Introducción
La dependencia emocional a la pareja se caracteriza por un apego emocional exagerado que implica un vínculo fuerte, generalmente disfuncional, con otra persona, lo que puede conducir a una intensa necesidad de aprobación y afecto. Las personas que sufren dependencia emocional suelen tener una baja autoestima, lo que les hace buscar la validación de su pareja, miedo a la soledad, un vacío emocional que intentan llenar en su relación, priorizándola sobre otras actividades y valores de su vida (Camarillo et al., 2020).
Es decir, que las personas con dependencia emocional de la pareja pueden presentar diferentes consecuencias negativas, podría desarrollar una imagen negativa de sí mismo, inferioridad, aislamiento priorizando la relación de pareja, estrés emocional, dificultad en la toma de decisiones sin la aprobación de otro y tolerancia a comportamientos abusivos (Denegri et al., 2022). Por otro lado, Frenkenberg & Hochman (2025) indican que la dependencia emocional a la pareja puede aumentar la ansiedad, provocando inquietud sobre la pérdida de control y la identidad humana, donde los sujetos se sienten incapaces de determinar decisiones.
En un estudio realizado por Gonzales et al. (2022) se observó que en hombres la dependencia emocional a la pareja suele ser en un nivel moderado y severo, mientras que en las mujeres la dependencia emocional es leve. En otro estudio realizado en Ambato-Ecuador por Chafla & Lara (2021), se observó que el 79% de las mujeres presentan dependencia emocional a la pareja moderada. Mientras que, Macía et al. (2022), sugieren en sus resultados de su estudio que la dependencia emocional hacia la pareja se manifiesta con mayor intensidad en los hombres, y se asocia tanto con la violencia que estos experimentan como con la presencia de conductas adictivas.
La familia es un conjunto social fundamental caracterizado por la unión de sujetos que comparten lazos de parentesco, sea por vínculos biológicos, afectivos o legales (Aguirre & Zambrano, 2021).Su función principal es ofrecer apoyo emocional, educativo y social a sus integrantes, desde la infancia para un desarrollo integral (Medina et al., 2024). La familia juega un papel determinante en la enseñanza de valores, principios y creencias que aportan a la formación de la conducta e identidad de la persona, es decir, que la familia es un ambiente donde se promueve la comunicación, solidaridad, respeto, elementos importantes para el bienestar individual y colectivo (Plazarte et al., 2022).
Habitualmente las familias están construidas por padres e hijos, pero puede incluir otros miembros como tíos, primos y abuelos, además la familia juega un papel clave en la socialización de las personas, trasmitiendo normas, valores y costumbres, siendo un sistema de apoyo emocional, sin embargo, la estructura y función pueden tener modificaciones significativas entre diferentes culturas y el medio social (Torres, 2024). Por lo tanto, la creación de vínculos afectivos saludables en la infancia es fundamental para el desarrollo de una personalidad equilibrada (Credidío et al., 2024). Mientras que su ausencia puede generar apegos excesivos, inseguridades, idealización, sumisión, baja autoestima y dependencia (Pereira et al., 2025). La estructura familiar debe ser sólida, con roles claros para cada miembro, ya que la ausencia de estos impide el establecimiento de reglas, límites y jerarquía, elementos esenciales para el adecuado crecimiento de los hijos y su capacidad para autorregularse en la sociedad. Además, la falta de comunicación dentro de la familia dificulta la creación de relaciones y vínculos afectivos, y cuando la comunicación es negativa, llena de insultos, gritos y desaprobación, se genera insatisfacción, inseguridad y falta de confianza en los hijos, afectando su capacidad para tomar decisiones y pensar de manera independiente (Cordero, 2022).
Según, Tanzilli et al. (2021) la falta de empatía en la crianza puede provocar distorsiones en la capacidad de mentalización del niño, afectando su regulación emocional y sus relaciones interpersonales, lo que a su vez fomenta patrones de dependencia dentro del núcleo familiar. Además, se ha identificado que el apego ansioso, junto con mecanismos de defensa inmaduros, son factores predictivos significativos de la depresión, lo cual impacta negativamente en la dinámica familiar y fortalece los lazos de dependencia entre padres e hijos.
La dinámica familiar puede contribuir en gran medida al desarrollo y el mantenimiento de los trastornos de la personalidad dependientes, la forma en que los padres crían a sus hijos puede afectar la formación de modelos de dependencia, además, las expectativas poco realistas o la protección excesiva pueden contribuir al comportamiento dependiente y calidad de la comunicación en la familia puede afectar la autoestima y la autonomía del individuo (Taubner et al., 2024).
Por otro lado, Dávila et al. (2024) indica en su estudio realizado en Ecuador que las disfunciones familiares se han convertido en una temática de preocupación, especialmente entre los jóvenes, los factores como la pobreza, la violencia familiar y la falta de recursos pueden contribuir a la disfuncionalidad, además, los adolescentes de las familias disfuncionales tienen un mayor riesgo de desarrollar problemas de salud mental, incluida la depresión, ansiedad y dependencia. Por lo tanto, es importante identificar estrategias de prevención y promoción de conductas saludables en los jóvenes adultos para reducir los índices de la dependencia emocional de la pareja, determinando la influencia de la familia de crianza.
Además, Kaplan (2023) manifiesta en su estudio una fuerte correlación entre las relaciones familiares, el estado mental de las mujeres y su nivel de dependencia emocional a la pareja, las mujeres tienden a describirse con adjetivos asociados con la adicción, como "perfeccionista" y "sacrificio", señalando una imagen negativa de su propio entorno familiar. Mientras, que Quiroz et al. (2021) ha observado en su estudio una relación entre la percepción familiar y la dependencia emocional, sugiriendo que una familia disfuncional podría potenciar la dependencia en las relaciones de pareja.
Con respecto a la teoría del apego fue desarrollada por el psicólogo Jhon Bowlby, esta teoría menciona que los vínculos afectivos que se forman entre el niño y sus cuidadores son fundamentales para el desarrollo social y emocional del individuo, identificó cuatro tipos diferentes de apego. El apego seguro es el más saludable, donde el niño confía plenamente en que sus padres no lo abandonarán, lo que le permite formar relaciones cercanas y mantener una vida adulta independiente sin temor al abandono. En el apego ansioso y ambivalente, los niños sienten inseguridad y angustia debido a la inconsistencia en los cuidados de sus cuidadores, lo que les provoca dificultades en la gestión de separaciones y en la recuperación emocional. El apego evitativo ocurre cuando los cuidadores no proporcionan suficiente seguridad, lo que lleva al niño a desarrollar una autosuficiencia excesiva y a evitar el contacto, el apego desorganizado es una combinación del apego evitativo y el ansioso, y se da cuando los cuidadores son negligentes o inseguros, lo que genera en los niños comportamientos contradictorios y desconfianza hacia sus cuidadores, dificultando su capacidad para gestionar sus emociones y provocando reacciones impulsivas o explosivas, por ende, la forma en la que se desarrolla una persona en la adultez puede estar influenciada por su estilo de apego que desarrollo en la infancia (Garrido, 2006). Y según, Vega Vidal (2023), en los resultados obtenidos de su estudio el 41.7% de apego inseguro predice la dependencia emocional a la pareja.
La investigación se justifica por la necesidad de abordar la problemática de cómo influye la familia de crianza en el desarrollo de los síntomas de la dependencia emocional a la pareja en jóvenes adultos, específicamente dentro de las ciudades de Guayaquil y Portoviejo y se utiliza métodos para recopilar datos a través del uso de herramientas aprobadas en psicología, también la información obtenida será confidencial respetando la privacidad de los ciudadanos.
Además, se busca contribuir al conocimiento ya encontrado en el área, si bien existen estudios sobre la dependencia emocional a la pareja es necesario la investigación de la influencia de la familia de crianza en el desarrollo de los síntomas de la dependencia emocional a la pareja, ya que permitirá obtener datos significativos y actualizados para mejorar la comprensión de la problemática y los profesionales de la salud diseñen intervenciones adaptadas a la actualidad. En última instancia el estudio tiene como objetivo examinar los factores de riesgo a nivel de la familia de crianza como detonantes de los síntomas de la dependencia emocional a la pareja en una población de jóvenes adultos.
Metodología
Participantes
La muestra está compuesta por 178 participantes de la ciudad de Portoviejo y Guayaquil (52 fueron hombres y 126 mujeres). Respecto al estado civil, 20 son casados, 88 están en una relación, 65 están solteros actualmente, 4 divorciados y 1 viudo. De acuerdo a un análisis estadístico, el tamaño de la muestra permite alcanzar un poder de 99% tomando en cuenta un ρ de .3. Con este tamaño muestral, se pudo detectar un efecto de hasta .2 al 80% de poder estadístico. Los participantes tienen edades entre 18 y 35 años, ya que es posible que con el pasar del tiempo los recuerdos de su familia de origen se puedan difuminar y que por lo menos hayan tenido una relación de pareja en su etapa adulta. Los participantes tuvieron la voluntad de participar en la presente investigación de forma libre.
Instrumentos
Cuestionario demográfico
Se elaboro un cuestionario demográfico donde se preguntó a los participantes sobre su sexo, edad, estado civil , cada uno de ellos han tenido por lo menos una relación desde su mayoría de edad.
Cuestionario de dependencia emocional (CDE)
El cuestionario de dependencia emocional (CDE), fue creado por Lemos y Londoño (2006) para medir la dependencia emocional y sus componentes en las relaciones de pareja. Está constituido por 23 ítems en los que el evaluado debe contestar en una escala de modelo Likert del 1 (completamente falso de mi) al 6 (me describe perfectamente) nivel en el que se experimenta la dependencia emocional en ese momento. El cuestionario posee cinco dimensiones las cuales son: necesidad afectiva, ansiedad por la soledad, cambio de actividades para estar con la pareja, preocupación por el abandono y necesidad de atención y conductas impulsivas. La puntuación debe ser sumada con todos los puntajes otorgados de cada ítem para obtener un puntaje total. Es importante indicar que el cuestionario no tiene un numero de ítems invertidos. Puntuaciones altas indican una dependencia emocional significativa. Estudios han demostrado la utilidad psicométrica de esta prueba, con adecuados índices de fiabilidad con un Alfa de Cronbach de 0.93 para la escala total y alfas que varían de 0.59 a 0.87 (Chicaiza & Tobar, 2023).
The Family of Origin Scale (FOS)
La Escala de Familia de Origen (FOS) por sus siglas en inglés, fue creada por Hovestadt y colaboradores (1985). Tiene como finalidad evaluar la percepción que una persona tiene sobre la estabilidad y el bienestar emocional en su familia de origen. Este instrumento permite analizar las dinámicas familiares y su influencia en el desarrollo psicológico del individuo. Consta de 40 ítems calificados en una escala de Likert de 1 a 5, donde 1 representa totalmente en desacuerdo y 5 totalmente de acuerdo, la puntuación total se obtiene sumando las respuestas de los 40 ítems. Los enunciados están redactados en pasado, indicando a los participantes que respondan según sus experiencias durante su crecimiento en la familia de origen. Los puntajes más altos indican una percepción más positiva de la salud psicológica en la familia de crianza, mientras que los más bajos reflejan dificultades en las dinámicas familiares. La escala evalúa dos dimensiones principales: Autonomía e Intimidad, cada una con cinco subescalas. La dimensión de Autonomía incluye apertura hacia los demás, claridad en la expresión, responsabilidad, respeto por los demás y aceptación de la separación y la pérdida. Por su parte, la dimensión de Intimidad abarca el estado de ánimo y tono emocional, amplitud de sentimientos, manejo y resolución de conflictos, capacidad de empatía y nivel de confianza en los demás. Es importante mencionar que hay ítems invertidos, por lo que los puntajes de estos deberán invertirse antes de calcular el puntaje total. Estudios realizados por Hemming et al. (2012) han demostrado la utilidad psicométrica de esta prueba con un alfa de Cronbach de .97 para el instrumento de 40 ítems y una adecuada validez de constructo.
Procedimiento
La presente investigación fue difundida a través de redes sociales como Facebook, Instagram y WhatsApp bajo el título "Influencia de la familia de crianza en el desarrollo de los síntomas de dependencia emocional a la pareja"
Para garantizar la privacidad y el anonimato de los encuestados, la evaluación se realizó en línea utilizando la plataforma Google Forms. Antes de completar el cuestionario, cada participante leyó y acepto un consentimiento informado que explicaba el propósito del estudio, la confidencialidad de los datos y la voluntariedad de participación. Se les solicito a los participantes que recuerden a su familia cuando tenían entre 10 y 15 años mientras completen el FOS.
El cuestionario fue de una sola aplicación, es decir, cada persona lo completó una vez. Además, para ampliar la muestra y fomentar la participación, se invitó a los encuestados a compartir el enlace con otras personas que cumplieran con los criterios de inclusión establecidos para el estudio.
Plan de análisis
El análisis de los datos se efectuó utilizando el software estadístico JASP versión 19.3 (JASP Team, 2024). Se obtuvieron medidas descriptivas, como la media, la desviación estándar y los valores mínimos y máximos y se evaluó la normalidad de las distribuciones mediante la prueba de Shapiro-Wilk.
Al identificarse violaciones al supuesto de normalidad (p < .05), se recurrió a procedimientos no paramétricos. En particular, se aplicó la correlación de Spearman (ρ) para analizar la asociación entre las cinco dimensiones del CDE y las dos dimensiones de la FOS que son: Autonomía e Intimidad.
Además, se utilizó la prueba t de Welch para comparar las puntuaciones obtenidas en ambas escalas según el sexo de los participantes. El nivel de significancia adoptado fue de p < .05, y los tamaños del efecto se estimaron mediante el estadístico d de Cohen, con el propósito de valorar la magnitud práctica de las diferencias observadas.
Resultados
Se realizó un análisis descriptivo de las dimensiones del CDE y de la FOS en una muestra de 178 participantes. En todas las dimensiones del CDE, las puntuaciones medias oscilan entre 2.91 para impulsividad y 20.315 para necesidad afectiva, con una puntuación total media de 51.208, lo que refleja una variación considerable en los niveles de dependencia emocional. Las pruebas de normalidad utilizando Shapiro-Wilk indicaron que todas las variables del CDE presentan distribuciones significativamente no normales (p < .001), lo que justifica el uso de análisis no paramétricos. Por otro lado, las dimensiones familiares de autonomía, intimidad y el puntaje total de la FOS muestran valores medios relativamente altos (61.753, 64.758 y 126.511 respectivamente), lo que indica una percepción general favorable del funcionamiento familiar. Sin embargo, estas variables también violan la normalidad de Shapiro-Wilk (valores p entre 0.001 y 0.011), por lo que el uso de estadísticas no paramétricas también es importante para su análisis. En conjunto, estos hallazgos descriptivos respaldan la necesidad de utilizar pruebas basadas en rangos, como la correlación de Spearman, para evaluar la relación entre la dinámica familiar y la dependencia emocional en la adultez. Esta aproximación estadística se alinea con la evidencia previa obtenida, donde se observaron correlaciones significativas negativas entre la autonomía e intimidad familiar y los síntomas de dependencia emocional, resaltando así la función protectora de un entorno familiar saludable frente al desarrollo de dependencia emocional en las relaciones de pareja. Todas las estadísticas descriptivas se presentan en la Tabla 1.
Tabla 1
Estadísticos descriptivos
| 1 | 2 | 3 | 4 | 5 | 6 | 7 | |
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Media | 61.753 | 64.758 | 20.315 | 6.045 | 10.073 | 11.865 | 2.910 |
| Desviación Típica | 13.778 | 13.672 | 10.491 | 3.535 | 5.349 | 6.329 | 1.770 |
| Shapiro-Wilk | 0.980 | 0.968 | 0.919 | 0.829 | 0.851 | 0.899 | 0.585 |
| Valor de p de Shapiro-Wilk | 0.011 | < .001 | < .001 | < .001 | < .001 | < .001 | < .001 |
| Mínimo | 23.000 | 27.000 | 8.000 | 3.000 | 5.000 | 5.000 | 2.000 |
| Máximo | 95.000 | 95.000 | 48.000 | 18.000 | 30.000 | 28.000 | 12.000 |
Autonomía = 1; Intimidad = 2; Necesidad afectiva = 3; Ansiedad por la soledad = 4; Cambio de actividades para estar con la pareja = 5; Preocupación por el abandono y necesidad de atención = 6; Conductas impulsivas = 7
Dadas las características de los datos descritos anteriormente, se realizó un análisis de correlación de Spearman para examinar la relación entre las dimensiones del CDE y las dimensiones de autonomía e intimidad del FOS. Los resultados presentados en la Tabla 2, mostraron correlaciones positivas y significativas entre las subescalas del CDE, destacando fuertes correlaciones entre necesidad afectiva, ansiedad por la soledad, cambio de actividades y preocupación por el abandono (rho entre 0.689 y 0.886, p < .001), mientras que la impulsividad mostró una correlación moderada entre estos factores (rho entre 0.514 y 0.580, p < .001). Por otro lado, las dimensiones familiares de autonomía e intimidad mostraron correlaciones negativas significativas con todas las dimensiones de dependencia emocional (rho entre -0.176 y -0.299), indicando que una mejor percepción de autonomía e intimidad familiar durante la infancia se asocia con niveles menores de dependencia emocional en la edad adulta. Además, autonomía e intimidad familiar presentaron una fuerte correlación positiva entre sí (rho = 0.862, p <.001), lo que refleja la estrecha interacción entre estos dos aspectos del funcionamiento familiar. Estos resultados sugieren que un entorno familiar que promueva la autonomía y la intimidad tiene un efecto protector contra el desarrollo de síntomas de dependencia emocional en relaciones de pareja.
Tabla 2
Índices de correlación de Spearman
| Variable | Autonomía | Intimidad |
|---|---|---|
|
-0.289*** | -0.218** |
|
-0.253*** | -0.226** |
|
-0.189* | -0.176* |
|
-0.264*** | -0.234** |
|
-0.257*** | -0.299*** |
* p < .05, ** p < .01, *** p < .001
De forma exploratoria, se compararon los niveles globales de dependencia emocional (total CDE) entre hombres y mujeres utilizando el contraste de Welch para muestras independientes. Los resultados no mostraron diferencias estadísticamente significativas entre los dos grupos (t (94.892) = 0.824, p = 0.412), y el tamaño del efecto fue pequeño (D de Cohen = 0.136), lo que sugiere que las diferencias observadas no son de importancia práctica. Los estadísticos descriptivos según la tabla 3 muestran una media de 53.538 (DT = 24.266) para hombres y 50.246 (DT = 24.188) para mujeres, con prevalencia relativa similar para ambos sexos (coeficiente de variación: hombres = 0.453; mujeres = 0.481). Estos hallazgos sugieren que la dependencia emocional hacia la pareja, medida en su puntuación total, no muestra diferencias de género significativas en la muestra analizada, confirmando la idea de que este fenómeno es comparable para hombres y mujeres en este contexto poblacional.
El análisis de comparación entre hombres y mujeres en la puntuación total de funcionamiento familiar percibido (total FOS) mediante la prueba t de Welch no mostró diferencias estadísticamente significativas entre los grupos (t (128.981) = 0.282. p = 0.779), con un tamaño del efecto prácticamente nulo (D de Cohen = 0,043). Según la tabla 3 los estadísticos descriptivos evidencian medias muy similares (hombres: 127.288, DT = 21.093; mujeres: 126.190, DT = 28.888) y coeficientes de variación bajos en ambos sexos, lo que indica poca dispersión relativa dentro de cada grupo. Estos resultados muestran que la percepción global de la familia de origen es equivalente en hombres y mujeres en la muestra analizada, lo que excluye diferencias de género en este constructo en el contexto estudiado.
Tabla 3
Descriptivos de la Escala CDE y FOS agrupados por Sexo
| Grupo | N | Media | DT | ET | Coeficiente de variación | |
|---|---|---|---|---|---|---|
| Total CDE | Hombres | 52 | 53.538 | 24.266 | 3.365 | 0.453 |
| Mujeres | 126 | 50.246 | 24.188 | 2.155 | 0.481 | |
| Total FOS | Hombres | 52 | 127.288 | 21.093 | 2.925 | 0.166 |
| Mujeres | 126 | 126.190 | 28.888 | 2.574 | 0.229 |
Fiabilidad de los test
La tabla 4 de estadísticas de confiabilidad muestra el coeficiente omega (ω) para la escala global del CDE. El valor obtenido es 0,958, con un intervalo de confianza del 95% entre 0,949 y 0,967, y un error estándar bajo (0,005). Es decir, los ítems del test CDE muestran una consistencia interna muy alta y miden de manera consistente el constructo de dependencia emocional en la muestra analizada. En el caso del FOS, el coeficiente omega unidimensional es 0.917, con un intervalo de confianza del 95% que va de 0.899 a 0.934, y un error estándar de 0.009. Este resultado confirma la muy alta confiabilidad interna de la escala en esta muestra. Es importante señalar que en la nota se indica que el ítem FOS 14 se correlacionó negativamente con la escala total, lo que sugiere que este ítem puede estar redactado en sentido opuesto o requerir revisión para mantener la coherencia interna del instrumento. Sin embargo, el valor total de omega garantiza que la escala sea generalmente confiable y adecuada para medir la percepción de la familia de origen de los participantes del estudio.
Tabla 4
Fiabilidad Unidimensional del test CDE y FOS
| IC del 95% | |||||
|---|---|---|---|---|---|
| Coeficiente | ω | Error típico | Lower | Upper | |
| CDE | 0.958 | 0.005 | 0.949 | 0.967 | |
| FOS | 0.917 | 0.009 | 0.899 | 0.934 | |
Nota el siguiente ítem se correlacionó negativamente con la escala: FOS 14
Discusión
Los resultados de la presente investigación confirman la influencia significativa de la familia de crianza en el desarrollo de los síntomas de dependencia emocional hacia la pareja. Particularmente, se observo que las dimensiones de autonomía e intimidad familiar sustentan correlaciones negativas con los niveles de dependencia emocional. Esto manifiesta que quienes perciben haber crecido en un entorno familiar donde se fomentaba la confianza, la comunicación y la independencia, tienden a mostrar menor necesidad de aprobación y afecto excesivo en sus relaciones afectivas. Estos hallazgos coinciden con los resultados de Taubner et al. (2024) y Tanzilli et al. (2021), quienes señalan que una crianza respetuosa y con límites claros establecidos favorecen la regulación emocional y la autonomía, reduciendo el riesgo de desarrollar vínculos dependientes.
La relación positiva entre las subescalas del CDE señalan que los distintos elementos como la necesidad afectiva, la ansiedad por la soledad o la preocupación por el abandono se muestran de forma conjunta y coherente. Este modelo asegura que la dependencia emocional es un suceso complejo y multidimensional, donde el malestar emocional se manifiesta a través de una necesidad continua de validación y temor a perder la relación afectiva. En este contexto, los hallazgos coinciden con lo señalado por Camarillo et al. (2020) y Denegri et al. (2022), quienes sostienen que la dependencia emocional constituye un vínculo disfuncional que aparece como una forma de suplir necesidades afectivas insatisfechas.
En cuanto al sexo, los resultados no mostraron diferencias significativas entre hombres y mujeres en cuanto a la percepción familiar y los síntomas de la dependencia emocional. Este hallazgo sugiere que la dependencia emocional no esta determinada por el sexo, sino por las experiencias afectivas y el estilo de apego desarrollado en la infancia. Este resultado concuerda con lo mencionado por Macía et al. (2022), quienes afirman que la dependencia emocional puede presentarse en ambos sexos, aunque las formas en que se expresa pueden diferir según los contextos culturales o sociales.
Los elevados coeficientes de confiabilidad (ω = 0.958 para el CDE y ω = 0.917 para el FOS) evidencian la solidez psicométrica de los instrumentos aplicados, asegurando que las evaluaciones resultaron coherentes y apropiadas para esta muestra. No obstante, la correlación inversa del ítem 14 del FOS con el puntaje total indica que sería recomendable revisar su formulación en futuras aplicaciones para prevenir posibles interpretaciones erróneas.
Asimismo, los resultados avalan la teoría del apego de Bowlby (1969), según las experiencias tempranas de los padres determinan la manera en que la persona se relacione afectivamente. El estilo de apego seguro, fomentado por una familia funcional, ayuda la independencia emocional, por otro lado, los estilos inseguros promueven la aparición de conductas de dependencia y el temor al abandono en las relaciones de pareja. El presente estudio verifica que la falta de autonomía y de intimidad familiar se asocia con mayores niveles de necesidad afectiva, ansiedad por la soledad y preocupación por el abandono, siendo los principales índices de dependencia emocional.
En conclusión, los resultados de esta investigación aportan nueva evidencia empírica en la población ecuatoriana, especialmente en las ciudades de Guayaquil y Portoviejo. Este encuentro permite una compresión mas amplia del impacto que ejercen los factores familiares en la formación de los lazos afectivos durante la edad adulta y destacan la importancia de fomentar practicas de crianza basadas en la empatía, comunicación y acompañamiento emocional familiar. Asimismo, los datos obtenidos dan la apertura de implementar estrategias de prevención dirigidas para reforzar la autonomía emocional desde la edad temprana, disminuyendo así el riesgo de establecer relaciones disfuncionales en pareja en el futuro.
Referencias bibliográficas
Aguirre, M. y Zambrano, J. (2021). Familia disfuncional y el deterioro de la salud psicoemocional. Revista científica domino de las ciencias, 7(4), 731-745. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=8383941
Camarillo, L., Ferré, F., Echeburúa, E. y Amor, P. (2020). Partner’s Emotional Dependency Scale: Psychometrics. Actas Esp Psiquiatr, 48(4), 145-153. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/32920779/
Cordero, G. (2022). El vínculo afectivo en la infancia como base para el desarrollo global de la persona. Verdad activa, 2(1),183-198. https://revista.usalesiana.edu.bo/verdad_activa/article/view/79/32
Chafla, N. y Lara, J. (2021). Dependencia emocional y violencia en mujeres atendidas en la Fundación Nosotras con Equidad, de Riobamba. Revista médica electrónica, 43(5), 1328-1344. http://scielo.sld.cu/pdf/rme/v43n5/1684-1824-rme-43-05-1328.pdf
Chicaiza, J. y Tobar, A. (2023). Análisis de propiedades psicométricas del cuestionario de dependencia emocional (CDE) en universitarios ecuatorianos. Revista Científica de Innovación Educativa y Sociedad Actual "Alcon", 3(7), 61-75. https://doi.org/10.62305/alcon.v3i7.62
Credidío, J., Pérez, A., Sánchez, M., y Sarco, A. (2024). Apego doloroso: El impacto de los vínculos en la salud mental. Revista Semilla Científica, 1(6), 163–174. https://doi.org/10.37594/sc.v1i6.1620
Dávila, Y., Vélez, X., Herrera, M. y Sparer, A. (2024). Funcionamiento familiar en jóvenes con intento de suicidio en Cuenca (Ecuador). Psicología y Salud, 34(2), 235-243. https://doi.org/10.25009/pys.v34i2.2905
Denegri, M., Chunga, T., Quispilay, G. y Ugarte, S. (2022). Violencia de género, dependencia emocional y su incidencia en la autoestima en madres de estudiantes. Revista de ciencias sociales, 28(3), 318-333. https://www.redalyc.org/journal/280/28071865022/html/
Frenkenberg, A. y Hochman, G. (2025). It’s Scary to Use It, It’s Scary to Refuse It: The Psychological Dimensions of AI Adoption—Anxiety, Motives, and Dependency. Systems, 13(2), 82. https://doi.org/10.3390/systems13020082
Garrido Rojas, L. (2006). Apego, emoción y regulación emocional. Revista Latinoamericana de Psicología, 38(3), 493-507. https://pepsic.bvsalud.org/pdf/rlp/v38n3/v38n3a04.pdf
Gonzales, A., Riveros, D., Terrazo, E., Flores, E. y Oré, J. (2022). Dependencia emocional en estudiantes universitarios en aislamiento social obligatorio por Covid-19. Revista San Gregorio, (52), 115-125. https://doi.org/10.36097/rsan.v0i52.2147
Hemming, M., Blackmer, V. y Searight, R. (2012). The Family-of-Origin Scale: A Psychometric Review and Factor Analytic Study. International Journal of Psychological Studies, 4(3), 35-42. https://www.ccsenet.org/journal/index.php/ijps/article/view/18915
Hovestadt, A., Piercy, F., Anderson, W. y Cochran, S. (1985). A family-of-origin scale. Journal of Marital and family therapy, 11(3), 287-297. https://doi.org/10.1111/j.1752-0606.1985.tb00621.x
JASP Team (2024). JASP (Version 0.19.3) [Computer software].
Kaplan, V. (2023). Mental Health States of Housewives: An Evaluation in Terms of Self-perception and Codependency. International Journal of Mental Health and Addiction, 21(1), 666-683. https://doi.org/10.1007/s11469-022-00910-1
Lemos, M. y Londoño, N. (2006). Construcción y validación del cuestionario de dependencia emocional en población colombiana. Acta colombiana de psicología, 9(2),127-140. http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0123-91552006000200012
Macia, P., Estevez, A., Irruarrizaga, I., Olave, L., Chávez, M. y Momeñe, J. (2022). Mediating Role of Intimate Partner Violence Between Emotional Dependence and Addictive Behaviours in Adolescents. Frontiers, 13, 1-8. https://doi.org/10.3389/fpsyg.2022.873247
Medina, A., Pareja, E., López, J., Palomeque, D. y Gonzáles, M. (2024). Impacto del apoyo emocional de la familia en el desarrollo educativo. Ciencia Latina Internacional, 8(4), 2916-2930. https://doi.org/10.37811/cl_rcm.v8i4.12538
Pereira, M., Sedes, L., Gadéa, E. y Shankland,R.(2025). Enhancing foster care relationships through attachment-based intervention: the safe families study protocol, a randomized controlled trial of the circle of security parenting program. BMC Psychol, 13(107), 1-13. https://doi.org/10.1186/s40359-025-02424-6
Plazarte,D., Moreira,J. y Cevallos, D. (2022). Tipos de familia y su incidencia en el rendimiento académico en estudiantes de educación básica. Revista Electrónica Formación y Calidad Educativa, 10(1), 91-105. https://www.researchgate.net/publication/382829189_Tipos_De_Familia_Y_Su_Incidencia_En_El_Rendimiento_Academico_De_Estudiantes_De_Educacion_Basica
Quiroz, I., Ortega, N., Godinez, M., Jahuey, A. y Montes,M. (2021). Autoestima y dependencia emocional en relaciones de pareja de estudiantes universitarios. Educación y Salud, 9 (18), 91-98. https://doi.org/10.29057/icsa.v9i18.6314
Tanzilli, A., Di Giuseppe, M., Giovanardi, G., Boldrini, T., Caviglia, G., Conversano, C. y Lingiardi, V. (2021). Mentalization, attachment, and defense mechanisms: A Psychodynamic Diagnostic Manual-2-oriented empirical investigation. Research in Psychotherapy: Psychopathology, Process and Outcome, 24(1). https://doi.org/10.4081/ripppo.2021.531
Taubner, S., Loannou, Y., Saliba, A., Sales, C., Volkert, J., Protić, S., Adler, A., Barkauskiene, R., Conejo, S., Di Giacomo, D., Mestre, J., Moreno, P., Vieira, F., Pinheiro,C., Henriques, M. I. R. S., Røssberg, J., Perdih, T., Schmidt, S., Zettl, M., Ulberg, R. y Heinonen, E. (2024). Mediators of outcome in adolescent psychotherapy and their implications for theories and mechanisms of change: A systematic review. European Child & Adolescent Psychiatry, 33(10), 3321-3358. https://doi.org/10.1007/s00787-023-02186-9
Torres, R. (2024). Relación familias y escuelas en tiempos de crisis sanitaria. Revista Mexicana de Investigación Educativa, 29(103), 975-984. https://www.scielo.org.mx/pdf/rmie/v29n103/1405-6666-rmie-29-103-975.pdf
Vega, E. (2023). Apego inseguro como variable predictora de la dependencia hacia personas y sustancias en jóvenes. MLS-Psychology Research, 6 (1), 25-45. https://doi.org/10.33000/mlspr.v6i1.1277