mediador
bidireccional que no solo predispone al desarrollo de trastorno
postraumático, sino que simultáneamente compromete los procesos de
codificación, consolidación y recuperación de memorias autobiográficas
(Lenferink et al., 2022). Las dificultades en regulación emocional
afectan el procesamiento cognitivo de memorias traumáticas,
manifestándose en supresión, rumiación y evitación experiencial que
alteran la especificidad mnésica necesaria para testimonios
judicialmente válidos (Schweizer et al., 2020).
Los marcadores neurobiológicos identificados en esta revisión revelan
que la búsqueda de una firma neural única capaz de diferenciar memorias
verdaderas de falsas permanece relativamente elusiva, a pesar de décadas
de investigación en neuroimagen funcional y potenciales evocados. Las
memorias falsas activan redes neurales significativamente solapadas con
las memorias verdaderas, demostrando que ni las medidas cognitivas ni
los biomarcadores neurales han revelado diferenciación fiable en
contextos forenses (Ginzburg et al., 2021; Ross et al., 2024).
De acuerdo con el estudio de Otgaar et al. (2022), el patrón
diferencial de sugestionabilidad constituye un marcador neuropsicológico
potencialmente útil, ya que el trauma incrementa selectivamente la
sugestionabilidad diferida sin afectar el recuerdo libre inmediato. Esto
sugiere que la vulnerabilidad a información sugestiva post-evento, y no
durante el mismo, representa el indicador crítico de riesgo testimonial.
Los síntomas traumáticos explican porcentajes sustanciales de varianza
en sugestionabilidad diferida, mientras muestran relaciones débiles con
sugestionabilidad inmediata; esto indica que los niños traumatizados
pueden proporcionar un recuerdo inicial preciso, pero son vulnerables a
incorporar información sugestiva en testimonios posteriores durante
interrogatorios repetidos o reentrevistas (Zhou et al., 2021).
La validación empírica del Protocolo de Entrevista Investigativa
NICHD como el estándar con mayor soporte científico confirma que los
protocolos estructurados basados en evidencia mejoran dramáticamente la
calidad informativa de las entrevistas forenses al incrementar el uso de
preguntas abiertas y reducir la sugestionabilidad. Los entrevistadores
que emplean el protocolo utilizan tres veces más consignas de recuerdo
libre y aproximadamente la mitad de las preguntas sugestivas en
comparación con entrevistas sin protocolo, obteniendo una mayor
proporción de detalles forenses relevantes en respuesta a la memoria de
recuerdo libre (Lamb et al., 2023; Snook et al., 2020).
El presente estudio presenta limitaciones metodológicas que deben
considerarse al interpretar sus hallazgos, incluyendo la heterogeneidad
de poblaciones estudiadas, variabilidad en los instrumentos
neuropsicológicos empleados y preponderancia de diseños transversales
sobre longitudinales. Asimismo, la delimitación temporal 2020-2025 de
los estudios excluye literatura previa potencialmente relevante,
mientras que la restricción a la violencia interpersonal directa limita
generalización a otras formas de trauma que podrían manifestar perfiles
neuropsicológicos distintos.
De igual manera, no se calculó el índice Kappa de Cohen para
cuantificar el nivel de acuerdo interobservador en las fases de cribado
y elegibilidad, ya que el protocolo priorizó la resolución de
discrepancias mediante discusión y consenso directo entre los dos
revisores en lugar de un análisis estadístico de concordancia.
Estos hallazgos, centrados en los 12 estudios de la presente
revisión, son consistentes con la literatura forense más amplia que
documenta una brecha estructural entre la formación clínica tradicional
de los psicólogos y las exigencias psicolegales del sistema judicial, a
diferencia de los estudios aquí sintetizados, centrados específicamente
en víctimas de violencia interpersonal, abordando esta brecha desde una
perspectiva transversal a distintos contextos forenses, lo que confirma
la necesidad de protocolos especializados como los ya identificados en
el objetivo tres de esta revisión (Leonard, 2015).
Las implicaciones prácticas de los 12 estudios revisados exigen que
los peritos incorporen pruebas de validez de síntomas y rendimiento como
parte estándar de la evaluación, en línea con directrices de buenas
prácticas en neuropsicología forense (Ruff, 2009). Dichas directrices,
aunque formuladas originalmente para lesión cerebral traumática,
refuerzan la exigencia ya señalada por Tussey et al. (2025) y Marcopulos
(2024) de fundamentar rigurosamente cada opinión pericial en evidencia
científica verificable, más allá del juicio clínico aislado.
La evidencia sintetizada en esta revisión también debe interpretarse
considerando limitaciones más amplias del campo, ya que la evaluación
forense del trauma enfrenta tensiones no resueltas entre sensibilidad
clínica y rigor probatorio, particularmente en la valoración de la
credibilidad del relato (Dalenberg et al., 2017); esta limitación es
congruente con el vacío transversal ya identificado en los 12 estudios
base, donde ninguno evaluó conjuntamente los tres dominios en una misma
muestra forense.
Es importante advertir que las respuestas defensivas, la evitación o
las inconsistencias narrativas observadas en víctimas de violencia
interpersonal no deben interpretarse automáticamente como indicadores de
simulación, pueden explicarse por múltiples factores no relacionados con
el engaño deliberado, entre ellos el impacto psicológico del trauma, la
vergüenza, la disociación, la desconfianza institucional o determinantes
culturales y educativos (Rocchio, 2020). En consecuencia, la
incorporación de pruebas de validez de síntomas y de rendimiento
(SVT/PVT) debe complementarse siempre con un análisis clínico
contextualizado que distinga entre exageración intencional y
manifestaciones legítimas del malestar postraumático (Sweet et al.,
2021).
Asimismo, conviene subrayar que las alteraciones de conectividad
funcional identificadas en los estudios de neuroimagen no permiten, por
sí solas, realizar inferencias individualizadas sobre la veracidad de un
testimonio específico, la investigación en neurociencia forense advierte
que los hallazgos obtenidos mediante técnicas de resonancia magnética
funcional derivan de comparaciones grupales y presentan limitaciones
sustanciales de sensibilidad, especificidad y validez ecológica cuando
se pretende trasladarlos al nivel de un caso individual (Treadway &
Buckholtz, 2011).
Por otra parte, es necesario precisar que el protocolo NICHD
constituye una guía de entrevista investigativa orientada a maximizar el
recuerdo libre y reducir la sugestionabilidad, y no una batería
neuropsicológica ni un instrumento integral de evaluación de la
competencia testimonial (Lamb et al., 2023). En este sentido,
credibilidad, exactitud, confiabilidad y competencia testimonial
constituyen conceptos distintos: la credibilidad ha sido definida como
la evaluación social de la exactitud de una declaración, determinación
que corresponde en última instancia al juzgador y no al perito
neuropsicológico (Manzanero & Muñoz, 2011).
Conclusiones
La evidencia disponible en esta revisión sugiere que las víctimas de
violencia interpersonal presentan alteraciones ejecutivas, mnésicas y
emocionales que podrían comprometer la especificidad temporal, la
coherencia narrativa y la precisión de memorias autobiográficas claves
para testimonios judiciales; estos déficits cognitivos parecen
mantenerse como características relativamente estables, incluso tras
mejoría clínica, lo que indicaría posibles vulnerabilidades en contextos
forenses; no obstante, dado que este hallazgo se sustenta en un número
reducido de estudios (n=4 para el primer objetivo), se requiere
evidencia adicional antes de asumirlo como un patrón generalizable.
Los intentos de identificación de biomarcadores neurales capaces de
diferenciar memorias verdaderas de falsas no han logrado, hasta la
fecha, resultados consistentes en los estudios revisados, lo que pone de
manifiesto el solapamiento entre redes neurales activadas por ambos
tipos de memoria y las dificultades para lograr discriminación fiable
mediante neuroimagen o potenciales evocados. En contraste, el patrón
diferencial de sugestionabilidad surge como un marcador neuropsicológico
potencialmente prometedor, aunque este hallazgo proviene principalmente
de estudios en población forense infantil y no ha sido replicado
ampliamente en adultos, por lo que su generalización debe considerarse
con cautela.
Finalmente, los hallazgos indican que los protocolos de entrevista
forense basados en evidencia, particularmente el NICHD, podrían
representar herramientas útiles para incrementar la calidad informativa
del testimonio mediante la maximización del recuerdo libre y la
reducción de la sugestionabilidad. En este sentido, la integración de
evaluación neuropsicológica integral, protocolos estructurados con
enfoque de trauma y una comprensión de los sustratos neurobiológicos de
la memoria traumática se perfila como un enfoque prometedor para la
valoración pericial de la competencia testimonial en víctimas con
secuelas postraumáticas.
La evidencia revisada sugiere que, en algunas víctimas de violencia
interpersonal, el trauma puede asociarse con dificultades ejecutivas,
mnésicas y emocionales que podrían afectar aspectos del relato
testimonial. No obstante, la magnitud, persistencia y relevancia forense
de estas dificultades deben evaluarse caso por caso, utilizando
múltiples fuentes de información, instrumentos apropiados y
procedimientos explícitos de evaluación de validez.
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